Por Grace Dunik  (*) 

Los años han pasado en Guatemala, desde que en el 1984 se reportó el primer caso de VIH en el país y se identificó a los grupos de hombres que tiene sexo con hombres como los más afectados, lo cual despertó el interés de la Red Nacional de la Diversidad Sexual y VIH en Guatemala . Desde su fundación hace relativamente seis años trabajan en la prevención de tal epidemia y este año apuestan por algo innovador y necesario: forjar una ciudadanía e institucionalidad por la comunidad LGBT.

Uno de estos impulsos viene de Carlos Romero, secretario ejecutivo de la red. A los  43 años de edad, con estudios en psicología, prevención de VIH, salud sexual y reproductiva, Carlos Romero lidera junto con las 18 organizaciones de comunidad LGBT que aglutina esta red, un cambio en este país centroamericano para que por fin se erradique la discriminación a las personas por su orientación sexual.

–Los años en los que hablamos de sensibilizar a la gente para que nos incluyera y nos respetara creemos que se han quedado atrás y ahora se trata del cumplimiento de la ley de igualdad porque el Estado tiene la obligación de atendernos con igualdad y asegurar nuestra integridad. Tiene la obligación de darnos oportunidades.

Las calles de este país, y principalmente la conocida sexta avenida del centro histórico en zona 1, son escenario de expresiones homofóbicas y también de aceptación cuando centenares de parejas gays y trans se pasean como cualquier persona enamorada que camina de la mano a cualquier hora del día o sencillamente en grupo de amigos.

Para Romero algo nuevo está pasando. “La Red promueve acciones de incidencia, asumimos procesos políticos fuera del esquema tradicional del que hemos trabajado como el VIH. Estamos  promoviendo ahora el enfoque de derechos y la ciudadanía LGBT con un enfoque diferente. Destaca la denuncia que hicimos en noviembre 2012 ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humano (CIDH) por las omisiones que el Estado de Guatemala comete contra la comunidad LGBT. Bajo el enfoque de intersectorial que es decir como gays, lesbianas, bisexuales y trans nos vemos afectados por la pobreza, exclusión, migraciones y otro tipo de situaciones. Y tenemos un proceso permanente con la  Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para que presione al Estado y que responda de alguna forma”.

 

La CIDH le ha recomendado a Guatemala por lo menos dos veces que responda a las necesidades y derechos de la comunidad LGBT.

“Le planteamos en México hace seis  meses que la comisión le pida al Estado una postura sobre las comunidades LGBT. Porque a partir de la primera audiencia en Washington, el Estado recomendó a la Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del Ejecutivo en materia de Derechos Humanos (COPREDEH), que lidere el tema de la política pública LGBT, pero por otro lado los delegados del país ante las Asambleas de la OEA siempre ponen reparos sobre los temas de sexualidad, a los derechos sexuales y reproductivos, los temas LGBT. Entonces la comisión próximamente le pedirá al Estado que emita una postura oficial en torno a las agendas LGBT. Eso es parte de lo que hacemos, estamos con la COPREDEH que fue la encomendada por el actual gobierno para desarrollar la política pública LGBT, que probablemente sería una sombría por llamarle de una forma para poder movilizar todos los temas que tenemos pendientes, particularmente en salud, educación en acceso a la justicia, y en el acceso a la oportunidad”, explica.

La discriminación es fuerte en Guatemala, a pesar de ser una nación pluricultural. Es por allí donde el camino de la discriminación empieza. Ya que los pueblos indígenas también son atacados desde la cotidianidad. Se escucha la palabra “india”, “marica”, por decir algunas expresiones para humillar a alguien. Carlos concuerda con ello : “Nosotros creemos que la homofobia es un tema como hablar de discriminación con cualquier grupo, es complejo. Son situaciones que tienen mecanismos de perpetuación. En el caso de la homofobia, en general en Guatemala consideramos que hay  muchos mecanismo para perpetuarla. La violencia está naturalizada. Sin embargo , me parece que está más naturalizada con comunidades LGBT, como con pueblos originarios. De hecho decirte indio o hueco son los primeros insultos que tenemos en la punta de la lengua, son cuestiones que están naturalizadas y  que moldean los imaginarios”.

Así como es la discriminación, la violencia también sale a flote. Dos casos que no se encuentran buscados por la justicia, pero sí entre la comunidad LGBT se tienen presente y  transmiten un claro mensaje de crimen de odio. Se sabe de un hombre que mandó a matar a su exesposa porque se dio cuenta que ella vivía con una mujer. Situación que no soportó y mandó a asesinar a las dos. Las enterraron y además mandó a exhumarlas y quemar los cuerpos. “Y de este caso nadie quiere hablar, pasó en el departamento de Jalapa en el 2013. Pero nadie le ha dado seguimiento”, nos relata Romero.

Otro ocurrió en el área rural, específicamente en Mazatenango. Un hombre de bastante poder adquisitivo mató a un joven gay, le cortó los testículos y se los metió en la boca. Se le halló con un palo de escoba en el ano.

¿Y LA JUSTICIA PARA LA COMUNIDAD LGBT? 

Cuando alguien nos pregunta si hay casos de homofobia o si hay crímenes de odio la respuesta es que sí hay, pero no existen elementos de prueba.

Ver  Guatemala: Formulario policial de denuncias incluye a población LGBTI

carlos-romero

–En el 2014 con el apoyo de la defensoría especializada LGBT conseguimos que las oficinas de atención a la víctima de la Policía Nacional Civil, incluyeran en su boleta de recolección de información los campos LGBT. Es el primer esfuerzo real para documentar los crímenes de odio, La atención a la víctima es el primer enlace cuando son víctimas de violencia. Y esta tiene 53 sedes en todo el país. Ese es el esfuerzo, porque toda la gente dice pero cuántos casos hay, pero el sistema de justicia no tiene los mecanismos para documentar los casos, lo cual no significa que no existan. Los peritos y los fiscales no conocen los elementos para caracterizar un crimen de odio. En los medios, por ejemplo, cuando es agredida una trans, la noticia dice que el afectado es un hombre vestido con prendas femeninas… o nos circunscriben a crímenes pasionales, pero no tienen elementos para señalar un crimen de odio o que es un crimen basado a partir de la orientación sexual. Son visibilizados los más violentos, en situaciones bien sórdidas. Esperamos que a partir de esto esfuerzo, mejoren nuestros elementos para contar con información”.

TRANSFOBIA EN GUATEMALA

–Tengo el caso muy fresco de nuestra colega Johana Ramírez, quien tuvo un accidente de tránsito en la Catedral de la ciudad y fue manejado terriblemente por los operadores de justicia. Alguna gente rescata que el organismo judicial construirá celdas particulares para nosotros en tribunales, pero al final es una medida bastante corta y no resolverá nuestros problemas de acceso a la justicia. Todo lo que paso en el caso de Johana me parece bastante emblemático. La pusieron en la celda de hombres y la agredieron, la pusieron en la celda de mujeres y la agredieron. Al final la dejaron en un corredor encadenada a una baranda y es precisamente lo que el sistema de justicia y el Estado hacen. No tienen lugar, no nos entienden, no nos comprenden, no nos conocen, y al final lo que tenemos son medidas chapuceras que intentan tapar todos esos vacíos, todas las carencias que el Estado tiene y la sociedad tiene para poder interactuar con nosotros, para poder modificar las dinámicas de convivencia que tenemos nosotros con el Estado y con las sociedades, y con otros movimientos de la sociedad civil. Apuntamos a modificar es dinámica de convivencia.

Este año posiblemente el Ministerio Público capacitará a 100 enlaces clave de todo el país para conocer los matices de un crimen de odio o acciones de homofobia y además trabajará en la actualización de un software para implementar el campo LGBT, para visibilizar esto en esta entidad. “Hay mucha resistencia, pero es para este año, sí o sí. Estamos intentando entrar a la estructura, y estamos intentando visibilizar nuestras cuestione más crudas, más complejas en este caso la violencia. Nos preguntan por qué no hablamos de matrimonio igualitario o reconocimiento de parejas que si reconocemos como un derecho legítimo pero definitivamente necesitamos garantizar la vida, la supervivencia, el bienestar, la salud, la integridad y luego vamos a poder hablar de otras cuestiones, pero por ahora es garantizar la vida”.

¿Guatemala en qué posición está se encuentra de homofobia, a nivel centroamericano?

Este líder de la comunidad LGBT responde: “Es complicado porque en Centroamérica hay países con grandes avances, por ejemplo en Costa Rica ya se está discutiendo el reconocimiento a las parejas del mismo sexo en el seguro social. Hay una respuesta muy efectiva para el VIH, en Costa Rica, hay un día nacional contra la homofobia, hay un debate maduro entre los gobernantes y los grupos de sociedad civi. En El Salvador hay un decreto que condena toda forma de homofobia dentro del sistema de salud, en Nicaragua se creó la primera defensoría especializada de LGBT. Aunque a veces Guatemala se percibe que es un país de vanguardia en cuestión de derechos lo cierto es que en el tema contra la homofobia, le van sacando ventaja otros países en la región.

La Red Nacional de la Diversidad Sexual presentará en mayo ante el Congreso un anteproyecto de ley contra discriminación por orientación sexual e identidad de género.

QUE MÁS HAN HECHO Y HARÁN…

En agenda tienen la Consulta Nacional de percepción sobre las Homosexualidades en Guatemala, un Inventario de Recursos para las comunidades LGBT y un Plan Estratégico de Salud de Comunidades LGBT.

Y por ahora se trabaja en el Diagnostico Situacional de personas LGBT privadas de libertad, que está cubriendo siete centros de privación de libertad, para documentar las dificultades que tienen las personas. Además para este año electoral, se pretende aplicar un cuestionario a los candidatos a diputado, a los cinco candidatos a presidente, a los cinco candidatos a la alcaldía y analizar los cinco planes de gobierno de los principales candidatos para ver cuál es su postura de las comunidades LGBT y hacia la respuesta del VIH. A partir de toda la información recolectada promoveremos el voto crítico a los comunidades LGBT para que no voten por candidatos homofóbicos.

La población LGBT en Guatemala está despierta y con ganas de luchar.

 

 (*) Periodista guatemalteca, amante de la literatura, fotografía y poesía.

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