La presidenta chilena, Michelle Bachelet, promulgó ayer la Ley de Acuerdo de Unión Civil, que otorgará protección legal a las parejas conformadas por personas del mismo sexo que deseen unirse.

Gracias a Movilh pudimos acceder al texto que se promulgó ayer. Estas son las principales consideraciones para tomar en cuenta:

LO BÁSICO

La ley pretende regular los efectos jurídicos de la vida afectiva en común de carácter estable y permanente de dos personas mayores de edad que de modo libre y espontáneo desea unirse. No se hace referencia al género de los integrantes del acuerdo ni a su orientación sexual. Este es aplicable tanto para heterosexuales como homosexuales.

El primer efecto que ofrece es considerar parientes en primer grado a los integrantes del Acuerdo. El parentesco es el mismo que otorga el matrimonio. El estado civil de los integrantes variará y serán considerados convivientes civiles.

La Unión Civil se registrará en un Registro especial de Acuerdo de Unión Civil. Se encuentran excluidos de conformar uno quienes conformen ya un matrimonio u otro Acuerdo.

Finalmente, y una de las novedades que trae esta ley en la región es que los Acuerdos de Unión Civil, similares y los matrimonios celebrados por personas del mismo sexo en el extranjero se reconocerán en Chile siempre que se inscriban en el Registro especial de Acuerdo de Unión Civil. Sin duda, un gran avance que permitirá a las parejas ya casadas en el extranjero, hacer valer sus derechos en Chile.

Consecuencias
  • Los Acuerdos obligarán a los convivientes civiles a (i) prestarse ayuda mutua y (ii) solventar los gastos por su vida en común.
  • Estos podrán elegir entre un régimen de patrimonios separados, donde cada conviviente es propietario y administrador de sus bienes, o de patrimonio conjunto, donde los bienes que adquieran durante la vigencia del Acuerdo se considerarán de ambos.
  • La regla será tener bienes separados y solo ante el acuerdo expreso de ambos cónyuges los bienes se considerarán comunes. A diferencia del matrimonio en Perú, donde la regla es que los bienes se consideren comunes y solo ante un acuerdo se opta por una separación de patrimonios.
  • Sobre la herencia, los convivientes tendrán los mismos derechos que tendría un cónyuge sobreviviente. Incluso el conviviente que herede tendrá derecho a seguir viviendo en la vivienda principal de ambos cuando la cuota de la herencia que le corresponda no alcance a todo el inmueble.
Terminación

 Las dos primeras causales de terminación del Acuerdo de Unión Civil –muerte y muerte presunta del conviviente– son iguales a las establecidas en la Ley del Matrimonio Civil chilenas, sin embargo luego se añaden tres causales específicas: matrimonio de los convivientes entre sí, mutuo acuerdo o voluntad unilateral de uno de los convivientes.

A diferencia del matrimonio el Acuerdo de Unión Civil no prevé causales para un divorcio, como infidelidad, el atentado contra la vida del cónyuge u otros, pero el procedimiento para su terminación es más sencillo. Recordemos que si bien esta ley regula consecuencias jurídicas de vidas en común, pero no un matrimonio igualitario, por lo que las diferencias respecto de este último siguen resaltando.

Finalmente, cabe precisar que el conviviente que se dedicó a las labores del hogar común y por ello no pudo trabajar, tendrá derecho a una indemnización cuando se termine el Acuerdo de Unión Civil, al igual que lo regulado para los cónyuges en la Ley del Matrimonio Civil chilena.

El Gobierno chileno ha creado un sitio con preguntas y respuestas sobre esta ley que también da bastantes luces al respecto. Sin duda una experiencia que debería ser repetida en otros países de la región.

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