Por John Asthar Chacón (*)

En Venezuela impera una Supremacía Constitucional, es decir, que la Carta Magna Nacional es superior a cualquier otra normativa legal que exista en el país. En referencia a la búsqueda legal hacia el Matrimonio Civil Igualitario en Venezuela, el abogado y profesor universitario, Hebert Luján, conversó con el equipo de Sin Etiquetas sobre este tema.

“En Venezuela hay que tomar en cuenta que la Constitución, establece que –el matrimonio– es entre un hombre y una mujer, por lo tanto para hacer algo más igualitario como institución matrimonial, tendría que hacerse la reforma de la carta magna y eso tendría que llevarse a referéndum, lo que conllevaría a que la sociedad venezolana sea la que apruebe o desapruebe esa vinculación”, acotó.

Luján señala que “en el fondo, ellos –la comunidad LGBTIQ– quieren que la sociedad los tome más en cuenta” pero asegura que a lo mejor no se pueda reunir toda la capacidad electoral para aprobación masiva de un cambio en el máximo estatuto.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece en su artículo 77 que el Estado protegerá “el matrimonio entre un hombre y una mujer”, al igual que cualquier tipo de unión estable, de hecho, entre un hombre y una mujer. Siempre y cuando cumpla con los requisitos que establezca la legislación vigente.

DE LA CONSTITUCIÓN AL CÓDIGO CIVIL

El Artículo 44 del Código Civil Venezolano establece que: El matrimonio no puede contraerse sino entre un solo hombre y una sola mujer. La Ley no reconoce otro matrimonio contraído en Venezuela sino el que se reglamenta por el presente Título, siendo el único que producirá efectos legales, tanto respecto de las personas como respecto de los bienes”.

Y en referencia a la modificación del procedimiento, presentada el año pasado ante el Parlamento Venezolano, el jurista insiste en la modificación de la Constitución y señala que, la modificación de una ley menor al estatuto máximo, “choca” y considera que es por ello que “le están dando de larga, están dilatando” su discusión en la Asamblea Nacional.

SIEMPRE HAY ALTERNATIVAS

El educador considera salidas viables para que se admita el establecimiento de una unión civil entre personas del mismo sexo. La primera sería “una ley donde las personas puedan correlacionarse en comunidad, siendo del mismo sexo. Pero no que se llame matrimonio” porque implicaría el engorroso procedimiento legal..

Al ser consultado sobre otro mecanismo afirma que “no he pensado un nombre, pero puede ser una ‘relación entre personas del mismo sexo’ o ‘nupcias amorosa entre personas’, no sé, otra cuestión que no sea la parte vinculante del sacramental que es la que tiene la mayoría de las sociedades a través de las leyes”.

Señaló la experiencia que se da en Brasil en donde hacían “una especie de una operación notarial de bienes mancomunados y que las parejas del mismo sexo tenían la tendencia de verlo cono si fuese un matrimonio”.

Reconoce que ese tipo de operaciones se puede realizar en Venezuela “eso lo permite el derecho civil como un contrato, mancomunadamente podría ser una operación, como un convenio”.

El jurisconsulto insistió en su realización, “que lo hagan, para no discriminar a nadie. La constitución establece que no puede haber discriminación”.

 

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