Juan Carlos Prieto: Adoptar debe ser un derecho de los niños y de las niñas a tener un hogar

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La Corte Constitucional de Colombia decidió el 18 de febrero que las parejas del mismo sexo solo pueden adoptar cuando el pedido lo haga el hijo(a) biológico de la pareja. Con esta decisión le negó (esperemos momentáneamente) la oportunidad a miles de niños de pertenecer a una familia. Así de duro. Pero la lucha no ha terminado.

Sin Etiquetas conversó con el director de Diversidad Sexual de la Alcaldía de Bogotá, Juan Carlos Prieto para conocer cuáles son las alternativas que el pueblo colombiano LGBT tiene para exigir más igualdad.

No todas las vías están agotadas. Los colectivos en conjunto esperan posicionar este tema en el Congreso. Prieto considera que la decisión de la Corte no tuvo argumentos sólidos y cree que quienes más perdieron fueron los niños. ¿Un niño huérfano tiene menos derechos que un niño biológico?

LA APUESTA POR LA IGUALDAD

¿Cómo se luchó contra los prejuicios de la sociedad? Hubo un gran apoyo pero también detractores notorios?

–Hay que aclarar primero que esta iniciativa de adopción igualitaria nace del movimiento social LGBT no solo de Bogotá sino de Colombia. Fue una apuesta fundamental en temas de igualdad. Yo soy Director de Diversidad Sexual y hago parte del otro frente, el Estado como tal, pero en esta oportunidad el movimiento social LGBT logró posicionar un tema muy complejo en una sociedad todavía muy conservadora y logró generar unos argumentos de mucho peso que fueron no solo debatidos sino también favorecidos por sectores que antes ni siquiera habían discutido el tema. En esta pequeña lucha es una ganancia inmensa para el movimiento. Es una ganancia para las personas LGBT porque ya la discusión no se polarizó. Logramos evidenciar que ya empieza a darse un equilibrio entre posturas que antes eran muy marcadas. Las personas que se opusieron a este tema terminaron efectuando unos argumentos débiles, prejuiciosos, alejados de la realidad que vive el país en términos de la conformación de familias. Fue una ganancia impresionante, un debate muy enriquecedor y, por supuesto, no quedará allí. Es el inicio de la posibilidad de generar nuevas alianzas y nuevas discusiones.

¿Por qué crees que la corte acepta que los homosexuales pueden ser buenos padres biológicos pero no adoptivos? ¿Fue contradictoria en su sentencia?

–Lo digo de manera muy personal: creo que mataron el tigre y se asustaron con el cuero. Se puso en debate cuál es el derecho que tienen los niños y las niñas adoptivas a tener un hogar de calidad. Pareciera que empieza a ver una discriminación entre los niños que nacen en familias con padres y madres, y los niños que por alguna determinada situación terminan en hogares de protección del instituto de bienestar familiar de Colombia. Pareciera que los niños que viven en orfanatos no tuvieran los mismos derechos.Se inclinó por la orientación de las parejas y no por el derecho que debe prevalecer de que los niños tengan un hogar.

¿Que poderes influenciaron la decisión de la corte para no aprobar la adopción igualitaria?

–Todavía las instituciones en Colombia siguen siendo muy conservadoras. He de suponer que existieron varias corrientes que influyeron la decisión de la corte de esa manera. Pero la corte decidió de una manera muy tibia para beneficiar a ambas posturas. Para nosotros como política pública se quedó corto el reconocimiento de los derechos, tuvo un aval por un lado pero negó otro. El derecho a la adopción no es un derecho, es el derecho a la igualdad el que se ve afectado. Adoptar no debe ser un derecho de los padres. Adoptar debe ser un derecho de los niños y de las niñas a tener un hogar. Lo que se está peleando es el derecho a que a las parejas del mismo sexo no se les pida más ni menos que a una pareja heterosexual.

¿Cuáles son las medidas que se piensan tomar para que el tema siga en agenda? ¿El tema será impulsado desde el congreso?

Aún están en cola muchas demandas de procesos de adopción por parejas del mismo sexo. Muchas parejas ha decidido adoptar y no se les ha permitido por razón de su orientación sexual. Esas demandas se encuentran  ya en un proceso jurídico para ser revisadas nuevamente por la corte constitucional. La corte falló en contra de un caso pero hay otras que están en cola.

El órgano legislador no es la Corte Constitucional. Creo que el movimiento social tiene una tarea fundamental en un momento coyuntural. Es empezar a entender que no solo se requiere personas de los sectores LGBT en el Congreso: debe generar alianzas estratégicas con otros partidos y movimientos políticos para que se forme una coalición a favor de los derechos de las personas LGBT y se genere un debate profundo, decente, sin imaginarios y representaciones sociales nocivas. Así, ojalá también logremos una ley de identidad de género a favor de las personas trans.

¿El tema podrá llegar al Congreso en poco tiempo?

–El debate debe darse. No podemos pensar que la tarea está hecha o que no hay que avanzar mientras no consigamos los aliados. Tenemos una senadora y una representante en la Cámara que son abiertamente lesbianas  y esperamos que otras personas que han manifestado querer apoyar la causa de la diversidad sexual en términos de derecho se unan a un proceso de iniciativas ciudadanas para tener realmente una igualdad efectiva en un país que día a día trabaja en pro de la no discriminación.

¿Cuál es tu evaluación de toda esta campaña a favor de la adopción igualitaria?

–En el caso de la adopción se generaron tendencias en redes sociales a favor. Creo que hubo una mayor posibilidad de diálogo, de argumentación y por supuesto una mayor cantidad de personas aliadas a la diversidad sexual. Hoy podemos decir de plano que la ganancia fue total por dos razones:

1) El movimiento social social se consolidó y sacó adelante una tarea muy importante.

2) Por la discusión que permitió que muchas personas, movimientos sociales, de mujeres, de nuevas masculinidades, inclusive iglesias católicas, protestantes, ciudadanos y ciudadanas comunes, mi mamá y mi papá, se sumaran a la causa porque comprenden y entienden que la crianza de un niño y de una niña no tiene que estar mediada por la orientación sexual de los padres.

VER: Colombia: No pueden vulnerar el derecho de los niños a recibir amor

padres-colombia

Cuando una pareja homoparental en Colombia decide adoptar es porque lo desea desde lo más profundo de su corazón. Creo que perdimos una oportunidad en este momento de que niños y niñas cuenten con un hogar que les garantice el pleno desarrollo. Hoy no perdieron los LGBT, perdieron los niños y las niñas. Pero estoy seguro de que la lucha va a continuar con más personas aliadas al tema.

¿Cuál crees que es la línea que los activistas deben seguir para continuar esta lucha? ¿Que pueden aprender de esta experiencia otros activistas de la región?

–En Colombia la lucha no solo es por la adopción, por el matrimonio. Eso ha sido fundamental a la hora de transformar esos imaginarios y representaciones sociales. Hay un proceso de liderazgo y de fortalecimiento de ciudadanas y ciudadanos que pareciera se están ganando el derecho a ser. Se ha demostrado a los gobiernos que acá no se está hablando de prejuicios, de enfermedades, de aberraciones, de delitos. Se está hablando de derechos. Se ha venido generando un red de organizaciones, colectivos, aliados que se plantean un  debate en torno a los derechos y eso viene en Colombia de manera muy lenta.  El camino hacia la paz es también a favor del  reconocimiento del otro y de la otra. Si queremos paz no solo se debe dar en términos de dejar las armas sino tener paz en la reconciliación.También debemos aprender de los errores. Si bien hay organizaciones que no expandieron la lucha para este tema muchas organizaciones se abrieron y se pronunciaron a favor de la adopción.

VER: Colombia Diversa: De ciudadanos de segunda categoría a familias de segunda categoría

Aquí puedes leer el fallo de la Corte.

 

Corte Constitucional sobre adopción by Sin Etiquetas

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