Faltan unas horas para que jure al cargo de concejala. Luisa Revilla, nerviosa, emocionada y feliz, no esconde los sentimientos que la mueven en un lunes que para muchos es un lunes más, pero que para ella tiene un significado especial. En unas horas (mira el reloj) jurará como concejala del distrito de La Esperanza, en Trujillo, al norte del Perú.

“Soy el ícono de la inclusión en la política“, dice. Es la primera regidora trans del Perú. Luisa Revilla es una mujer que cumple sus sueños. Ingresar a la política era su sueño y lo consiguió. Ahora viene lo más difícil.

A los 43 años, Luisa siente que ha logrado más de lo que se esperaba. La campaña ha sido dura, como lo es la política, sobre todo para los que recién ingresan. Pero haciendo balance, ha recibido más apoyo que insultos, y eso ya es bastante para una sociedad tan conservadora como la peruana.

Revilla

“Quizá la aceptación no sea del 100%, sin embargo, la gente me ha demostrado su afecto, su respeto. Porque soy una persona con principios y valores. He demostrado que tengo capacidad y que no me quedo con los brazos cruzados“, me dice en una batalla por ser humilde y al mismo tiempo destacar que su elección no es por moda o porque le resulta curiosa-simpática a algunos. A Luisa Revilla la eligieron por su trabajo en organizaciones sociales.  Veinte años de labor social. La quieren y la odian, remarca. Ella, para no hacerse mala sangre, pensará en los que la quieren y le dieron su confianza.

La población trans, la más vulnerable en el Perú y el mundo, tiene en Luisa Revilla a una representante. Entre enero de 2013 y marzo de 2014 hay registrados 17 asesinatos de personas LGTB en Perú. Diez de ellos fueron de mujeres trans, de acuerdo con el informe difundido por Promsex.

Lo que hará por La Esperanza puede ser el inicio del largo camino que falta recorrer en todo el Perú: “En mi DNI todavía sale mi nombre de hombre. Estoy trabajando el tema con mis abogados y sé que será un proceso largo. Felizmente, he logrado que en el concejo me traten como la mujer que soy, así que siempre estaré vestida como mujer, y siendo la mujer que soy”. Revilla  concejal

La Esperanza tiene una esperanza que se llama Luisa Revilla. Su gestión puede ser clave para ir cambiando como sociedad. “La comunidad trans necesita ayuda, necesita espacios. Para empezar, pediré que la Casa de la Juventud en Trujillo también abra sus puertas a l@s compañer@s trans”, dice.

HACIENDO HISTORIATres proyectos lleva en agenda. Y su voz ahora es más firme.”Lo primero es que las personas con TBC y VIH estén en el programa blanco para acceder a su control y alimentación. Lo segundo es que se cree un albergue para personas con VIH, y lo tercero es que en todo lugar de la Esperanza, de Trujillo en general, se promueva la no discriminación de parte de las instituciones públicas y privadas”, explica Luisa y regresa a la responsabilidad de ser la primera trans en el Perú que toma una responsabilidad semejantePara miles de miles de peruanos, el nombre de Luisa Revilla no se les hacía conocido. Pero para la comunidad LGBTIQ, Luisa Revilla es una compañera luchadora de trayectoria. Los resultados electorales de la primera semana de octubre que le dieron la victoria son una conquista: “Es un precedente. Estamos haciendo historia y creo que es importante recordarlo a cada momento porque no podemos defraudar”. Y así, vestida como la dama que es, Luisa –profesora de ciencias sociales–asiste a la ceremonia de juramentación. Su discurso por la igualdad, el reconocimiento y la no discriminación no solo incluye a los LGBT. Piensa también en las mujeres, en los niños, en los ancianos y en los discapacitados. Luisa Revilla no ha llegado al concejo para dar batalla solo por los y las trans. Ella está comprometida con su pueblo, por ello, en cada entrevista deja en claro que representa a todos los sectores vulnerables. “No debe haber distinción entre el homosexual, transexual o heterosexual. De eso no se trata”, sostiene la representante del Movimiento Regional para el Desarrollo con Seguridad y Honradez, liderado por Elidio Espinoza, un expolicía que no ha tenido problemas en incorporarla en su partido.

regidora trans
Ceremonia de juramentación. Fotos: Equipo de prensa de Luisa Revilla

 

A Luisa Revilla no le molesta que lo llamen Luis Revilla. Siempre habrá alguno que quiera decirle señor. Ella no se sentirá menos. Un titular del tipo “Conoce al primer regidor distrital transgénero” no la incomoda. No lo dice ella, pero lo digo yo: la ignorancia y los prejuicios de los periodistas para tratar el tema son vergonzosos. Si bien todos estamos aprendiendo, algunos titulares derraman homofobia. Luisa no se queda callada, y siempre que puede su discurso apunta a la tolerancia y el respeto. Incansable.

“Yo soy una dama. Y el nombre no significa nada, aunque he pedido que me traten como yo me siento”, remata Luisa. Y la hora llegó. Ayer no fue un lunes cualquiera. El lunes 5 de enero será recordado como el día en que el Perú tuvo su primera regidora trans.

Fotos: Melissa Merino.

Comments

comments