Por  Deysi Ramos    

Tamara Adrián podría decirse que es la persona que puso sobre la mesa el tema de la transexualidad en Venezuela, pero desde el lado humano, más allá de los titulares sensacionalistas, los sufrimientos, anhelos y luchas.

“Somos los últimos esclavos. Estamos sometidos a una esclavitud tan miserable por nuestra identidad, que tenemos una estrella de David cosida”, dijo en un reportaje.

Su vida es de película y así lo visualizó la reconocida cineasta venezolana Elia Schneider  al conocer su historia. Tamara es un filme que abordará la transexualidad desde las vivencias de esta reconocida abogada, profesora universitaria, conferencista internacional y defensora de los derechos de la comunidad LGTBIQ.

 directora, productora y guionista venezolana Foto:Ricardo Jiménez
Directora, productora y guionista venezolana. Foto: Ricardo Jiménez

En mayo de 2004, se convirtió en la primera persona en Venezuela en solicitar ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) el reconocimiento de su identidad.

Desde entonces se espera el pronunciamiento de la Sala que ni siquiera ha admitido ni rechazado el expediente, el cual contiene más de 800 páginas con sentencias y leyes de todas partes del mundo.

Es por ello que todavía debe cargar legalmente con el que fuera su nombre masculino: Tomás, a pesar de que en el 2002 se realizó en Tailandia la reasignación de sexo.

Sin Etiquetas conversó con la directora del filme Elia Schneider, quien radica en Los Ángeles, sobre su nueva producción que llegará a los cines en el 2015. La película fue rodada en diferentes locaciones en Venezuela  y Francia.

Considera que está de moda tratar los temas de diversidad sexual en el cine venezolano. En estos últimos años hemos visto Azul y no tan rosa y más recientemente Liz en Septiembre.¿A qué se debe esto que podríamos llamar atrevimiento de ustedes los creadores de tocar temas sensibles para la sociedad venezolana?  

-No creo que lo de tratar el problema de la diversidad sexual en el cine venezolano corresponda a una moda. Creo que es más una toma de conciencia o una reflexión más seria, donde nos damos cuenta que tenemos que tener más influencia sobre nuestro comportamiento social y entender que no solo es teorizar sobre lo correcto e incorrecto, sino actuar en consecuencia.

En Venezuela hay temas como la transexualidad, por ejemplo, que eran imposible ventilarlos. Hoy, y a pesar de que los políticos de turno como los que nos gobiernan ahora y que en repetidas veces han demostrado su ineludible rechazo a la comunidad LGBT a través de sus discursos LGBT-Fóbicos, en la Asamblea Nacional, hay iniciativas interesantes con la idea de impulsar cambios que permitan la convivencia . Y creo que el hecho de atreverse a contar estas historias, no solo apunta a hablar y observar una comunidad desprejuiciadamente, sino a todas las comunidades y minorías, y a defender la diversidad por encima de cualquier cosa. Creo que es un punto que se anota a algunos cineastas venezolanos.

¿Qué nos pude adelantar de Tamara? Más allá de que es protagonizada por Luis Fernández y de que no es una historia biográfica de la vida de Tamara Adrián, quien podría decirse que es nuestra transexual más reconocida y ejemplo para muchos.

-Solo que es un tema que me movió muchísimo, con el cual me identifiqué plenamente por ser hija de sobrevivientes del holocausto y entender que cualquier minoría puede ser hostigada y discriminada solo por ser minoría si no se cambian los patrones heredados de comportamiento.Para mí Tamara no fue solo una película, sino un aprendizaje de vida muy importante. También adelanto que el estreno está previsto para el 2015.

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Omar Mesones

 

QUE EL ESPECTADOR SE PONGA EN LOS ZAPATOS DE TAMARA 

La película es una coproducción peruana, lo cual es muy positivo, “pues no solo ayuda financieramente, sino que abre mercados”, dice la directora, al explicar que la película toma la nacionalidad del país coproductor minoritario, también: “Esto facilita luego la distribución y que la película pueda ser vista en otros sitios. Además permite  el desarrollo de la reciprocidad y que nuestra empresa pueda luego ser coproductora minoritario de una producción peruana”.

Elia Schneider destaca la forma en la que fue filmada la película: la cámara fue partícipe permanente y activa de las vivencias por las que atraviesa el/la protagonista.

“No quiero transmitir mensajes, lo que quiero es que el espectador se ponga en los zapatos del protagonista y viva con él la experiencia. Ya con eso sería feliz“, dice la directora.

*Periodista venezolana con magíster en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Javeriana de Bogotá-Colombia. Editora del portal de noticias www.elestenoticias.com Vivo en la isla de Margarita, Venezuela.

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