“Estábamos en su habitación, nos besábamos apasionadamente, nos manoseábamos como si estuviéramos buscando algo dentro del cuerpo del otro. Me arrodillé, le bajé el pantalón, admiré lo que tenía en frente de mí y me dije a mí mismo: esto será un reto.”

Decidí iniciar esta columna con una pregunta usual de (nuestra) la comunidad gay: ¿qué hacer frente a un pene enorme? ¿Por qué? Pues, porque el pene es el centro de nuestro rico y amplio universo sexual. Recuerdo que, desde muy temprana edad, hasta la misma palabra y derivados provocaba (y aún lo hace) cierta fascinación en mí. Por otro lado, creo que todos recordamos el primer pene en nuestras vidas, ya haya sido ayer o hace muchos años, como es mi caso.

La fantasía del gran señor pene es bastante recurrente. Pero, ¿qué tan cierta es cuando nos topamos con uno en la vida real? He escuchado frases como “no me acuesto con hombres que la tengan más chica que 18cm.” y me pregunto si es posible sobrevivir a un ataque así en la cama.

A los ojos, a más grande el pene, mayor placer visual. Al tacto, nada más placentero que la sensación de un trozo que no cabe en nuestras manos. Sin embargo, al gusto, empiezan las complicaciones, sobre todo si eres fanático del #facefucking (como yo) y no cuentas con una garganta profunda como arma de defensa (resultado: lágrimas en los ojos). No obstante, estas son solo cosquillas para la prueba final: la penetración anal.

Tenemos como desventaja frente a las mujeres que el ano no lubrica, lo que hace que nuestra actividad favorita sea un reto para muchos (now playing: Los Prisioneros – Estrechez De Corazón), motivo por el cual el lubricante se convierte en nuestro compinche infaltable. A más grande el pene, más dura se nos hace la penetración.

Personalmente, considero que el amor es aguantar. Y, si de amor al pene se trata, mientras más grande sea, mayor será el aguante. El Truco es just go for it. Relájate (es decir, relaja el ano) y entrégate. Pídele a tu hombre que sea considerado y que empiece lentamente, bajo tus direcciones y en la pose de tu preferencia (power bottom activate). Es necesario que estés dentro de tu comfort zone para que puedas soltarte y abrirte (literalmente), siempre y cuando no hagas nada con lo que te sientas incómodo. El resto es cuestión de disfrutar el momento y, como diría Mijares, “no te conformes, jamás te detengas.

No hay nada más rico que un pene, a menos que sea el nuestro junto con el de nuestra pareja (punto, amigo o cache de la noche) en una pelea de espadas de nunca terminar. Y he ahí su importancia, ya que, como lo señalé líneas arriba, el pene es la base de nuestra vida sexual, ya sea como pasivo, activo, versátil, g0y, etc. Quizá para muchos, un gran pene valga más que uno de medidas más humildes. Pero, pene, después de todo, es pene.

Inicié este espacio para poder dialogar sobre un tema que va de la mano con ser gay: sexo, todo tipo de sexo. Estoy #abierto a todo comentario, consulta, experiencia o lo que desees escribir down there.

¡Hasta la próxima ocasión!

Saludos cordiales,

MM.

PD: Dejo como “lectura” recomendada: The 21 Most Important Celebrity Bulges of All Time

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