La lucha de una mujer trans por conseguir trabajo en Lima

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Almendra Pamela Gomezzi pensó que Lima no sería un lugar tan indiferente. Pero hoy Almendra ve que la ciudad le da la espalda y que las oportunidades de trabajo desaparecen cuando quizás la ven diferente. Es una transgénero femenina, “músico profesional, egresada del Conservatorio Nacional de Música (CNM) y con seminarios en universidades e institutos de prestigio nacional e internacional como Berklee College de Boston”. Pero su talento parece eclipsado por lo que es.

Cuando la entrevistó Esteban Marchand en abril, Almendra parecía entusiasmada con el futuro. Hoy, se pregunta si encontrará trabajo, si la transfobia puede llegar a ser peor. Hoy, la música de Almendra Pamela suena triste y furiosa. ¿Por qué?

Almendra música
Foto: Renzo Salazar

“Desde que tengo uso de razón sabía que era diferente a mis demás compañeros y asumí mi identidad femenina, aunque para poder estudiar en el colegio y posteriormente en el CNM, lo hice con identidad masculina, aunque la gente ya me veía como una chica igual me respetaban por mis altas notas y desempeño musical”, dice.

Comenzó con el tratamiento hormonal desde la adolescencia aunque varias veces lo había dejado porque veía “que la sociedad no está preparada para aceptar a una persona transgénero y convivir con ella. Retomé mi tratamiento con ganas luego de una segunda oportunidad de vida en el 2005. Después de un accidente de transito sentí que vale la pena buscar las maneras y formas de ser feliz y auténtica, sentí que no vale la pena ser deshonestos con nosotras mismas, porque lo único que hacemos en mentirnos y a nadie le interesa”.

Almendra más

Almendra es una mujer segura y firme, vive tranquila, en armonía con su identidad, cuerpo, vida y familia, pero no todo es maravilloso. “Se me está haciendo difícil encontrar un trabajo adecuado con mis experiencias, calificaciones y sobre todo mis estudios realizados. No puedo encontrar un trabajo como profesora de música y/o instrumentos musicales en alguna universidad, podría desempeñarme como coordinadora de eventos o asistente de la misma rama, o tal vez como anfitriona, recepcionista, atención al publico, pero nada.  Estos últimos empleos ya los he venido haciendo poco a poco, pero siento que las empresas deben dar prioridad a los estudios y experiencia sin importar el nombre de pila del DNI”, se queja. 

Ella espera que el Perú cambie. Espera una oportunidad. A su lado está Laura, su novia. Su historia de amor es increíble, pero lejos de repetirla, Almendra quiere sentirse parte de esta sociedad, y Lima la sigue mirando con indiferencia. 
ALMENDRA AMOR

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Mi primer blog fue verde y era sobre ser lesbiana en Lima. Varios años después regreso a una temática que pensaba cerrada con el objetivo de hacer realidad un sueño: un medio LGTBIQ. Soy periodista desde los 17 años y ya cumplí 42. Soy profesora universitaria, adicta al café, mamá de gatos y perros, lectora desesperada e insomne. Soy la directora de ClasesdePeriodismo.com, consultora en social media, estudiante crónica y amenazo -para no perder la costumbre- que ya voy a dejar el periodismo para fundar un bar. Amo Chorrillos, y tengo la suerte de haber regresado al barrio para mirar el mar cada mañana.

1 Comentario

  1. Mi nombre es Sonja McDonell, lesbiana, 24, azafata Swiss Airlines, muy tierna con muchas fantasías, también en mi maravilloso trabajo. Sí, ser lesbiana no es pecado. Es la ternura. Las chicas de Lima son tan hermosas.
    Sonjamcdonell@yahoo.com

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