Kenji Terukina siempre fue conocido en el distrito de Independencia (ubicado al este de Lima) por ser un alumno ejemplar y ocupar unos de los primeros puestos al ingresar a la Universidad Nacional de Ingeniería. Ser un líder es nato en él. Ahora es arquitecto y a sus 28 años divide su tiempo en decenas de actividades relacionadas con la causa LGBTIQ y su trabajo.

Es miembro del  colectivo LGBTIQ Raíz y miembro del Consejo Metropolitano de Participación de la Juventud de Lima. En un momento de su vida decidió que no era suficiente con ser parte de la sociedad civil. Terukina quería ser parte de las personas que toman las decisiones, hacer política real. Espera poder llegar algún día al Congreso de la República pues considera que no hay muchos referentes dentro de la comunidad. Quizá en las próximas elecciones o quizá más adelante, aún no lo sabe.

¿Cómo nació tu interés para hacer algo por la comunidad LGBTIQ?

–Yo llevaba un curso en la universidad que se llamaba Taller de Investigación en Urbanismo y en ese curso se estudian las dinámicas urbanas en la ciudad. Se me ocurrió hacer un análisis de los lugares de ambiente de Lima porque me parecía un tema que no se había estudiado aquí. Lo enfoqué desde un punto de vista filosófico. Empecé a buscar información y contacté a dos activistas José Montalvo y a Eduardo Juárez. Fue por ahí que tuve mi primer acercamiento.

¿Ahí nació tu interés por la política también?

–La política vino después. Eso fue el comienzo y el tema político ya vino más adelante. En mi distrito (Independencia) yo tuve cierto liderazgo y era relativamente conocido. Fue por ahí que uno de los que había sido alcalde me convocó para estar en su lista de regidores. Ese fue mi primer acercamiento en la política y a un tema vecinal. Desde ese momento me surgieron más inquietudes que no necesariamente pasaba por las organizaciones de la sociedad civil.

Eres parte del Consejo Metropolitano de Participación de la Juventud. ¿Cuál es tu rol en ese grupo de trabajo?

–Es una iniciativa que se da gracias una ordenanza aprobada por Alberto Andrade. Consiste en ser un sistema de agrupación de instituciones, organizaciones de municipalidad y organizaciones juveniles. Se busca plantear y definir políticas de juventudes. El año pasado hubo una convocatoria para que los distritos formen un Consejo Juvenil. Mi organización (Raíz) decidió impulsarme como representante del Consejo de Lima Cercado. Decidimos participar porque ahí se concentra bastante de la problemática LGBTIQ.

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¿Cuáles son los temas LGBTIQ que se ven en el consejo?

–Me eligieron como secretario de Lima Centro,  yo siempre trato que el tema gay esté presente pero  intento no poner el tema de mi orientación como un tema político. No solo puedo enfocarme en el tema LGBTIQ porque debe representar a la juventud en general, debo tener una mirada más amplia, ver más allá. Nos eligieron en diciembre pero recién en marzo hemos podido tener una reunión con el subgerente de organizaciones juveniles de la Municipalidad de Lima. El trato ha sido cordial de ambas partes, sin embargo, no  sabemos cuánto nos podrían apoyar ellos a nosotros. Lo que hemos hecho en estos tres meses ha sido generar aliados. Con el Centro de Estudios de Problemas Económicos y sociales de la Juventud (CEPESJU) estamos trabajando temas de salud reproductiva y derechos sexuales. Todas las actividades que hagamos tienen que girar en torno a ese tema.

¿Qué falta para que hayan más políticos LGBTIQ que hayan tenido un trabajo desde base con sus organizaciones?

–Mi trabajo en Raíz era hacer incidencia en el tema LGBTIQ. Sin embargo, luego de participar en esta campaña distrital decidí que yo debería participar en el espacio de toma de decisiones porque no existen muchos referentes LGBTIQ en la política.  Pienso que desde los jóvenes se debe crear una nueva generación de políticos. Me pareció genial la escuela de Empodera, muchos de los participantes conformaban partidos políticos. Fue en la escuela que decidí militar en un partido y me puse a revisar algunas organizaciones. Yo soy militante en Ciudadanos por el cambio desde el año pasado.

EL TEMA DE IGUALDAD DE DERECHOS ES FUNDAMENTAL

¿Ciudadanos por el cambio tiene una línea de trabajo respecto a la problemática de la comunidad?

–Lo interesante es que el partido es un espacio en construcción. Es un momento estratégico porque podemos hacer más incidencia para que el tema LGBT sea más fuerte, lo que es cierto es que hay apertura. Considero que todos los compañeros tienen claro que el tema de igualdad de derechos es fundamental. Sin embargo, no todos consideran que es una prioridad, hay que negociar qué temas hay que poner en agenda.

¿Crees que ha habido un cambio en hacer política en los últimos dos años?

–Yo creo que sí y ha sido importantísimo, no solo ha participado la comunidad si no otras organizaciones y personas independientes. Yo pienso que eso ha sido lo fundamental en esta etapa. Si bien la Unión Civil no es prioritaria ha sido estratégica porque ha generado debate y posturas. Nos ha dado cobertura mediática. Para hacer política debes salir en los medios y hay que pensar en formas no tradicionales de hacer política.

¿Buscas en algún momento llegar al Congreso?

–Sí y no solo por tener presencia en el Congreso. Yo de alguna forma podría generar motivación en otros jóvenes que quieran participar también. Si no somos públicos, si no salimos en medios, si nos estamos escondiendo no vamos a conseguir que más jóvenes participen.

¿Qué esperas del próximo Congreso?

–Este año va a ser muy importante para todas las personas LGBTIQ. Si bien no se ha podido lograr la aprobación de la Unión Civil, ya la gente está informada. Es importante que nos pongamos las pilas y definamos una estrategia respecto a los futuros candidatos. Hay que ver la postura que tienen los futuros congresistas. No podemos cometer errores de llevar a gente como Carlos Tubino, Julio Rosas o Martha Chávez.

¿Qué aportó la escuela de Empodera en tu carrera política?

Ha sido genial. Si bien la escuela fue veloz, nos contactó con políticos de Latinoamérica que ya tienen cierta experiencia para que nos den consejos y tips. La misma escuela tenía muchos cursos técnicos sobre comunicación, derechos humanos, como trabajar con organizaciones internacionales. La información que se ha obtenido en la escuela ha sido muy importante y más allá de eso el contacto que tuve con otros activistas de todo el Perú ha enriquecido mucho la experiencia.

 

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