Fotos: Renzo Salazar

Es el 2014. Carolina Silva Santisteban tiene 25 años y después de estar metida en el mundo audiovisual y del teatro decidió dar luz a un proyecto que desde hace un tiempo ya le venía dando varias vueltas.

Después de llevar un taller con Mariana de Althaus, importante figura del teatro testimonial peruano,  y conversar sobre su proyecto surgió la idea de dirigir una obra de teatro que ella misma escribiría. Ningún tema le había llamado la atención hasta el momento.

«Hice una serie de entrevistas a gays y lesbianas porque no quería hacer alguno muy personal. Tenía estas entrevistas pero no sabía qué podía hacer con ellas», cuenta Carolina. Decidió buscar cuatro actores que estén dispuestos a contar sus historias frente a un público y no tener ataduras. Así nació Cuando Seamos Libres. 

Silva Santisteban se propuso encontrar a aquellos que encajaran con figuras más cercanas a lo que la gente socialmente aceptaría. «Necesitaba llegar con una figura lo más parecida a lo que la gente que desconoce sobre el tema LGBTI acepta para decirle: mira, aquí hay gente que podría ser tu sobrino, tu hermana o tu tío y también son homosexuales, y no hay nada de malo ni raro en ellos, son iguales que tú».

VIRALES Y ALGO MÁS

Conscientes del limitado alcance que puede tener una obra de teatro en el Perú, se planteó la creación de un canal de YouTube con una serie de videos educativos con un lenguaje audiovisual dinámico y divertido a fin de convertirse en los nuevos virales.

A través de estas series de videos durante el año completo que tenían que esperar para estrenar su obra debían generar una audiencia que se identificara con los futuros personajes de la obra, necesitaban exhibirse. El otro objetivo era crear conciencia e ir derrumbando mitos.

«Tengo todo este año para hacer campaña y para empezar a educar, al final el objetivo es ese», señala Carolina. Hasta el momento se han publicado cuatros videos, dos con presentaciones de la Marcha por la Igualdad y dos en los que se está educando a la población sobre algunos mitos en la homosexualidad. La obra aún tiene que esperar hasta mayo de 2016 pero durante todo este tiempo su canal de YouTube seguirá generando contenido.

ELLOS y ELLAS:

Carolina es abiertamente lesbiana en su trabajo y con sus amigos. «Cuando empecé a escribir esta obra yo estaba tratando de hablarles a mis papás desde mi rol de dramaturga, pero de una forma que no los traumara tanto». Era una forma de decirles a todos los padres que no ven el tema gay tan raro que los homosexuales no somos seres extraños y no la tenemos fácil.

«Necesitaba hablar con gente como mis papás, para mi personalmente es decirles a mis papás quién soy». Será la salida del clóset más grande de la historia. Carolina también quiere sentir que ella es parte de algo grande que jamás pensó que iba a vivir, el debate sobre la Unión Civil y las marchas por la igualdad son algo le dan esperanza.

A Sergio Armasgo, de 22 años, su principal motivo es la comunicación. «Utilizando el teatro se puede llegar a más personas y utilizando al Internet a muchos más», sostiene. Es su primera obra teatral en la que actuará contando su vida, se va a mostrar tal cual es y eso va a ser chocante hasta para Sergio mismo. Cada vez que avanza en su proyecto se siente mucho más nervioso, eufórico y ansioso.

«Yo ni bien nací ya lo sabía», dice Sergio. Y admite que su primer amor platónico en la infancia fue Robocop. Su adolescencia fue sencilla, no le prestó atención al tema porque estaba más preocupado en sus estudios. En la universidad todo fue surgiendo muy natural y hoy no tiene nada que cuestionarse y es más feliz.

Sergio Cano tiene 27 años y también es actor. «Era una oportunidad que nunca me habían ofrecido, poder hablar de los que no pueden, compartir mi historia para que sirve para ayudar a alguien». Es un reto para Checho.

Su vida gay empezó por los chats y se mantuvo así por muchos años hasta que su novio de esa época lo sacó del clóset presentándolo como eso, su novio. Con sus padres la situación no ha sido fácil pero tampoco imposible. Les llevó 5 años poder hablar del tema con naturalidad pero ahora Sergio puede salir con sus papás y con su actual novio. Sus ahijadas también saben que su padrino es gay y lo manejan con una sorprendente naturalidad.

Gabriela Zavaleta es una conocida activista de 25 años, integrante del colectivo Unión Civil, pero que ha estado alejada del teatro. Ha sido muchas veces espectadora pero ahora tiene un nuevo reto, estar sobre las tablas. A ella la sacaron del clóset: la mamá de su novia se dio cuenta que eran pareja y citó a los padres de Gabriela para conversar y contarles toda la verdad.

Sus papá estaba preocupado por cuanto iba a tener que sufrir Zavaleta por ser lesbiana, no quería que su única hija fuera infeliz. Para su mamá el tema fue un poco más complicado y le recortaron algunos privilegios como las salidas, hoy todo eso ha quedado atrás.

Alejandra Ibañez tiene 20 años y es la menor del grupo. Siempre se aceptó como lesbiana pero cada vez que llegaba a algún lugar nuevo le daba cierto temor, nunca lo decía, le era difícil decir: oye soy lesbiana. Si bien nunca lo ocultaba, trataba de evitarlo.

«Empecé a ver que con ciertas personas podía abrirme más, ahora me siento más libre en responder. Si le cuento a una persona que salgo con alguien aclaro que es una chica», comenta Alejandra.

Su principal motivación es que así como puede hablar del tema frente a sus amigos lo pueda hacer frente a miles de personas sobre el escenario y que nadie salga corriendo si no que entiendan que ser lesbiana es algo completamente normal que no interfiere con otros aspectos de la vida.

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