Es común para el sector homofóbico y fundamentalista de la sociedad pensar que las personas LGTB poseen una tendencia natural hacia los problemas emocionales y psiquiátricos, sugiriendo que existe algo intrínseco a su ser que los hace propensos a trastornos como la depresión, la bipolaridad y las alteraciones de personalidad.

Esta creencia promueve la división e incrementa los argumentos que defienden la idea de que la población LGTB es “anormal”, “antinatural” o “enferma”.

Sin embargo, para tener mayor claridad en el tema tenemos que referirnos a la ciencia, y dentro de los estudios que se han hecho sobre el tema hay aún bastantes discrepancias. De hecho, ya hace 42 años(bastante tiempo, ¿no?) se eliminó la homosexualidad del Manual de Diagnóstico de los Trastornos Mentales y recién en 1990 la OMS respaldó esta iniciativa retirando la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales.

Los números hablan

Primero tenemos que aclarar que en todas las encuestas donde se pregunta sobre orientación sexual hay discrepancias. En un estudio publicado el 2011 en el British Journal of Psychiatry, en el Reino Unido, de una muestra de más de 7 mil adultos, solo el 8.5% se identificó como gay, lesbiana o bisexual, y esta población tenía mayor prevalencia de enfermedades mentales (depresión, ansiedad, dependencia al alcohol y drogas, fobias y trastorno bipolar) que las personas heterosexuales.

Ahora, ¿es posible que solo el 8.5% de la población del Reino Unido sea homosexual o bisexual? Un gran problema que tenemos con este tipo de encuestas de salud es que no todos son honestos con su orientación sexual, por lo que es probable que estos números puedan cambiar. Sin embargo, esto no significa que los resultados vayan a ser muy diferentes.
Igualmente, en julio del 2014 se publicó un estudio en Estados Unidos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. En esta investigación realizada a 227 mil 892 personas, solo el 4.4% se identificó como gay o bisexual. De nuevo, ¿esto realmente refleja el número de personas LGB en Estados Unidos?

En esta investigación, los resultados indicaron que hay un mayor porcentaje de homosexuales o lesbianas (35,1%) y bisexuales (41,5%) que consumieron 5 o más bebidas alcohólicas en un día por lo menos una vez en el último año, en comparación con aquellos que se identificaron a sí mismos como heterosexuales (solo el 26% tuvo este comportamiento). Del mismo modo, un mayor porcentaje de personas homosexuales, lesbianas y bisexuales informaron ser fumadores.

Bisexuales 2

La “bipolaridad” de las bisexuales

En enero de 2015 se publicó una investigación en Journal of Public Health, que exploraba la salud mental de mujeres homosexuales en comparación con mujeres bisexuales. Para este estudio lograron reunir 4769 mujeres identificadas como lesbianas y 937 mujeres identificadas como bisexuales.

En los resultados se concluyó que existe un ligero incremento en el porcentaje de mujeres bisexuales que sufren de trastornos de ansiedad, depresión y desórdenes alimenticios. En relación a conductas de autolesión, los resultados fueron más o menos similares, sin diferencias significativas.

Las bisexuales reportan sufrir de menos rechazo en comparación a las lesbianas, sin embargo, el incremento en los trastornos de salud mental se podría deber al estigma que existe sobre la bisexualidad. Y ¿cuál es el estigma de las personas bisexuales? pues que en algunas ocasiones se trata de una fase entre la heterosexualidad y la homosexualidad, en la que muchas mujeres todavía no tienen clara su orientación, lo cual podría producir alteraciones emocionales (la mayoría de bisexuales, además, eran mujeres menores a 30 años).

¿Por qué sucede esto?

Si bien los datos de la ciencia (aunque poco ajustados con la proporción real de la población), apoyan la idea de que las personas LGB sí son más proclives a padecer trastornos o problemas psicológicos, solo nos corroboran algo que intuitivamente ya sabíamos: ¡es difícil ser lesbiana, gay o bisexual!… y ni hablar de las personas trans, pero ese será tema de otro artículo.

El entorno es hostil, no solo desde el ámbito familiar o escolar, sino que muchos países no tienen políticas que protegen a la población LGTB, lo cual coloca a estas personas en riesgo constante. Ciertamente hay una gran cantidad de estrés social para las personas que viven en lugares donde están siendo tratadas de forma desigual en función de su orientación sexual.

Estar en la lucha constante para defender los propios derechos resulta, francamente, estresante.

Es difícil determinar con precisión lo que está impulsando las diferencias en las conductas de salud como el tabaquismo y el consumo de alcohol, así como el acceso a la salud y el bienestar psicológico de los homosexuales, bisexuales y la población en general, pero los factores de estrés social y los obstáculos para el acceso al cuidado de la salud podrían estar entre las razones subyacentes.

Entonces, sí. La comunidad LGTB se enfrenta a situaciones sociales complicadas, factores estresantes y violencia homofóbica, por lo tanto suelen ser más propensos a los problemas emocionales o al abuso de sustancias. Pero no olvidemos que se trata porcentajes y no de totalidades: cada caso se tiene que afrontar de manera individual. Sin embargo, estos datos ayudan a los expertos a tomar decisiones para promover la salud mental y afrontar las desigualdades que aún no soluciona el estado.

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