Hasta que no se encontraron entre ellos creyeron que eran los únicos en el mundo. Solos, sabiendo que eran distintos a los demás pero sin poder saber quiénes eran ellos mismos. Estaban perdidos. Hombres trans. Hombres trans en el Perú. ¿Dónde estaban?

Jesse, Santiago y Eduardo son hombres transexuales que están buscando visibilizar a su comunidad. Estamos aquí, existimos. Los tres son miembros de la Sociedad Transgénero Female to Male- Perú.

Ellos y otros hombres trans caminan por las calles del Perú y pasan desapercibidos. Posiblemente tú hayas visto a alguno pero no te has dado cuenta. Han logrado camuflarse hasta casi ser invisibles ante nuestros ojos.

El pasar ‘caleta’ les resulta útil porque no se exponen a la transfobia o a algún tipo de discriminación. Así lo indica el informe Estado de Violencia de No Tengo Miedo. Pese a que no hay estadísticas ni estudios sobre la población masculina, es claro que la mayoría logra culminar sus estudios y tiene un empleo. La desventaja es que no pueden exigir derechos si es que nadie los ve.

¿HOMBRE TRANS?

Antes de definir a un hombre trans debemos entender qué orientación sexual, identidad de género, sexo biológico y expresión de género son cosas diferentes y no van de la mano. Es decir, quién te gusta, cómo te defines, qué órganos sexuales tienes y cómo expresas tu feminidad o masculinidad.

Un hombre trans es aquella persona que nació con un sexo biológico femenino pero su identidad de género es masculina. Algunos hacen un proceso de transición en el que se hacen mastectomías, tratamientos hormonales y una operación de reasignación de sexo.

Otros hombres no pueden o no quieren pasar por esos procesos y solo adaptan su forma de vestir y algunas características físicas. Los que lo hacen son hombres trans, y los que no lo hacen, también.

LA SOCIEDAD

La idea de la Sociedad Transgénero FTM-Perú se vio consolidada en 2011. Jesse Vilela, de 35 años, fue uno de los fundadores: “Queríamos compartir experiencias e información para que otros chicos no pasen las dificultades que nosotros hemos pasado”.

Jesse de pequeño no se sentía cómodo con la ropa que usaba. Intentaba encontrar ropa que se acomodara mejor a lo que él quería expresar. Sabía que le gustaban las chicas pero cuando se reunía con lesbianas se quedaba con una sensación de nada.

Él no quería celebrar lo orgulloso que se sentía de sus órganos como las lesbianas. No era una lesbiana. El internet fue una gran ayuda para él, pero se demoró en encontrar referentes.

“Personalmente no sabía que existían hombres trans siendo yo uno. Yo sabía que mi identidad era masculina pero no podía expresarlo. Sabía que habían mujeres trans pero no que habían hombres trans”, cuenta Eduardo Gomez, odontólogo de profesión y miembro fundador de la Sociedad Transgénero FTM – Perú.

Empezó a buscar información a los 17 años, y al igual que para Jesse también el internet fue fundamental.

Muchos recurren a Jesse o a David queriendo documentarse de todo lo posible. Es como si vieran la luz. Para muchos chicos es la primera vez que ven referentes de lo que son. Es mucho más fácil para un gay conocer a otro gay (verlo en la televisión, en internet, en la calle). Para un trans, el panorama es diferente.

Santiago Balvin comenzó a buscar información a los 18 años pero no inició su transición hasta los 22. Creía que era diferente y que tenía algún problema. “Era diferente a mis amigas lesbianas, no me identificaba mucho con ellas porque no podía decirles: oye a mi me gustaría no tener pechos o cosas de mi cuerpo con las que no me sentía muy cómodo. No sabía lo que era ser un chico trans”.

Una activista lesbiana contactó a Santiago con Jesse y así fue como conoció a otros hombres trans.

La sociedad también se encarga de orientar a muchos chicos que llegan con ansias de cambiar su cuerpo en dos segundos. Quieren meterse todas las hormonas que puedan. Esto podría ser muy peligroso para su salud por lo que se les brinda orientación sobre las hormonas que se toman y se les deriva con los doctores a los que deben acudir para las evaluaciones previas.

El apoyo emocional también es otro factor importante para la sociedad, muchos tienen discusiones con sus padres por la ropa que usan, la forma en la que caminan o hablan. Felizmente solo ha habido un caso en el que han tenido que buscar un hogar temporal para un chico que fue expulsado de su casa.

DISCRIMINACIÓN ENTRE NOSOTROS MISMOS

Entre los mismos miembros de la comunidad LGBTIQ (Lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, intersexuales y queer) hay un desconocimiento sobre los trans. Todos saben que las mujeres trans existen pero no que los hombre también son parte de la comunidad.

“Es como una suerte de maldición. Puedes pasar desapercibido pero si somos invisibles no podemos reclamar derechos”, señala Eduardo.

Para Jesse la culpa no es de la comunidad si no de los mismos hombres trans que no han querido salir a la sociedad. Esto está cambiando y poco a poco los hombres transexuales están escalando y haciéndose notar.

CAMINO POR RECORRER

En el Perú se necesita una ley de identidad de género a través de la cual los hombres trans puedan cambiar su nombre y su sexo legalmente sin la necesidad de hacerse una operación de reasignación de sexo.

Actualmente una persona que quiera cambiarse el nombre debe pasar por un largo y engorroso proceso judicial. La última palabra la tendrá un juez que puede darle la razón a la persona o no. Ninguna persona puede cambiarse el género en el Perú.

En Perú tampoco hay protocolos médicos especializados para personas trans. No reciben tratamientos hormonales lo hacen por la vía ilegal. La sociedad ha identificado a endocrinólogos que los han ayudado a hacerse las pruebas necesarias para poder iniciar el tratamiento. Sin embargo, es como si se hiciera a escondidas.

Lo ideal sería que exista una política pública para que en el seguro social una persona trans pueda recibir una terapia hormonal.

En países como Suecia, Turquía, Reino Unido, Alemania, Italia, Austria, Finlandia, Holanda, Bélgica, Australia, Finlandia, Sudáfrica, España, Uruguay, Argentina y recientemente México tienen legislación sobre identidad de género.

A diferencia de los transexuales, las transexuales no pasan desapercibidas para la sociedad. Sin bien tienen más visibilidad en la comunidad y en el mundo, también son mucho más propensas a ser objeto de abusos, asesinatos y hostigamientos.

 

Conoce aquí las breves historias de estos tres valientes activistas de la Sociedad Transgénero FTM – Perú.

EDUARDO

macro_eduardo_gomez
Foto: Midchel Meza

Es odontólogo de profesión y actualmente tiene un consultorio particular. A los 17 años empezó a explorar en internet lo que era ser un hombre trans. Para evitar problemas decidió no hacer la transición hasta ser independiente y por un tema de papeles. “Lo primero que hice fue cortarme el cabello, empezar a comprarme ropa de hombre y recopilar información, información, información hasta que encontré a Jesse, eso fue lo que pasó”, recuerda Eduardo. Actualmente ya lleva más de dos años en terapia de hormonas.

Su familia se ha dado cuenta que no está pasando por una etapa sino que siempre será Eduardo. Poco a poco las miradas de rechazo fueron cambiando, ahora ya no le importa si alguien lo mira raro en la calle, su familia lo quiere tal y como es.

JESSE

macro_jesse_vilela
Foto: Midchel Meza

Apenas acabó el colegio le dio un resfrió que lo mandó a la cama. El calor del verano limeño y la humedad hacían insoportable su estadía sobre su colchón. Le pidió cortarse el pelo a su mamá y una vez que obtuvo el permiso corrió a la peluquería para pedir “un corte honguito”.

Fue un proceso más largo y lento. Empezó a comprarse ropa ancha y pantalones unisex. Su familia fue aceptando sus cambios poco a poco. Jesse reconoce que, pese a que todos lo señalan como el tótem al cual todos llegaron para buscar información, él también ha aprendido mutuamente de todos los chicos trans de la sociedad.

Jesse hace dos meses pasó por el quirófano y se hizo la mastectomía. Lo más urgente era sacarse los pechos. Para las hormonas no tiene ningún apuro, es probable que lo haga pronto pero no le quita el sueño.

En octubre, Jesse recibió el premio ‘Go Visible Award’ por su labor en favor del empoderamiento y visibilidad de hombres transgénero.

SANTIAGO

macro_santiago_balvin
Foto: Midchel Meza

Santiago está en el último ciclo de arquitectura en la Universidad Nacional de Ingeniería. A los 18 empezó a buscar todo tipo de información y a esa edad empezó a llevar el cabello corto.

La ropa unisex era su mejor aliado para evitar problemas con su madre. Además no la tenía que compartir con su hermana gemela. Aún no ha pasado por una terapia de hormonas pero sabe que en algún momento lo hará. A veces se siente incómodo al escuchar su voz pero no le da tanta importancia. Él se siente un hombre trans.

A los 23 años recién asumió que era un hombre trans. Antes no podía definirse, su grupo de amistades eran mayoritariamente de chicas lesbianas.

La lucha de los invisibles apenas ha comenzado. Ellos están en el camino hacia una visibilidad que se abre paso.

Comments

comments

5 Comentarios

  1. […] Él es Jesse Vilela, peruano, traductor profesional egresado de la Universidad Ricardo Palma. Jesse es profesional, es hombre, es peruano y es trans. A fines de octubre ganó el premio “Go Visible”, otorgado en reconocimiento a su lucha por el […]

  2. LAS PERSONAS TRANS, TIENEN TODO EL DERECHO A SER FELICES PERO ES UNA LUCHA CONSTANTE EN UNA SOCIEDAD COMO LA NUESTRA, TAN HIPÓCRITA
    DISCRIMINATORIA, DEBERA PASAR ALGUNOS AÑOS PARA VIVIR EN COMPLETA ACEPTACION Y ARMONIA, COMO CORRESPONDE. QUE BUENO QUE LA FAMILIA ACEPTE
    A ESTAS PERSONAS, ES UN PASO POSITIVO PARA LA INCLUSION EN LA SOCIEDAD. FELICITACIONES.

Dejar respuesta