nota-contiene-spoilersSi eres un fanático de House of Cards –como es mi caso– probablemente ya viste toda la tercera temporada que se estrenó el viernes en Netflix. En esta ocasión me quiero detener en el capítulo 32 y la lucha LGBT, la cual es abordada de manera interesante. En principio, los políticos manejan siempre el tema con las mañas de los políticos (así que no esperemos mucho, aunque a Claire podría decirse que se le va de la manos), pero en un segundo término, la serie aborda la crueldad y el absurdo de una ley antigay que está costando mucho dolor a la población rusa, como lo muestra bien y fuera de ficción el ganador del World Press Photo.

Ver La homofobia en Rusia vista por el ganador del #WorldPressPhoto

El protagonista del drama es Michael Corrigan, un activista estadounidense por los derechos LGBT que se opuso con vehemencia a las leyes homofóbicas introducidas en Rusia, Corrigan no se rinde. Corrigan no negocia. Corrigan no cede a las palabras de Claire –que llega a su celda para convencerlo de firmar una carta que no aprueba–y el desenlace es fatal.

LA LUCHA ES DE TODOS

Activista House of Cards

Pero vayamos por partes. Frank Underwood y su esposa Claire llegan a Rusia para encontrarse con Viktor Petrov, el presidente de Rusia –caricatura de la caricatura que es Vladimir Putin–. Los dos primeros están convencidos de regresar a los Estados Unidos con Corrigan en el avión. Su esposo John Pasternak, a quien conoció en la década de 1990 en una reunión de activistas, lo espera en los Estados Unidos. Se casaron oficialmente en 2010.

UN ACTIVISTA NO NEGOCIA SUS DERECHOS

House of Cards Activista

Claire será la que vea a Corrigan. El encuentro es amistoso. Pero cuando Claire le lee los términos del acuerdo para su liberación, el activista se niega a leer la carta en una conferencia de prensa. “… Me disculpo con los ciudadanos de la Federación Rusa por violar sus leyes y exponer a los menores a conductas sexuales no tradicionales. Estoy agradecido con el presidente Petrov… “. No puedo decir eso, dice Corrigan, tras insistir que lo único ideal es derogar esa ley.

“No puedo abandonar a los otros aquí o a las millones de personas afuera que le dicen que están mal por como nacieron”, dice tajante Corrigan, en unas de las frases más fuertes del capítulo. Claire replica: “Pero en libertad puede contar la historia de ser gay”. Y Corrigan dice: “Eso no le sirve ni a él ni a los otros”, responde refiriéndose a un compañero que hizo huelga de hambre.

El tono entre Claire y Corrigan se tona áspero. Corrigan no va a negociar una línea.

Petrov va perdiendo los papeles y le dice a Frank que no hay forma de aceptar los pedidos de Corrigan. Petrov le cuenta a Frank que no cree en la ley, que dos miembros de su gabinete son gays y que el sobrino de su exesposa –al que quiere como un hijo–es gay, pero él debe mostrar fuerza, y no retrocederá por ninguna razón. “¿La ley de propaganda gay es bárbara? Sí, claro que sí. Pero la religión, la tradición, parte de mi pueblo la lleva en las venas…Esta ley se aprobó para ellos”.

PETROV NO CREE EN LA LEY ANTIGAY, PERO…

Petrov House of cars

Ver En Rusia los gays son ciudadanos de segunda clase
EL FIN

Claire pasa la noche en la celda de Corrigan, quien acaba por suicidarse con la bufanda de la primera dama. Una escena que quiebra la negociación.

Suicidio activista

En uno de los mejores momentos de una conmovida (sí, conmovida) Claire, frente a la prensa, y al lado del presidente ruso y de su marido, la primera dama de los Estados Unidos, dice primero que no sabe las razones del suicidio del activista. Pero al cabo de unos segundos, Claire revela que sí sabe por qué Michael se mató y habla claro. Cuenta que ella estuvo allí, en la celda, que Corrigan no quería marcharse hasta que la ley fuera impugnada.

Claire

“Fue valiente y su voz merece ser escuchada. Si no fuera por esa injusta ley y la ignorancia y la intolerancia de su gobierno (dirigiéndose al mandatario ruso), Michael seguiría con nosotros. Qué vergüenza, señor presidente”, termina Claire.

Sin duda, un buen capítulo, una gran manera de abordar al tema de la ley antigay en Rusia y otro motivo para tener asco de Frank Underwood, y claro de Petrov.

BONUS

¿Recuerdan?

besogay

¿Y que piensa Frank de los derechos LGBT? A la pregunta directa de una periodista responde? “Los gays tienen derechos. Y esta administración siempre ha creído que el señor Corrigan tiene derecho a decir lo que piensa sin temor a ser arrestados sobre cualquier tema, ya sea derechos de los homosexuales o cualquier otra cosa”.

 

Compartir
Artículo anteriorPerú va por la Unión Civil: Más que un sueño
Artículo siguienteDeidades y ganas, ganas, muchas ganas
Mi primer blog fue verde y era sobre ser lesbiana en Lima. Varios años después regreso a una temática que pensaba cerrada con el objetivo de hacer realidad un sueño: un medio LGTBIQ. Soy periodista desde los 17 años y ya cumplí 42. Soy profesora universitaria, adicta al café, mamá de gatos y perros, lectora desesperada e insomne. Soy la directora de ClasesdePeriodismo.com, consultora en social media, estudiante crónica y amenazo -para no perder la costumbre- que ya voy a dejar el periodismo para fundar un bar. Amo Chorrillos, y tengo la suerte de haber regresado al barrio para mirar el mar cada mañana.

Dejar respuesta