En un día de verano agradable, Nicolás Mauri, miembro del Colectivo Ovejas Negras acude a la cita con Sin Etiquetas. Estamos en un bar la calle principal (18 de julio) de Montevideo, una calle normalmente repleta de gente, pero que este 16 de febrero luce prácticamente vacía debido al feriado de carnaval. Muchos uruguayos deciden tomar vacaciones. Todo parece irreal.

La charla se centra en los objetivos que tiene el colectivo (fundado oficialmente el 23 de diciembre de 2004) para los siguientes años, en particular porque en marzo asume un nuevo gobierno, que si bien es del mismo partido político que el anterior, la flamante administración trae consigo muchas victorias para la comunidad LGBT.

 

Nicolás Mauri se enteró a los 16 años por las noticias de la existencia del colectivo. Justo en esa etapa pensaba salir del armario. Cuenta que le ayudó mucho escuchar lo que decían los referentes de Ovejas sobre el tema, lo importante de la salida del clóset, la militancia que hacían, la marcha de la diversidad. Nicolás se sintió menos solo. No tan bicho raro. Hoy tiene 20 años. Empezó a militar en la organización a los 18, pero antes ya andaba por allí con algo de timidez.

¿Cuándo se fundó el Colectivo Ovejas Negras?

–El colectivo en realidad es como la culminación de un proceso que comenzó a finales de los 90 de debate dentro del movimiento LGBT. Lleva varias décadas el movimiento en sí. Ya se hacían marchas del orgullo, pero había como un conflicto interno en el movimiento o debates entorno a cuál tenía que ser la línea argumentativa, discursiva y la agenda que se iba a manejar. Habían algunos por ejemplo que planteaban que la cuestión debía centrarse en la identidad, el orgullo LGBT. Otras personas planteaban (entre ellas la mayoría de los fundadores de Ovejas) que había que cambiar la perspectiva y hablar más en un marco de diversidad sexual. Entonces a finales del 2004, con la llegada del Frente Amplio al poder, que ganó con mayoría parlamentaria, se generaron muchas expectativas de posibles cambios, que impulsaron al movimiento y a su vez a crear esta organización, a decir bueno cambiemos el eje de cómo se viene manejando el movimiento hasta ahora, y hagamos una articulación con otros movimientos que también estén trabajando temáticas ya sea la discriminación, los movimientos afrodescendientes o feministas, y a su vez articularlo con otra amplia gama de reclamos que hay a nivel social, que compartían un mismo origen: la discriminación, la desigualdad, la marginación social. Entonces ahí se articuló todo con un marco más amplio de alianzas a nivel popular, que eso fue lo que trato de poner Ovejas en la perspectiva del movimiento LGBT, y Ovejas se empezó a gestar a finales del 2004, principios del 2005.

nicolás mauri

¿Te parece que el Frente Amplio fue más abierto al movimiento que otros partidos políticos?

–Fue un impulsor. El Frente Amplio puso en el discurso todo un tema de justicia social, de igualdad, de derechos humanos, que incentivó a mucha gente a empezar a militar, o a crear más organizaciones. Creo que en ese sentido sí aportó mucho y sobre todo el tener algunos referentes del partido que trataron de poner en la agenda política del gobierno estos temas. Que en realidad fueron incluidos en el 2014, cuando se introdujo toda unidad en el programa del Frente Amplio sobre diversidad, pero hasta ahí era todo medio a tientas con algunos apoyos específicos que teníamos y creo que de todas formas abrió la ventana a la oportunidad política, justamente por eso todo ese nuevo discurso que empezaba a gestarse, la creación del Ministerio de Desarrollo Social, una nueva perspectiva que daba. Creo que hábilmente supo utilizar el movimiento por la diversidad para impulsar sus propias demandas e incorporarlas a ese amplio marco de pensamiento y articular estas distintas conquistas que se fueron dando. Luego de esto se dio todo un ciclo de conquistas, sobre todo jurídicas, que fue como el primer paso que dimos hasta ahora, gran paso pero primer paso al fin. Que en realidad ya al final del gobierno de Jorge Batlle se empezaron con algunas tímidas reformas en ese sentido desde el paradigma de la tolerancia de “tolero que existas pero hasta por ahí”, se hizo una ley de discriminación que fue la que creó la Comisión Honoraria de Lucha Contra toda forma de Discriminación en el 2004 y ya antes en el 2003 se había hecho la reforma del código penal que incluía casos por discriminación LGBT. Esos fueron como los primeros pasitos. Después ya con el Frente Amplio en el poder se creó por ejemplo, la ley de Unión Concubinaria creo que fue por el 2008. Luego se hizo la reforma del código de la niñez y la adolescencia (2009), después la ley de identidad de género. En el 2013 ya con el gobierno de Mujica, la ley del Matrimonio Igualitario. Fue como que el Frente Amplio abrió de cierta manera el espacio al sistema político  para introducir estas demandas y también la creciente movilización que introdujo el movimiento por la diversidad desde esta perspectiva de Ovejas Negras de ampliar el término que no sea más la Marcha del Orgullo LGBT, se hizo una nacionalización del día en no hacer una marcha el 28 de junio a la que no iba casi nadie, que convocaba a lo sumo 500 personas en su mejor momento, y se convirtió en la Marcha por la Diversidad, ya el término te dice algo, no es solo de los LGBT, es también de los afro, de los consumidores de drogas, de las feministas, de toda una cantidad de gente que es marginada y discriminada a diario que vio en estas marchas y en estas demandas una representación real y creo que eso fue brutal, porque eso fue lo que nos llevó a tener movilizaciones que tienen casi 50.000 personas como la última que tuvimos, todo esto se logró desde el nuevo paradigma discursivo, estratégico que se gestó dentro del movimiento LGBT.

mujica

¿Por qué pensaron que era el momento de tener un lugar para discutir sobre estos temas?

–Por eso debates que habían. Dentro del movimiento mucha gente tal vez se había cerrado a las demandas propias del colectivo, en una proclama no ibas a escuchar que te hablaran de la legalización de la marihuana, la despenalización del aborto, que te hablaran de la democratización de los servicios de comunicación audiovisuales, todo eso se fue introduciendo después. Justamente eso era lo que motivó a la fundación Ovejas Negras, esa nueva perspectiva. A uno no lo discriminan solo por ser gay, lesbiana o trans, uno también sufre discriminación por ser pobre, por consumir drogas, por ser afro, una cantidad de aspectos, entonces lo que nosotros buscamos era justamente interpelar ese discurso tan esencialista que había antes en lo que solo importaba los asuntos referentes a la comunidad LGBT. Sí es lo LGBT, pero es también un montón de cosas, porque el gay pobre es doblemente discriminado, sufre un proceso de marginación mucho más brutal que el gay de clase media por ejemplo, y eso lo tenés que tener en la perspectiva de cómo se impulsan entre sí las distintas variables de discriminación, que hay en la sociedad, la clase, la orientación sexual, la identidad de género, el género. Entonces eso era lo que buscábamos desde el movimiento, desde Ovejas Negras en particular: poner sobre la mesa, hasta el día de hoy hay gente que capaz que no lo comparte, pero yo creo que para esto está todo lo que se logró hasta ahora a partir que hicimos ese clic, ese cambio de perspectiva y aprovechando el nuevo momento, estaba todo el tema de que la izquierda tenía mayoría parlamentaria, habían dentro del gobierno algunos referentes que apoyaban las iniciativas, y el trabajo constante por justamente ampliar lo que hasta ese entonces era la discriminación.

El colectivo Ovejas Negras tiene cinco comisiones aproximadamente. Nicolás Mauri trabaja en la de Comunicaciones. El colectivo ha desarrollado también talleres de salud con apoyo del Ministerio de Salud: “Las primeras experiencias fueron muy buenas, ya vamos a más de un centro. Uno de los pendientes que tenemos en cuanto a salud es el referido a las personas trans, y su atención por ejemplo con el tema de las operaciones de reasignación de sexo que se hacían en el Hospital de Clinicas y se dejaron de hacer. Ahora hay unas experiencias medias tentativas en el Hospital San Bois, que está bueno, pero estaría bueno formalizarla, hacerla más institucional y expandirla a todo el sistema para que sea una garantía, ya que es un derecho, y es hora de demostrarlo en hechos.

EDUCACIÓN EN DIVERSIDAD

Ovejas Negras ganó una licitación del Ministerio de Educación para realizar una guía sobre educación y diversidad sexual, y realmente está costando mucho implementarla. La guía se pensó como material de apoyo para los profesores, no es algo obligatorio. Solamente se busca que el docente tenga un apoyo extra al conocimiento inicial que puede tener sobre la educación sexual, que usualmente no incluye la diversidad sexual, ya que como nos comentó Mauri el conocimiento que muchas veces se da en las escuelas y liceos solamente habla de relaciones heterosexuales y ni siquiera habla de la posibilidad de que existan personas con género no conforme con los estándares de la sociedad.

Ver  La guía educativa de diversidad sexual que divide al Uruguay
LA IGLESIA, LA IGLESIA

Uruguay es un país laico, lo que significa que el Estado uruguayo, está separado de la Iglesia Católica. Lamentablemente esta separación muchas veces no es respetada, cuando los representantes de la iglesia opinan en asuntos que no deberían, como es el caso de esta guía, en donde su opinión no es necesaria y muchas veces no es pedida. ¿Por qué la iglesia tiene que decidir o siquiera opinar en los temas que se enseñan en las instituciones escolares? Según las leyes del país, la única opinión que importa en estos casos es la del Estado y los encargados de las instituciones educativas.

La guía tiene todo un marco teórico, pero también propone ejercicios para trabajar en clase sobre la temática, pero lamentablemente muchas personas la están frenando. Todavía no se sabe bien si se va a aprobar porque hubo presiones desde el partido Nacional y de la Iglesia Católica que además utilizaron los medios que tienen como el Diario El País y El Observador que trabajan como en conjunto, donde dedicaron varios titulares al tema.

De alguna manera la iglesia siempre va a estar presente. Mauri mencionó una frase que se le hace conocida: “Siempre que veas un retroceso en derecho, busca y vas a encontrar por algún lado a la Iglesia Católica.”

¿Te parece que hay cambios ahora que Bergolio es el papa?

–Las expectativas que se generaron con la llegada de Bergolio son una mentira, y es una lástima. El discurso de la iglesia siempre es el mismo, quizás lo renovó un poco. Los medios de comunicación hicieron creer que él estaba de acuerdo con el matrimonio igualitario pero es una mentira, él fue uno de los principales opositores al matrimonio igualitario en Argentina. Un día hicieron una especie de feriado en todas las instituciones católicas, donde ponían ómnibus para ir gratis a una manifestación contra el matrimonio igualitario que se hizo en Plaza de Mayo, días antes de la aprobación de la ley, que hasta el momento en que se aprobó no se sabía si se iba a lograr ya que se llegó con los votos justos. Entonces ellos dieron feriado en algunas instituciones para que los estudiantes fueran a marchar contra el matrimonio igualitario unos días antes del voto, todo esto mientras él era el obispo en Buenos Aires, la figura máxima de la Iglesia Católica en Argentina, hasta ese punto llega la oposición.

LOS TRANS EN URUGUAY

¿Cómo ven la situación de las personas trans?

–La inmensa mayoría de ellos viven en extrema pobreza, además no hay datos muy integrales desde las estadísticas públicas, por ejemplo en los censos no se incluye la variedad de la identidad de género, solamente existen las opciones hombre o mujer, entonces no se sabe mucho sobre su situación. Hay que lograr que puedan integrarse al mercado laboral, que puedan terminar exitosamente su ciclo educativo, que sean atendidos y atendidas correctamente en el sistema de sanitario. Plantear que se puede hacer en situaciones de desafiliación familiar, ya que muchas personas luego de que revelan que son trans a sus familias son echadas de su casa. Es necesario ofrecerles alguna salida o garantía, por un tema de dignidad y respeto a la persona. Hay encuestas de hace unos años de la Universidad de la República sobre las personas trans en el área metropolitana, que indican que la gran mayoría de ellas crean un vínculo con el comercio sexual o la explotación sexual, eso te habla de la terrible situación que viven y de cómo la variable de la identidad de género pesa tanto.

¿Cómo tratan los medios de comunicación a las personas trans?

–Hemos tenido muchos problemas con eso porque cuando redactan un caso referente a una persona trans, si es una mujer usualmente se refieren a ella con pronombres masculinos durante toda la nota, y es muy violento. La víctima ya sufrió bastante y encima tiene que pasar por la violencia de que no reconozcan su identidad de género, usan los mismos mecanismos que llevaron a la muerte de la persona. Todo vuelve a la cultura y como continuamos reproduciendo estereotipos y formas de discriminación; porque quienes cometen estos crímenes no son unos ‘loquitos’ que se les ocurrió un día matar a alguien, hay todo un proceso detrás que tiene que ver con nuestra cultura.

¿Estás de acuerdo con el estudio que nos nombró el país más gay-friendly de Latinoamérica?

–Hay que ver cómo hacen esos indicadores. Yo te digo como futuro sociólogo que es importante ver las cosas que ponderan como factores porque bueno, en cuanto al marco legal somos mejor que cualquier país del primer mundo, pero no queda solo por eso. Los pocos indicadores que tenemos de cómo viven las personas trans, y que son estimaciones porque no tenemos nada integral, y dan ganas de llorar, ver a tantas de ellas involucradas con el trabajo sexual, y tenemos una estimación (que también hay que ver cómo se realizó la encuesta) que se manejó dentro del MIDES, donde dice que el 95% de las personas trans están viviendo en situación de pobreza, repito es necesario ver los datos que se usaron para la investigación pero no me extrañaría que ese resultado fuera cierto, basándonos en la discriminación que reciben diariamente.

VER: Uruguay, el país más ‘gay friendly’ de América Latina nos espera

¿Existe la terapia de conversión en el Uruguay?

–No hay en sí, pero obviamente existen personas que mandan a sus hijos al psicólogo para que se curen de una supuesta enfermedad. Muchas personas (usualmente de otras generaciones) a las cuales el movimiento y la diversidad no han llegado, no entienden que no hay nada de malo en ser trans, gay, lesbiana. De hecho hay toda una lucha hasta el día de hoy por despatogilizar la transexualidad, decir que no es ‘disforia de género’ como dicen desde algunas academias. En ese sentido puede ser que existan aún casos puntuales, pero que yo tenga conocimiento en estos años no se ha hallado ninguna denuncia al respecto.

Es de común conocimiento que no se discute el suicidio en los medios de comunicación del país, pero ¿existen algunas cifras en cuanto al suicidio de miembros de la comunidad LGBT?

–Eso es parte de esas deficiencias del estado uruguayo, en cuanto a todo el tema estadístico y de relación de datos que es importante para saber a qué situación nos enfrentamos, para poder magnificar y cuantificar correctamente qué problemas tenemos, cómo abordarlos y demás. Así como no hay datos fiables sobre las personas trans, en realidad también nos faltan datos sobre la situación de las personas homosexuales, lesbianas y bisexuales, datos oficiales del estado. Lo que sí sabemos es que en todo el mundo la tasa de suicidios es mucho más alta dentro de la comunidad LGBT que de las personas heterosexuales o cis-género. En Uruguay tenemos en general un grave problema de suicidios, eso lo sabemos pero no tenemos los datos para respaldarlo.

 ¿Qué aspiraciones puntuales tienen para el futuro del colectivo?

–Nos faltaría la evaluación para ver que venimos haciendo durante el año que la tendremos en los próximos meses, para ver qué haremos en el próximo quinquenio. No quiero ser muy específico pero todo eso que fuimos mencionando hoy me parece importante: el tema de modificar los currículos educativos desde primaria hasta educación terciaria –que incorporen la perspectiva de la diversidad, en salud lo mismo, considerando cada caso particular–, trabajar con los equipos de salud en su formación para que den una atención adecuada a las personas LGBT, porque realmente no es lo mismo diagnosticar a alguien pensando que es heterosexual y que tiene ciertas prácticas sexuales cuando en realidad tiene otras. Que no sean experiencias particulares, y se extienda a todo el sistema educativo y de salud. Después sería el tema jurídico (hacerle los retoques a las leyes de discriminación, eso hay que mejorar, ver que no sea tan punitivo y que sea más reparativo). Garantizar una implementación correcta de las leyes que ya existen, sobre todo la ley de identidad de género, que se ha ido trabajado bien pero es necesario continuar trabajando en esa línea. En general “que los derechos sean hechos”, que es uno de los lemas de la marcha que habíamos puesto, es como lo central en lo que necesitamos enfocarnos, bajar a tierra todo lo que ya conquistamos.

EL ACTIVISMO

Cada dos semanas se hacen reuniones plenarias. En esas instancias deciden para dónde va la organización. Se organizan, por ejemplo, marchas y acciones. Cuenta el caso de acoso homofóbico a un policía de Maldonado, quien sufrió un doble proceso de violencia, pues luego de denunciar a su superior, fue trasladado a una sección a 17 kilómetros de distancia de donde originalmente trabajaba, mientras que el agresor se quedó en su lugar de trabajo: “Tuvimos dos semanas de polémica con el sindicato policial que por suerte lo apoyó mucho y nosotros, avisamos que íbamos a hacer la denuncia a la Institución Nacional de Derechos Humanos, cosa que hicimos, lo que llevó que trasladaran al superior de este policía también, pero a la víctima nunca la trasladaron de nuevo a su puesto de trabajo en Piriápolis- Sin duda, él fue castigado por denunciar. Al igual que la Educación, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Defensa son completamente conservadores. Siempre se revictimiza a la víctima en todas las ocasiones, cuando violan a una muchacha dicen “a esta seguro la violaron por puta”. Está en nuestra cultura. Todo lo internalizamos, homofobia, sexismo, racismo”.

Para ser parte de Ovejas Negras, solo hay que contactarlos a través de  Facebook, Twitter, o el mal (ovejasnegras.uy@gmail.com). La organización no tiene recursos pero contacta abogados con experiencia en diversidad sexual: “Los ponemos en contacto con el denunciante para que traten con alguien que tiene experiencia en esos casos. Ahora por ejemplo se creó el CRAM, Centro de Referencia Amigable Libre de Homofobia, Transfobia y Lesbofobia en la Facultad de Psicología en un convenio con el MIDES, está bueno porque les da ayuda psicológica gratuita y pública, todo el mundo puede acceder a ella, para personas que tengan algún problema relacionado con su orientación sexual, o su identidad de género.. Nos llegan también varias denuncias lamentablemente por violencia doméstica, y violencia de género, y ahí también los derivamos a ese tipo de ayuda. Siempre tratamos de apoyar en el proceso no solo lo derivamos sino que también intentamos apoyar hasta el final cada denuncia. Con la denuncia del policía que te comenté, contactamos medios de prensa, hicimos denuncias con el sindicato de policías y el Instituto Nacional de Derechos Humanos, brindamos todo el apoyo posible a pesar de estar un poco limitados por la falta de financiamiento. Hay como un deber institucional en el estado uruguayo (que de a poco se está solucionando con la creación de distintas organizaciones de apoyo a las víctimas), en todo lo que tiene que ver con casos de discriminación.

 

Dejar respuesta