Ella es la productora top del porno para lesbianas

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-¿Te gusta el porno?

-No mucho

=Tienes que ver lo que te voy a mostrar

(Dos lesbianas conversan)

Jincey Lumpki  es una productora pornográfica, y columnista de sexo de The Huffington Post . donde escribe desde “11 cosas que siempre has querido saber sobre el sexo de lesbianas y no te atreviste a preguntar¨ hasta “La masturbación no es una palabra sucia”, artículos livianos que buscan ser virales y ponerte un poco hot, quizás para ir a su web que quema. Juicy Pink Box (Jugosa Caja Rosa) es como el nombre lo dice y un poco más.

En 2010, esta atractiva lesbiana de 35 años fue nombrada una de las 100 personas más influyentes por la revista Out y la llaman, parece que con toda razón, la `Hugh Hefner’ del mundo lésbico.

Porno1

“En chica con chica, las mujeres tienen sexo para la cámara. En vez de besarse, se meten las lenguas y pegan los labios. Está escenificado para que en cualquier momento llegue un tipo, y la chicas digan “Oh Dios, estás aquí, ven y métemelo”, explica esta mujer que ha revolucionado la industria porno creando porno hecho por lesbianas para lesbianas.

Un estudio reciente en Europa muestra que 70% de las mujeres gay comprarían más porno si estuviera hecho expresamente para ellas. Estamos hartas del mete y saca / saca y mete del porno ‘tradicional’. Como buena lesbiana y visionaria del negocio, Lumpkin –celebridad para las lesbianas más calientes del mundo–formó una empresa que en la red permite ver porno para chicas previo pago de una membresía. Los tráilers que difunde, clips de casi siempre un minuto, te llevan a hacer clic y pagar (bueno, casi siempre, y de acuerdo al nivel de tu líbido).

“Todos con los que trabajo son al menos bisexuales. Mi meta es mostrar química verdadera”, le dijo Lumpkin a The Daily Beast. No quiere heterosexuales. Quiero lesbianas o BI, las quiere femeninas o algo masculinas (aquí no va a extremos). Disfruta su trabajo, disfruta el dinero, y disfruta la fantasía.

 

Lumpkin gasta buena parte de su presupuesto en estilistas, y en ropa de diseñadores. Nada de lencería barata, buscando un look cool y puro glamour. En momentos en que el porno lucha por sobrevivir, Lumpkin hace fortuna.

The Daily Beast cuenta que la membresía para el sitio se ha duplicado cada mes desde marzo y que la abogada (esa es su profesión real) está expandiendo su operación de una compañía sólo por Internet a la venta de DVDs. Miles de lesbianas que la siguen en redes sociales quieren ver a Lumpkin en acción. Ella seduce a distancia. Y no sale en ninguno de sus clips, lo cual alimenta el mito. “Ella trae una energía muy cruda y una mentalidad increíble que es muy emocionante en la industria en este momento”, opina Brian Gross a The Daily Beast, un publicista que ha representado a algunos de los grandes nombres de la pornografía, incluyendo Penthouse.

En Twitter como en Instagram, Lumpkin se encarga de alentar la llama que te lleva hasta Juicy Pink Box, donde una membresía anual cuesta 125 dólares. 3 días de prueba es 3 dólares, y así hay opciones de un mes o seis. El tour que ofrece a las clientas y clientes de Juicy Pink Box abre el apetito. Quienes hemos visto buena dosis de porno podemos decir que los bocaditos están muy buenos.

VAGINA Y CORAZÓN

Si bien es cierto que para este breve artículo hemos visto más vaginas y juegos sexuales que corazones, Jincey no es solo una máquina que hace dinero y escribe cosas calientes. En su serie de posts calienta vulvas inquieta clítoris, la hacedora de porno lésbico dice que ha tenido el corazón roto muchas veces. “El amor puede ser confuso, y es difícil saber si lo que estás sintiendo es realmente real”, escribe, para confusión de los que queremos más sexo.

Bueno, Jincey que ya sabemos que tiene corazón ofrece consejos para elegir bien a nuestra novia. Nada de desilusiones. ELIGE BIEN, mamacita. Pero como queremos sexo, buscamos sexo. Y allí está ella confesando que la gente suele hacerle preguntas sobre el sexo entre lesbianas. “Me pasa en cualquier sitio, ya sea en un cóctel o en un taxi neoyorquino. Me considero una persona abierta al sexo e influyente en el mundo del porno, por lo que creo que es necesario hablar abiertamente sobre el sexo entre lesbianas. Algunas lesbianas se sienten muy molestas al tener que contestar este tipo de preguntas, pero pienso que abrir la mente y los oídos puede ayudar a la gente que no forma parte de la comunidad gay a entendernos mejor“, dice, con inteligencia.

 Y su post  “Las 11 cosas que siempre quiso saber sobre el sexo lésbico y nunca se atrevió a preguntar” es un hit. Aunque supongo que toda lesbiana con cierto recorrido ya sabe del asunto, Jincey Lumpki  te habla sin pudores de prácticas como el fisting que su compañera y productora Courtney Trouble lo define así: “Simplemente consiste en introducir cuatro dedos y un pulgar en una vagina”.

¿Y QUÉ ES EL PORNO ÉTICO? HÁBLAME DESPACIO

Lumpkin dijo que ella se esfuerza por hacer sólo “porno ético”. Ya, ok. ¿Cómo es eso? Bueno, la productora dice que paga salarios justos y que los límites de la escena se negocian antes de filmar, y las estrellas son reembolsadas ​​por las pruebas médicas.

Para un auditorio distinguido, el de Harvard, la abogada explicó que encontró un nicho y allí fue. Parte de ese porno ético que pregona se sustenta también en que trabajan solo con personas que tienen pechos naturales: “Las mujeres en la industria piensan que para tener éxito deben tener implantes, y creo que eso es mentira”, sostuvo en una conversación para un sitio LGTB, donde aclara que un error frecuente es creer que las estrellas porno son estúpidas. Y argumenta que quizá eso tenga que ver con el hecho de que nos han mostrado tanta chica de película XXX con voz chillona, gimiendo por adelantado y estremeciéndose sin motivación. Esto le irrita en serio. Busca gente jodidamente inteligente. ¿Quién dijo que no se puede ser actriz porno y jodidamente inteligente?

Lumpkin rompe las reglas. Y puntualiza que quiere presentar una imagen positiva de la mujer y del sexo en general. En la entrevista, Lumpkin cuenta que al llegar a Nueva York comenzó a practicar en un estudio de abogados. Fue en ese tiempo que empezó a escribir un blog anónimo sobre sexo. No sabía nada de la industria del sexo. Aprendió desde cero. “Y todavía estoy aprendiendo”, admite.

Al explicar, el secreto de su éxito, Lumpkin dice que sus clientes saben que cuando están viendo sus películas se encuentran frente a una conexión real entre dos personas. “Es real, sexo caliente servido en una forma que es visualmente hermoso”, apunta. ¿Verdad o mentira? Sin ánimo de exagerar, el trabajo de Jincey Lumpki en Juicy Pink Box  es elegante, perturbador y lo suficientemente realista cómo para hacerte sentir que en ese espacio hay dos mujeres cogiendo con ganas. ♡

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Mi primer blog fue verde y era sobre ser lesbiana en Lima. Varios años después regreso a una temática que pensaba cerrada con el objetivo de hacer realidad un sueño: un medio LGTBIQ. Soy periodista desde los 17 años y ya cumplí 42. Soy profesora universitaria, adicta al café, mamá de gatos y perros, lectora desesperada e insomne. Soy la directora de ClasesdePeriodismo.com, consultora en social media, estudiante crónica y amenazo -para no perder la costumbre- que ya voy a dejar el periodismo para fundar un bar. Amo Chorrillos, y tengo la suerte de haber regresado al barrio para mirar el mar cada mañana.

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