Tu hijo puede matarse si eres como los padres de Leelah Alcorn

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¿Tenemos que ponernos en los zapatos de la madre de Leelah Alcorn, quien se mató el 28 de diciembre, harta de no ser aceptada por su familia? La verdad es que no. Lamentamos su dolor, pero no. Seguro está sufriendo, pero su hija la pasó peor y ahora está muerta. Quizá la madre se arrepienta y aprenda la lección, quizás mañana sea una activista comprometida con la lucha. Quizá lo que sea. Lo cierto es que Leelah Alcorn está muerta y tenía unos deseos inmensos de vivir que fueron truncados por la negligencia de una familia aferrada a creencias religiosas.

Leelah Alcorn era, lo escribió, una chica atrapada en el cuerpo de un chico desde los cuatro años de edad y, según anotó en su post, no fue comprendida por su familia. La ignoraron. La creyeron enferma. La llevaron a tratar. Dijeron como siempre que es una “maldita fase”.

Ahora la madre usa Facebook para decir que fue un accidente, pero Leelah dejó claro en Tumblr, en un post programado para después de su muerte, la pesadilla que estaba viviendo.

Leelah Alcorn

Leelah señala clarísimo que no era aceptada por sus padres cristianos y cómo no le iban a dar el consentimiento para iniciar la transición decidió quitarse la vida. Su madre reaccionó negativamente e insistió en eso que dicen los padres de much@s chic@s trans: es una fase. Y le dijeron que realmente no iba a ser una chica, que Dios no comete errores. Leelah describe cómo sus padres la llevaron a terapeutas cristianos que la llamaron “egoísta” y “malo” (en masculino) y que debería “mirar a Dios por ayuda”. 

Contra los deseos de su hija, la madre se refiere a Alcorn por su nombre de nacimiento: Joshua Ryan en lugar de Leelah. Y dice que un camión la atropelló, y que su hijo está en el cielo. 

Leelah Alcorn, según la Policía, murió a pocos kilómetros de su casa familiar en Ohio, después de ser  golpeado por un camión de remolque justo antes de las 2:30 am de la mañana del domingo. Se dice que Leelah se lanzó a la muerte. La familia insiste en que fue un accidente.

Newsweek reproduce el post de la madre:

Madre de Alcorn

El colegio donde estudió Leelah también se refiere a ella como el chico que no quería ser:

https://twitter.com/nonbinarycutie
https://twitter.com/nonbinarycutie

El coordinador de relaciones comunitarias para el distrito escolar local, que se refiere a Alcorn como un hombre, soltó una de esas frases consuelo que no son consuelo de nadie: “Nuestros pensamientos y oraciones están con la familia y los amigos de Joshua en este momento trágico“. Un obituario en la página web de la escuela se refiere a Leelah como un querido “hijo y hermano”. El mensaje ha sido retirado ante la censura social, como se indica aquí.

Las terapias de conversión existen y permanecen a veces ocultas. No se sabe cuántos chicos y chicas en el mundo son sometidos a estas absurdas intervenciones, pero tras lo ocurrido con Leelah, quien contó que sus padres la forzaron a participar de estas ‘curaciones’, Transgender Human Rights Institute alzó la voz para poner fin a estas prácticas. No olvidemos que en China se acaba de multar a una clínica por buscar sanar a un chico gay. En Ecuador estas terapias existen y en México también. 

En honor a Leelah Alcorn, la organización Transgender Human Rights Institute pide un esfuerzo nacional en Estados Unidos para llevar a cabo lo que se podría llamar la ley de Leelah que prohibiría la “terapia de conversión” contra transexuales, gays, lesbianas y bisexuales jóvenes. El pedido en Change.org va dirigido al presidente Barack Obama y a las autoridades del Congreso.

Solo en Nueva York, la organización detectó que la tasa de rechazo de la familia hacia las personas transexuales que han salido del armario era del 58% y que la tasa de suicidio era del 41%.

¿CUÁNTOS MÁS?

La tasa de suicidios de jóvenes transgénero es asombrosamente alta, según la revista Newsweek. Más del 50 por ciento de los jóvenes transexuales han intentado suicidarse al menos una vez antes de llegar a los 20 años. Las atenciones de salud son limitadas en Estados Unidos y sufren la mayor violencia entre los LGBT. Transfobia pura y dura.  Datos recientes de la Coalición Nacional de Programas Contra la Violencia muestra que casi tres cuartas partes de las víctimas de homicidio LGBT en 2013  eran mujeres transgénero.

Debe ser muy difícil despojarse del ropaje de la religión para escuchar y entender a un hijo o hija. Me quedé pensando en estas madres peruanas mientras hacía este artículo y contemplabla el bello rostro de Leelah Alcorn.

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Mi primer blog fue verde y era sobre ser lesbiana en Lima. Varios años después regreso a una temática que pensaba cerrada con el objetivo de hacer realidad un sueño: un medio LGTBIQ. Soy periodista desde los 17 años y ya cumplí 42. Soy profesora universitaria, adicta al café, mamá de gatos y perros, lectora desesperada e insomne. Soy la directora de ClasesdePeriodismo.com, consultora en social media, estudiante crónica y amenazo -para no perder la costumbre- que ya voy a dejar el periodismo para fundar un bar. Amo Chorrillos, y tengo la suerte de haber regresado al barrio para mirar el mar cada mañana.

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