Por Elena Miranda (*) 

¿Cómo hablarle a los niños sobre la población LGTBIQ y la diversidad familiar? ¿Cuándo hablarles? ¿Qué decirles? y, sobre todo, ¿qué entenderán ellos de todo lo que les expliquemos? Estas son algunas de las preguntas que nos hemos hecho alguna vez los adultos ante la posibilidad de tener que conversar con los chicos sobre la homosexualidad y otros temas más temprano que tarde.

La amiga de tal persona o el amigo de tal era en un comienzo la forma de referirme a las parejas de amigos o parientes homosexuales cuando con mi hija pequeña veíamos sus fotos siempre juntos, hablábamos de ellos y ellas, pues yo creía que era muy pronto para explicarle más y optaba por la posición más cómoda de dejarlo para un mañana que no sabía cuándo vendría.

La psicóloga Martha Gonzales Pilares, a quien consulté para escribir este post, recomienda diversas estrategias para hablar con nuestros hijos sobre la homosexualidad, la diversidad familiar, entre otros temas calificados de “espinosos”, “incómodos”, “tabú”, etc., para algunos, pero que no son tan complicados como parecen.

¿CÓMO EMPEZAR?

Me gusta la estrategia del cuento porque los niños, y también los adultos, pueden entender, retener e interpretar esta realidad de una manera entretenida, con la moraleja camuflada y no tan visible como en los cuentos de antaño. La diferencia es que en estos “anticuentos” la realidad se impone a la tradición.

Con todas las posibilidades que nos brinda Internet, tenemos la facilidad de buscar en la red cuentos, videos y películas para niños sobre el tema. Ejemplos: “Nicolás tiene dos papás“, “Aitor tiene dos mamás, “Julia, la niña que tenía sombra de chico”, “La princesa Li” y “Yo soy Nahiani”, una mamá que ha escrito un cuento acerca de niños transexuales.

nicolas

Además, en la red también podemos encontrar artículos, entrevistas, videos y reportajes que nos orienten o ayuden a tocar este tema con los pequeños, que para los grandes parece complicado, pero para los pequeños no lo es si lo tratamos naturalmente.

Un ayuda puede ser el artículo “¿Cómo explicar la realidad LGBT a un niño?” 

¿CUÁNDO?

“Hay un hito importante que nos permite saber si un niño está “listo para saber” y es simplemente cuando lo pregunta”, dice la psicóloga Martha Gonzales. A partir de allí, hay que prestar atención a qué y cómo pregunta, para poder responder a su curiosidad.

Es una buena idea partir de un cuento para explicar la diversidad familiar, cuando los menores preguntan, siempre y cuando no se adelante la realidad.

Martha Gonzales recuerda la vez que habló del tema con su hijo, cuando fue con su esposo y su pequeño de 4 años a pasar unos días feriados en un hotel donde se celebraba la primera boda gay de la región.

–¿Por qué no hay novia? –me preguntó Xavi.

–Son dos novios–le dije.

–¿Por qué?

–¿Por qué crees?

–¿Porque se quieren?

–Sí, como la mayoría de personas que se casan.

–¿Y a ti qué te parece mamá?

–Me parece que están felices y también me parecen guapíiiiiiisimoooos.

Mi hora llegó cuando decidí ir a la marcha en favor del proyecto de Ley de la Unión Civil, en Lima, que busca que las parejas LGTBIQ tengan los mismos derechos que las parejas heterosexuales.

Cuando convencí a mi mamá y a mi hermana para ir a marchar, me puse a pensar con quién dejaría a mi hija, pues un primer impulso era mantenerla al margen de esta lucha. Pero después pensé que debía compartir con ella mis ideas, mis reclamos, mis luchas, tal como lo he venido haciendo en diversos aspectos, y que esta no debía ser una excepción.

Entonces le hablé a mi hija sobre el amor entre las personas del mismo sexo, sobre las trabas que afronta la gente, sobre los derechos que ella y yo teníamos y que nos parecían algo tan natural, pero que les eran negados a las parejas del mismo sexo, a las familias diferentes, que eran discriminadas por su orientación sexual.

Y le expliqué que teníamos que reclamar no solo por nosotras, por nuestros derechos, sino también por los de otras personas. Y por primera vez en su vida, mi pequeña marchó por las calles reclamando por los derechos de otras personas. Y mi hija abría sus ojos de curiosidad cuando veía besarse a personas del mismo sexo, cuando las oía reclamar por sus derechos, cantar, cuando las veía bailar, como una acción tan natural, y se sentía orgullosa de compartir esta lucha. 

Unión CIvil Perú

¿QUÉ DECIRLES?

No hacen falta sermones. Hay que hablar naturalmente y esto no solo implica lo que les digamos sino cómo se lo comunicamos con nuestros gestos.

“Si los niños ven que ponemos cara de asco, de rabia, de indignación, de escandalizados, etc., ante una persona o una pareja LGTBIQ, nada de los que les digamos competirá con esa impresión, a no ser que presencie otra situación que interprete de otra manera gracias a alguien relevante para mí”, nos advierte la psicóloga Martha Gonzales.

En este post no te puedo decir, como si fuera un manual, qué decirle a los niños y niñas, solo te puedo recomendar que te informes bien, lo que te ayudará a liberarte de tus prejuicios, si los tienes, y que pienses bien en lo que le vas a decir a esa personita tan importante para ti.

¿QUÉ ENTENDIERON?

Y no basta solo con lo que digamos a los niños si no también con lo que entiendan, pues de acuerdo a su edad, vivencias, realidad familiar y visiones del mundo cada uno entenderá e interpretará a su manera el mensaje. Por ello, no basta con hablares una, dos, tres, y varias veces, sino que la comunicación con ellos sobre la población LGTBIQ tiene que ser constante y, sobre todo, recordar que debe haber coherencia entre lo que les decimos y lo que hacemos.

(*)  Es periodista de los diarios Correo y Ojo, en Lima, Perú. Ha trabajado en los diarios Perú 21, La República y Liberación y colaboró en el blog Clasesdeperiodismo.com. Forma parte de nuestro consejo asesor. Se ha comprometido en la lucha contra la discriminación dentro y fuera de la sala de redacción.

 

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