La ventaja de ser versátil, moderna o simplemente una enemiga de los roles me permite escribir este post. Así que me puse en el papel de ACTIVA (ay, no me digan pasiva ahora) y quise revivir algunos de los dramas que afronta una chica cuando en la relación los roles cuentan.

1. QUE NO LLEGUE. Dicen que las mujeres son expertas en fingir orgasmos. Me parece una pésima salida porque hay que LUCHAR por un buen orgasmo y no resignarse al sexo malo, pero ese es otro tema. El punto es que las lesbianas también fingen (o fingimos) y una chica activa que se respeta se angustia de solo pensar que esas contorsiones y gratos gemidos pueden ser una CRUEL MENTIRA. ¿He estado engañada toda la relación? Esas reuniones de lesbianas con experiencia son muy curiosas-frustrantes-reveladoas porque terminamos analizando la performance de nuestra antigua pareja o de alguna chica que pasó por la cama de una, y no falta alguna maléfica que dice “yo creo que nunca la hiciste llegar”. O algo peor: “A mí me contaron que ella dijo que contigo no llegaba”. El dolor puede ser tan grande, pero tan grande.

orgasmo fingido

2. QUE TU CUELLO NO SEA LO SUFICIENTEMENTE FUERTE PARA UNA RUTINA PROMEDIO.  La leyenda dice que las lesbianas son las reinas del sexo oral. ¿Leyenda? Ya, es verdad absoluta. (Cada vez que lo cuestiono me dicen que he tenido mala suerte, pero lo cierto es que depende de la persona y no vale generalizar). Retomando: a las activas les toca hacer un buen trabajo. Nada peor que una chica inmovilizada tras una prolongada jornada SIN RESULTADOS. Recuerdo a mi amiga X sin poder mover el cuello. No me ha pasado (ya sé que no me creen), pero sí he sentido que se me iba a romper el cuello y entonces mi cabeza estaba en otra parte (mañana tengo clases y no podré ni mover la cabeza / tengo una reunión tempranito y mi cuello estará inmóvil). Hay que tener un buen cuello si nuestra chica es de las que tarda en llegar al sagrado orgasmo.

Cuello

3. Y ANTES DEL CUELLO… LA LENGUA

Pues sí. La lengua a veces se cansa. No les ha pasado por la cabeza algo como: “Llega YA que me quedo sin lengua”. Bueno, debo confesar que hace unos años me ocurrió. Entonces creo que dejé de pensar que las activas tenían siempre la mejor parte en el juego sexual. No, para nada. Pueden ser las que más trabajo (físico) tengan en la relación. Claro, más de una se preguntará por qué LA ACTIVA tiene que ser la que ejecute todo el sexo oral. La explicación en el #4

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4. QUE NO COLABORE. Y si las activas son las que más se ponen a sufrir por su cuello y lengua es porque simplemente les tocó una PASIVA poco colaboradora. Es decir, el tipo de chica que además de no gemir se limita a abrir sus bellas piernas y quedarse muy quieta. Esta chica que no da señales evidentes de placer puede ser una tortura. No sabes si la está pasando bien. No sabes si le gusta. No sabes si ya la hartaste. No te dice nada agradable. Tampoco algo desagradable. Alguien tiene que romper el hielo y un “cómo va todo” es tan fuera de lugar que posiblemente optes por el silencio. Bueno, una pasiva que no colabora es de las que se tiende en la cama a esperar lo mejor de ti. Hay que estar en forma para no desilusionarla. Pero te vas con la idea de no haber hecho lo suficiente porque la chica no expresó nada especial.

Gatita

5. EL DRAMA DE LAS MANOS Y LOS DEDOS. Una activa con disponibilidad para cambiar de roles puede entrar en pánico al ver que su chica PASIVA tiene las uñas largas. Eso para empezar. Otro drama de una activa típica es cuando ella te dice algo como “por qué no compras un dildo”. O quizás algo peor: “Mejor sería con un juguete, esos penes que venden en los sex shop”. Es posible que te mires los diez dedos y te preguntes por qué Dios te los hizo tan delgados, tan cortitos, tan poco hábiles. DOLOR. (Es preciso aclarar que los juguetes sexuales son perfectos aliados para divertirse en la cama, pero que te digan que tu dedito no vale nada y que mejor un Pocket Rocket puede herir la sensibilidad de cualquiera).

Pocket rocket

6.LA APARIENCIA. En el imaginario lésbico (que también está lleno de prejuicios y estereotipos), el otro drama de una ACTIVA con ‘apariencia’ de PASIVA es llegar a la cama con una chica que de pronto te dice: “Yo soy la activa, por si acaso”. Y claro, lo peor de lo peor, es que esa ACTIVA esté en la categoría de intocable, y sea de las que dice “yo hago todo… a mí no me pones ni el dedo, y menos la lengua”. Pesadilla de cualquier ACTIVA, sobre todo si la chica en cuestión está especialmente buena, tanto así que no tienes ningún problema en hacerte circunstancialmente PASIVA. Claro, algunas duran para toda la VIDA. El otro drama es la chica que parece muy ACTIVA, pero resulta que es PASIVA, y se le acercan puras PASIVAS. 🙁

Roles

Más allá de criticar los roles creo que cuenta cómo diablos te sientes. Y si resulta que te gusta ser bien PASIVA, bien ACTIVA o MODERNA/ VERSÁTIL a disfrutar y punto. Y si eres de las que se convierte según la chica de turno, pues me parece muy bien. Eso se llama INTELIGENCIA EMOCIONAL (digo yo). No comprendo por qué vamos a perdernos un buen polvo por un absurdo ROL. Pero cada una debe buscar sentirse bien. Lo demás no importa.

También puedes ir por la vida guardando el secreto de que eres pasiva o activa. Tampoco importa. Lo único que realmente vale la pena es que la faena sea notable.

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Mi primer blog fue verde y era sobre ser lesbiana en Lima. Varios años después regreso a una temática que pensaba cerrada con el objetivo de hacer realidad un sueño: un medio LGTBIQ. Soy periodista desde los 17 años y ya cumplí 42. Soy profesora universitaria, adicta al café, mamá de gatos y perros, lectora desesperada e insomne. Soy la directora de ClasesdePeriodismo.com, consultora en social media, estudiante crónica y amenazo -para no perder la costumbre- que ya voy a dejar el periodismo para fundar un bar. Amo Chorrillos, y tengo la suerte de haber regresado al barrio para mirar el mar cada mañana.

3 Comentarios

  1. Hola:
    Creo que este artículo está lleno de contradicciones. Si a la autora le parece que no debieran existir los roles, por qué habla de ser activa, pasiva o versátil? Me parece que esas son clasificaciones del mundo de los hombres y no se acercan para nada a la realidad de las relaciones de las lesbianas.

    Y como son las mujeres con apariencia de pasivas? Tienen un tipo de cara o de caminar?

    Aunque en este artículo la autora quiere mostrarse como que es muy “moderna” con su sexualidad, creo que tiene una visión muy corta de lo que es el placer, empezando por que le duela el ego cuando le piden usar juguetes sexuales.

    • A la columnista no le duele el ego. Es un artículo irónico. Por cierto, ella tiene una colección de dildos que cualquier día mostrará y es enemiga de los roles. Pero nos pide aclarar que ha pasado por todas las etapas. Saludos.

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