La mujer que está cambiando la política boliviana

0
493

Por Esteban Marchand

Una cabellera pelirroja perfectamente cuidada, una blusa con estampados negros y blancos y un pantalón negro es la vestimenta con la que Rayza Torriani me recibe en un hotel de Lima, Perú.

Torriani se encuentra en este país por un evento internacional de Mujeres Trans de la Región Andina. Ha hecho un espacio en su agenda para poder conversar sobre ella, sobre su vida, su carrera política y su futuro en la lucha por los derechos humanos.

Actualmente es Presidenta de la Red de Mujeres Trans en Bolivia y referente de la Red de Personas Trans de Latinoamérica y el Caribe. Es Directora Ejecutiva de la Mesa de Trabajo Nacional, una institución encargada de hacer incidencia política en temas de discriminación (en todos los aspectos) y derechos humanos.

Pero no siempre fue así. Rayza por mucho tiempo fue trabajadora sexual y vivió en las calles.Pese a eso siempre fue, de alguna forma, una líder. Sus compañeras la buscaban cuando había algún problema con un cliente o alguna autoridad. Usaba los recursos que tenía, era prepotente y empleaba la fuerza. Así aprendió a sobrevivir en las calles: era la única forma. ¿Dialogar? “eso no servía”.

“En ese entonces yo era un poco ciega en la defensa de los derechos y todo eso. No sabía qué era denunciar a la policía, defendía mis derechos con golpes. Era una guerrera, una guerra fuerte”, recuerda.

UN CAMBIO IMPORTANTE

Todo empezó a cambiar cuando Alianza Internacional otorgó financiamiento para crear las Mesas de Trabajo Nacional y Mesas de Trabajo Departamental. “Me invitan como siempre invitaban a las trans, solo para cumplir la cuota de mujeres trans. Ahí empieza el primer impulso”, comenta Torriani, quien en esas oficinas se encargaba de la limpieza, de servir cafés y de ser una especie de asistente.

Por ese entonces, Marcela Romero, Coordinadora de la Red de Personas Trans de Latinoamérica (REDLACTRANS) estaba buscando una lideresa trans boliviana. Rayza en 2005 recibió un mail para ser invitada a un evento en Buenos Aires, Argentina: “Yo veo a tantas mujeres de tantos países con un léxico político, terminologías muy plasmadas, experiencias de cómo trabajaban en cada país y como en mi país no se había hecho nada”.  Este evento cambió la mentalidad de Rayza. Durante los cinco días de talleres aprendió mucho. Llegó a Bolivia y luchó para que con un presupuesto de Alianza Internacional se hiciera el primer encuentro de mujeres trans en Bolivia.

En 2006 se realizó este evento y se inauguró la Red de Mujeres Trans en Bolivia. Un total de 79 mujeres trans asistieron y la misma Marcela Romero dio unas palabras. Por primera vez en el país andino, ellas ya no eran parte de la agenda secundaria de las reuniones de activistas gays, tenían su propia agenda.

“Ellas mismas se dieron un espacio en un lugar en que pensaron que iba a haber otros gays, pero no. Solo eran mujeres trans lideradas por mujeres trans. Yo no sabía disertar,pero estaba en el panel principal“, cuenta orgullosa.

Cuando el financiamiento de Alianza Internacional se acabó, se presentó uno de los retos más importantes de Rayza: el conseguir financiamiento para continuar el trabajo en las Mesas de Trabajo. Lo logró y pudo manejar muy bien los recursos. Se capacitó, cambió su vida, llevó muchos cursos en internet, asistió a talleres, aumentó su formación política.

La Mesa de Trabajo tiene hoy aproximadamente 25 empleados a nivel nacional y es reconocida en todo Bolivia: “Siempre soñé con tener otra vida, pero no pensé que ese sueño se iba a realizar. He sacrificado muchas cosas, pero siempre agradezco a la vida, agradezco a Dios y me agradezco a mí misma por haber tenido esa fortaleza para poder dar este cambio estructural de vida”.rayza torriani

RECONOCIMIENTO

En Bolivia, ella es muy conocida. Entrevistas y prensa son parte del fruto de su trabajo.

En 2012 la invitan a formar parte del Partido Verde: “Decido aceptar este reto y me ponen para que yo sea Diputada Plurinacional de Bolivia por Cochabamba. Yo todavía no conocía la estructura del partido. Fue muy rápido. Ni bien acepté me pasaron a otra sala para una rueda de prensa. Me presentaron como la primera candidata trans del país, aspirando a un lugar en la Cámara de los Diputados”.

La prensa apenas la vio se volvió hacia ella, todas las cámaras estaban apuntando hacia ella y ya sudaba frío: “Me voy a presentar como Rayza porque ese es mi derecho constitucional y eso es algo que ahora vamos a ver hasta donde se respeta en la Constitución Política del Estado”. Con estas palabras acabó su rueda de prensa.

Una de las motivaciones para aspirar a un cargo de poder fue que dentro de la cartera que iba a ocupar iba a poder poner las demandas de las mujeres trans en una agenda política. Cinco años atrás ella impulsó una ley de identidad de género para todas las personas trans en Bolivia y el gobierno la ignoró completamente: “Nunca me dieron respuesta, yo vengo representando a una población vulnerable. Las mujeres trans no son las que se paran solo en la esquina, una mujer trans puede tener la vocación, la carrera y la experticia de poder discutir temas importantes dentro de las demandas colectivas”.

DEFENSORA DE TODOS

Ella cree que la política es, a veces, un juego sucio. Cuando estaba en campaña se le acusó de no ser representante de la comunidad LGBT. “Me agarraron fría, pero en una entrevista dije: ‘Jamás he dicho que me haya postulado como representante de un colectivo LGBT’. La invitación se me hizo a título personal, como defensora de los derechos humanos, y eso implica a todas las personas”. Esa es la lucha de Rayza. Quien dice que los derechos no se hicieron para uno, sino para todos y para todas.

Cuando oficialmente iba a presentar su candidatura, a Torriani le faltaba un requisito. No tenía la libreta militar necesaria para poder postular como varón. En Bolivia no hay una ley de identidad de género pese a que el artículo 14, inciso 2, de la Constitución Política del Estado, sanciona todo tipo de discriminación por orientación sexual e identidad de género.

Ya sabía que iban a anular su candidatura, pero igual fueron. Al postular como mujer presentó una carta justificando el tema de identidad de género basándose en el artículo de la Constitución anteriormente mencionado: “Hicimos una demanda constitucional porque se estaba violando el derecho a la imagen de la persona. La imagen es la que yo muestro, la identidad es la que yo demuestro. Me estás discriminando en la Constitución Política porque no me dejas postular ni como varón ni como mujer”.

 

Finalmente dio su cartera a otra persona porque no pudo postular. Aún así hizo su cierre de campaña al que asistieron alrededor de 10 mil personas:  “Cuando yo subo con todos los candidatos y cuando salgo a hablar sentí una experiencias que nunca antes había vivido, lloré y agradecí a toda la sociedad cochabambina”.

Rayza no se ha dado por vencida. Volverá a postular y ya está en conversaciones con otros partidos políticos para ser diputada nacional.

Ella no cree que con las leyes se acabe la discriminación: “Las leyes solo sancionan…, la educación, reflexión y diálogo son los únicos caminos para tener un país libre de discriminación. Bolivia tiene leyes muy bellas, pero no cambia a la persona”.

Para Rayza, la discriminación entre la misma comunidad es alentada a veces por los colectivos gays, que muchas veces ignoran a las personas trans, a las que solo ven como hombres que se visten de mujeres y usan pelucas. Ser trans es mucho más. Es una cuestión de identidad. Y Rayza es un ejemplo.

Dejar respuesta