Argentina se convirtió hace 5 años en un país más decente

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Por Esteban Paulón  (*)

Un día como hoy, hace exactamente cinco años, nos convertíamos en un país más decente. Un país que asumía un compromiso concreto para evitar sufrimiento inútil a una importante porción de su población. Un país que deseaba ser mejor no solo para lesbianas, gays, bisexuales y trans, sino para todas y todos sus habitantes.

Un día como hoy hace exactamente cinco años, el Senado de la Nación, tras 14 horas de debate, aprobaba la ley 26.618 de Matrimonio Igualitario.

Y sin lugar a dudas, la aprobación de esta norma en nuestro país, primero en América Latina en hacerlo, ha tenido un enorme efecto sobre toda la región. Como lo había tenido en 2005, la aprobación del Matrimonio Igualitario en España, sin lugar a dudas una inspiración para la Federación Argentina LGBT en los inicios de la campaña por la ley de Igualdad en nuestro país.

La Casa Rosada se iluminó con los colores del arcoíris.  Foto: Mariano Ruiz
La Casa Rosada se iluminó con los colores del arcoíris.
Foto: Mariano Ruiz

Hoy, a cinco años de aprobada esta maravillosa ley, la igualdad para nuestras parejas y nuestras familias, es una realidad en Uruguay, Brasil, México y Estados Unidos. Se debate fuertemente en Colombia y Chile. Ha sido nacionalizada por la Corte de Justicia en Estados Unidos, y moviliza a las sociedades de Perú, Ecuador, Bolivia, Paraguay y Venezuela.

Esta movilización regional a favor de la agenda de igualdad persigue objetivos más profundos y abarcativos que los del acceso a un paquete de derechos, fundamentales para nuestro colectivo, pero de acción limitada.
Esta movilización regional se propone, bajo la bandera del Matrimonio Igualitario, poner en debate las enormes desigualdades que inmensos sectores sociales padecen cada día, por diversos motivos y en diferentes circunstancias.

Por eso, a cinco años del Matrimonio Igualitario en Argentina, y tras 10 mil bodas celebradas, no podemos más que seguir soñando –y trabajando para que los sueños se hagan realidad– en una América Latina con más derechos e igualdad para todas y todos. Una América Latina más justa, más parecida a esa Patria grande que anhelamos y que deseamos alcanzar, más temprano que tarde.

(*) Presidente de la Federación Argentina LGTB.

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