Su nombre era Leelah Alcorn y tenía apenas 17 años cuando tomó la decisión de suicidarse. Su muerte motivó a numerosas personas desde varias instituciones para que las terapias de conversión de jóvenes LGBT dejen de practicarse en los Estados Unidos.

Horas después de cumplir los 17 años, la joven transexual se puso al frente de un tractor con remolque en la madrugada del domingo. Una nueva entrada programada aparecería luego en su blog de Tumblr explicando los motivos de tal decisión. La entrada se titulaba ‘Suicidio’, seguida por la palabra “DISCULPA”.

leelah-alcorn-trans-eeuu

Las palabras sobre el motivo de su suicido, así como su deseo frustrado de transición de cambio de género motivaron que las redes sociales compartan su indignación y preocupación el día martes con el hashtag #JusticeForLeelahAlcorn. Se creó una página de apoyo en Facebook e íconos de la comunidad transgénero como Jennifer Finney Boylan, Laverne Cox y Janet Mock compartieron mensajes de apoyo, amor y ayuda disponibles para cualquier persona con problemas sobre identidad de género.

“La nota de Leehla confirma la intolerancia de los padres, desafía a los puertos médicos, destacó el poder de las redes sociales y la defensa por autodeterminación”.

“@lasvesgaspast Estoy realmente triste por ello. Estoy muy triste el día de hoy. No puedo decir nada más allá de eso en este momento.”

 

Jennifer Louise López, activista transgénero, afirmó que el 58% de las reacciones son de rechazo hacia los transexuales que han salido del clóset con su familia, además de una tasa de suicidio de 41%, según una investigación realizada por Everything Transgender in New York City (ETNYC). “El suicidio de la Srta. Alcorn nos dice que tendremos mucho trabajo por hacer en la comunidad para reducir en gran medida estas estadísticas”, afirmó Lopez.

“La única manera que descanse en paz”, escribió Leelah, “es si algún día las personas transexuales no sean tratadas de la manera como yo fui tratada. Ellas son tratadas como humanos, con sentimientos válidos y derechos humanos. La identidad necesita ser enseñada en las escuelas, si es más pronto mejor. Mi muerte tiene que significar algo. Mi muerte tiene que estar contada en el número de personas transexuales que han cometido suicidio este año. Quiero que alguien mire ese número y diga “esto está jodido’ y lo arregle. Arreglen la sociedad. Por favor”. 

Hay una petición en change.org con el objetivo de hacer justamente eso, mediante la promulgación de lo que se llamaría la ley de Leelah. En tanto, Transgender Human Rights Institute, con sede en Princeton, Nueva Jersey, emitió un comunicado de prensa en el sitio web transviolencetracker.org: “Nosotros, los solicitantes, hacemos un llamado al Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y el liderazgo de la Cámara y el Senado para que inmediatamente inicie un camino para la prohibición de la practica conocida como ‘terapia de conversión transgénero’. Le pedimos que el proyecto de ley lleve el nombre de Leelah, en memoria de Leelah Alcorn y proteja la vida de los jóvenes transexuales”. La petición ha sumado ya más de 200.000 personas.

La organización cita a varias autoridades líderes que han tomado posición en contra de las ‘terapias de conversión’, incluyendo a la Asociación Nacional de Trabajadores Sociales, la cual escribió que ‘no pueden y no cambiarán la orientación sexual”. Asimismo, existe otra petición que busca cambiar la lápida de Alcorn por el nombre que ella eligió. Su familia aún se empecina en llamarla con su otro nombre. Hasta el momento, la petición ha convocado a más de 70.000 personas firmantes.

Comments

comments

Dejar respuesta