Corría la década de los 70 cuando los homosexuales del mundo comenzaron a agruparse en pro de la defensa de sus derechos, especialmente, a raíz de lo ocurrido la madrugada del 28 de junio de 1969 en el pub conocido como Stonewall Inn de Nueva York, lo cual desencadenó lo que más tarde sería el Día del Orgullo Gay.

En Venezuela era la época de la bonanza petrolera y ello permitió que muchos jóvenes de clase media pudieran viajar al extranjero para conocer las realidades que se vivían en países como Francia, Italia y los Estados Unidos. Adicionalmente, las represiones, extorsiones, allanamientos, persecuciones por parte de los cuerpos policiales contra la población homosexual también estaban a la orden del día en el país.

En este contexto, un grupo de jóvenes caraqueños, estudiantes unos y profesionales otros, pero básicamente, con un concepto urbano, de calle, y que no recibió el respaldo de la intelectualidad de la época, comenzó a gestar en la capital venezolana un movimiento a favor del respeto a la dignidad como personas, independientemente de su orientación sexual.

EL GRUPO DE LAS ‘LOCAS COMUNISTAS’

Así nació el grupo Entendido en el año 1975. Édgar Carrasco, uno de sus fundadores, conversó con Sin Etiquetas sobre esos primeros años del activismo LGTBI en Venezuela: “Formamos un grupo que no estaba pensado en clases sociales sino en la orientación sexual”, recuerda Carrasco. Entendido de tendencia de izquierda fue catalogado por la sociedad conservadora como “el grupo de las locas comunistas”.

Hubo dos circunstancias que fueron sumamente importantes en la época, comenta Carrasco sobre los inicios de Entendido y con ello la génesis del movimiento gay en el país.

  • La situación de los Derechos Humanos de la comunidad LGTBI estaba muy vapuleada en Venezuela. En la Caracas de entonces había continuos allanamientos, extorsión, persecución, crímenes, etc. La policía estaba desbordada con la represión, los únicos lugares donde la gente se encontraba estaban, principalmente, en Sabana Grande, aunque eran sitios legales había constantes ataques policiales.

Otra circunstancia importante – continúa – fue el desarrollo de la respuesta de la comunidad gay, de los hombres gay en el mundo al tema de la violencia. En los años 70 fuimos testigos de todo ese movimiento que ocurrió en Nueva York en contra de los allanamientos de los bares y el maltrato.

–Esto originó un movimiento importante en el mundo como respuesta a la represión y la lucha por el reconocimiento de los Derechos Humanos y en ese ambiente nace en Venezuela el grupo Entendido a fin de informar a la comunidad, ya que veíamos que estaba muy indiferente a lo que estaba ocurriendo.

Explica Carrasco que esa formación se hizo a través de la revista Entendido, la primera publicación gay de Venezuela y la cual circuló entre 1979-1983. También se generó un grupo de discusión sobre temas en común como la política, derechos humanos y la situación de gueto en la que vivían los homosexuales.

ENTENDIDO PORTADA

Sobre la historia de la revista se puede consultar la tesis de Jorge González Durand llamada “Historia de los medios impresos venezolanos destinados al público homosexual, lésbico, bisexual y transgénero”, (2004). Ver aquí 

LOS LOGROS DE ESOS PRIMEROS AÑOS DE LUCHA

El abogado, activista pro Derechos Humanos y quien ha trabajado también en materia de VIH-Sida en organismos como ONUSIDA, rescata como un gran logro de esos primeros años de lucha el hecho de que se haya creado un sentido de comunidad, de personas que se juntaron y comenzaron a responder ante un problema común.

Eso permitió –expresa– que mucha gente se arriesgaran en medio de toda la situación de represión y de depresión a hablar abiertamente de su condición y generó un movimiento que tenía cara, comenzó aquello a dejar de ser un tabú y a convertirse en un asunto público y colectivo; vinculado con tema como democracia, libertades públicas, respeto, dignidad y convivencia.

VENEZUELA A LA VANGUARDIA

En esos años Venezuela se encontraba a la vanguardia en el reclamo de los derechos de la población LGBTI.

“En América Latina había organizaciones que comenzamos a hacer trabajo en red con grupos de Perú, México, Brasil y Argentina. Como Entendido participamos en 1982 en el Tercer Encuentro Internacional de la IlGA (La Asociación Internacional de Gays, Lesbianas, Bisexuales, Trans e Intersexuales -en inglés International Lesbian and Gay Association), y por primera vez, hubo una representación masiva de América Latina en encuentros de este tipo”.

Mirando al pasado, Carrasco señala que Entendido se fue diluyendo en el tiempo por falta de recursos financieros: “Había mucha pasión y compromiso por parte de sus miembros, sin embargo, nunca logramos ser una organización que se autogestionara. No es como ahora que las Naciones Unidas o las embajadas apoyan proyectos. No teníamos recursos para establecernos con regularidad. También influyó la epidemia del VIH-Sida, mucho de los líderes de la organización fallecieron”.

SER HOMOSEXUAL AYER Y HOY

Tras más de 40 años de lucha, la experiencia le da los pergaminos a Carrasco para afirmar que “el país sigue siendo muy homofóbico, sin embargo, hoy existen más espacios de difusión como las universidades donde se pueden promover estudios e investigaciones, también ha habido apertura dentro de los partidos políticos, lo cual puede llevar a ganar representación e impulsar leyes. Hay más espacios para abordar temas de derechos, reconocimiento y dignidad que están permitiendo que se avance, por eso creo que el proceso es irreversible”.

En nuestra época, rememora, no te podías imaginar que existiera una caminata, hoy la gente sale libremente, se manifiesta y reclama derechos. En aquellos tiempos temas como la adopción de hijos o matrimonio igualitario ni se pensaban, lo más urgente estaba relacionado con el impacto de la violencia de los cuerpos de seguridad y de derechos humanos. Aunque la violencia y la impunidad siguen presente hoy día dentro de la comunidad.

EL MOVIMIENTO EN LA ACTUALIDAD

Desde su perspectiva el movimiento gay en Venezuela aún tiene muchas limitaciones, especialmente, desde el punto de vista organizacional. Sin embargo, a su juicio, podría mirarse como exitoso si se toma en cuenta la inclusión que ha habido en espacios como las universidades y partidos políticos.

¿Tiene la revolución una deuda con el movimiento gay venezolano?

–Aún los poderes públicos venezolanos son extremadamente conservadores. No se puede lograr el fortalecimiento de la respuesta de la comunidad a través de grupos creados por el propio gobierno que coartan las demandas de la gente, te conviertes en un vocero de la actividad gubernamental y esa no es la función de las agrupaciones.

¿Cree que el matrimonio igualitario puede ser una realidad, próximamente, en el país?

–Es algo que es inexorable. Es la tendencia en la región de países que son cercanos y no cercanos a la gestión actual de gobierno. Es una discusión que se está dando en el país. Cuando va a ocurrir no lo sé, no soy futurólogo (risa) pero con el advenimiento del fortalecimiento de la democracia y la institucionalidad del país eso va a venir, el camino va a estar para que eso sea muy rápido.

 

LAS PRIMERAS MARCHAS

En los años 90 surge el Movimiento Ambiente de Venezuela (MAV) del cual formó parte Lowing González. Esta agrupación fue el semillero de muchas de las organizaciones que hoy hacen vida en el país.

González señala que el fundador del MAV, Oswaldo Reyes, ya fallecido, impulsó las reivindicaciones de la comunidad LGTBI en ámbitos como la política al ser el primer candidato abiertamente homosexual del país en participar en un evento electoral. Reyes se postuló para la Asamblea Nacional Constituyente en 1999, aunque no salió electo, logró una importante votación y colocar el tema LGTBI en la agenda política.

Lowing contó a Sin Etiquetas que la primera marcha gay motorizada por el Movimiento Ambiente de Venezuela se hizo de noche y recorrió el bulevar de Sabana Grande en Caracas, caracterizado por ser una zona de locales gay en la capital venezolana.

Esta marcha, junto a una campaña de prevención del VIH-Sida, tuvo el respaldo financiero de la Unión Europea y organismos nacionales.

“En el 2000 nos invitan a participar en un taller donde se iba a construir un análisis y respuesta a la situación de los HSH y el VIH-SIDA. Participaron siete organizaciones y el programa nacional de SIDA, de ahí salieron líneas importantes de acción, como lo fue el I Congreso Venezolano de Diversidad Sexual, con miras a lograr la visibilización desde lo académico de la situación de la población LGTBI en el país y la otra meta era realizar una gran movilización”, afirma González, quien actualmente forma parte del grupo ASES (Asesoría en Educación y Salud VHI- Sida).

Al congreso asistieron representantes de instituciones públicas que tienen el compromiso y la obligación de desarrollar políticas de protección de derechos humanos para la población LGBTI. Estuvieron presentes el defensor del Pueblo de la época, Germán Mundararín, y representantes del Ministerio de Interior y Justicia y del Ministerio de la Salud.

–Esta debe ser una lucha política pero no partidista. Lo que ha frenado los avances en materia de reivindicaciones han sido las posiciones políticas de ambos bandos que han estado por encima de la lucha que nos corresponde para lograr los objetivos.

González ahora está más abocado a la defensa de los derechos de las personas que viven con VIH-SIDA.

En esos años también se realizó un ciclo de cine sobre diversidad sexual, el cual duró 4 años.

Para Lowing González “si lo que sucede en Venezuela se llama un proceso revolucionario, países de derecha y de izquierda en la región tienen avances más significativos que lo que hemos logrado en el país hasta ahora, eso nos debe llamar a la reflexión. Los políticos tienen miedo de trabajar estos temas. Es importante saber que, al menos, cincuenta por ciento de la composición de la Asamblea Nacional la integran cristianos no católicos, eso también ha influido”.

Sostiene que quienes estuvieron en el activismo LGTBI durante esos años y se apartaron por varias razones, se están reuniendo nuevamente para relanzar el movimiento. Ya que muchos, que pasaron a ser activistas a favor de del VIH-SIDA hoy tienen importantes logros que mostrar ante el país: “Tenemos la experiencia y sabemos que podemos hacer importantes aportes al colectivo LGBTI”.

 

LA GRAN CAMINATA GAY
Primera marcha gay año 2001

Un momento estelar vivido por el movimiento gay venezolano fue la denominada Gran Caminata realizada en el año 2001. Marcel Quintana fue uno de los protagonistas de esa gesta, donde se calcula que asistieron más de mil personas: “Antes del año 2000 los movimientos trabajan de forma separada, con esta marcha se logró que todos los grupos nos enfocáramos en un solo objetivo, que no era otro sino ganar visibilidad. La marcha se crea con esa visión, queríamos que la sociedad cambiara su idea de lo que era ser homosexual. Que entendiera que también somos profesionales, gente trabajadora, que todos cabemos, somos valiosos y merecemos respeto”. Quintana es hoy coordinador general de Ases Venezuela.

Señala que en ese momento “teníamos una visión de qué queríamos. Seis años después la mayoría de los activistas nos alejamos directamente de lo que fue el movimiento, un error de parte nuestra, ya que esto permitió que muchas organizaciones con otra visión se apoderan de un espacio que era nuestro y que no debimos abandonar nunca”.

El activismo venezolano perdió el norte, sostiene, y más cuando lo involucras políticamente. Ya ves que en Latinoamérica se ha aceptado las uniones de personas del mismo sexo, y nosotros estamos bien lejos de la realidad de los países vecinos. Ahorita las organizaciones se prestan como títeres, afirma Quintana, quien no se frena al momento de lanzar sus mordaces comentarios.

I marcha gay Venezuela 2001

De su tiempo en el activismo LGTBI resalta como principal logro: “conseguimos ganar visibilidad y respeto”.

Jesús Medina, presidente de Alianza Lambda de Venezuela, la Organización No Gubernamental Gay activa más antigua del país, y quien ha participado en todas las movilizaciones de este tipo que se han hecho posteriormente, escribe en su blog: “La Historia de las marchas Gay en Venezuela comenzó a escribirse en el año 2001, cuando un grupo de personas y organizaciones decidimos hacernos visibles a pesar de los temores y las preocupaciones que aparecian cada vez que hablábamos del tema”.

MArcha año 2002, puedes ver a Jesís Ravelo, izquierda, Edgar Carrasco en el piso, Jany Campos en el cnetro, la única mujer y Marcel Quintana, el moreno semi sentado.f

LA REVOLUCIÓN AÚN NO SE VISTE DE ARCOÍRIS

Giovanni Piermattei, presidente de la Asociación Civil Venezuela Igualitaria, y quien es abiertamente afecto al proceso de cambio iniciado por el presidente Hugo Chávez. opina que “ser gay es ser revolucionario”, pero aclara que esto no significa que siga a rajatabla la línea del partido político que acompaña al proceso. Es crítico y reconoce que hay falencias. Su vinculación con el activismo LGTBI llegó de una manera insospechada.

–Yo era una persona endo homofóbica (siendo homosexual rechazaba a los homosexuales) y transfóbico, era de ese grupo de personas que no saben que tienen derechos, que creen que el matrimonio es una institución solo para heterosexuales y que no somos seres humanos dignos para merecer este tipo de reivindicaciones.

El amor le hizo cambiar. Su pareja de entonces, un exitoso ingeniero mecánico cotizado en el mercado internacional fue trasladado a Argentina. Corría el año de 2006. Justo cuando se estaba dando en el país sureño la lucha por el matrimonio igualitario. Luego, su pareja es traslada en el 2010 a Brasil, donde también estaba sobre el tapete esta discusión.

“Ante estas realidades que estábamos observando, comenzamos a conversar sobre la posibilidad de iniciar esas discusiones en Venezuela. Él me pidió que me encargara de esto. ¿Tú quieres que yo movilice esto en Venezuela? le dije. Soy un investigador nato, entonces, me puse a investigar, compré mi libro de Matrimonio Igualitario, indagué sobre lo que pasaba en México, Brasil, Argentina. Y de esa forma llegué a concienciarme sobre lo urgente y necesario que era este tema para nosotros”, relata.

En el 2012 sale a la luz Venezuela Igualitaria, organización que tiene como bandera instaurar el matrimonio igualitario en el país. Hasta la fecha solo se había hecho mención a uniones de hecho.

–Nadie sabía quién era Giovanni Piermattei. Fui atacado por ambos bandos. Los chavista decían que yo era pagado por la CIA y la gente de la oposición que yo era un heterosexual infiltrado. Me cancelaban las invitaciones a los eventos. Lamentablemente este país está transversalizado por la política.

En estos casi tres años de vida pública considera como el principal logro de su organización el haber consignado ante la Asamblea Nacional un proyecto de Ley de Matrimonio Igualitario, apoyado por iniciativa popular con el aval de 21 mil firmas. El parlamento venezolano aún está en mora con el inicio de esta discusión en su plenaria, ya que según el artículo 205 de la Constitución venezolana todo proyecto de ley debe ser discutido en el año legislativo en el que fue introducido. Se fue el 2014 y nada pasó.

Sin embargo, Piermattei no pierde el optimismo. “En el 2015 comenzamos con el diputado Elvis Amoroso (vicepresidente de la Asamblea Nacional) y el defensor del Pueblo Tarek William Saab hablando de matrimonio igualitario, eso es un gran avance.”.

En una reunión realizada durante el mes de enero con el vicepresidente del parlamento nacional se le solicitó abrir el debate sobre el matrimonio igualitario e instar a la Defensoría del Pueblo a que acompañe a las organizaciones en esta lucha. Durante ese encuentro se acordó iniciar mesas de trabajo y fomentar foros de discusión.

matrimonio igualitario venezuela

“La lucha por el matrimonio igualitario es sustancialmente importante como base para el resto de las luchas que puedan establecerse en el país. Es un tema que tiene que ver con la igualdad jurídica, porque hasta ahora somos considerados ciudadanos de segunda clase. Más que casarnos y proteger a nuestras familias que es totalmente legítimo, es un tema de reivindicación de dignidad, que sean reconocidos como dignos nuestros afectos hacia personas de nuestro mismo sexo y las familias que conformamos a ser protegidas por el Estado a través de las instituciones que se fijen”, manifestó.

LA LUCHA SIGUE

Venezuela Igualitaria tiene una programación de actividades para todo el año. Piermattei sostiene que trabajan más allá de los tres días claves del calendario LGTBI como son el día del Orgullo Gay, el día Internacional de la Lucha Contra la Homofobia y el Día Internacional de la Lucha contra el VIH-Sida.

Hoy están enfocados en lograr que los 365 municipios que conforman la geografía venezolana se declaren Libre de Homofobia, hasta ahora ya consiguieron que el municipio Libertador en la Gran Caracas diera ese paso.

Adicionalmente, trabaja en la conformación de una federación que agrupe a los diferentes colectivos LGTBI que existen en el país a fin de unificar esfuerzos. Recuerda que si 47 organizaciones con diferentes ideologías pero con un objetivo común pudieron ponerse de acuerdo en la conformación del proyecto de Ley sobre el Matrimonio Igualitarios, muchos más pueden ser los beneficios que se puedan obtener trabajando sobre la base del respeto y sin partidización.

caminata gay

“Muchos de los movimientos LGBT que existían creían que todos necesitábamos era ser visibles, entonces, la marcha y todo era un show de drag queen, no es que lo ridiculizo, pero no es eso lo que necesitamos, porque es justamente eso de lo que se guindan para decir que no somos seres humanos normales”, puntualizó.

Luego de este repaso histórico podemos darnos cuenta que cada esfuerzo ha aportado un poco más hacia la tolerancia y el reconocimiento de las personas LGTBI como iguales. Faltan logros por concretarse, la lucha no termina, pero qué importante ha sido contar con personas que decidieron levantar la bandera y salir a defender una causa inherente a la condición humana como lo es el derecho a la vida, a ser respetado y la reivindicación de la dignidad.

NOTA DE REDACCIÓN: Un agradecimiento particular a Quiteria Franco, quien desde la distancia, me puso en contacto con parte de los entrevistados, quienes participaron en el conversatorio “15 años de marchas LGBTI en Venezuela: reflexiones y retos” organizado por la Red LGBTI de Venezuela a finales del mes de enero en Caracas.

 

MÁS SOBRE LA REVISTA ENTENDIDO AQUÍ 

Historia de Entendido Papeles DSx Jorge G

Dejar respuesta