Travestismo heterosexual… ¿Qué diablos es un Feminófilo?

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Por Jessica Vanegas Callejas

Un feminófilo es una persona de bien, que no le hace daño nadie, va a misa cada domingo, ayuda a su prójimo y tiene una moral intachable.

¡Que carreta, verdad! Como dicen los gringos pura shit! (Pura mierda).

Por más que quisiera colocar en un pedestal a mis colegas no se puede porque sencillamente el ser Feminófilo no lo cubre a uno de un halo de espiritualidad.

Los feminófilos somos hombres normales, comunes y corrientes que tienen como hobby el vestir de mujer, así como a alguna mujer le gusta ponerse zapatos altos todos los días porque le fascina. O cuando a algún joven le gusta ponerse gorra y tiene una gran colección en su casa, jugar fútbol cada ocho días o practicar algún deporte extremo, etc.11901514_869741353109527_2097758653_o

 

A un feminófilo le gusta vestirse de mujer cada fin de semana para estar en la casa y ayudar a su esposa en los “quehaceres domésticos”, como dicen las señoras. O cada noche, al llegar a su casa después de un día agitado, lanzar un lado la corbata, y ponerse ese vestido que recién compró en Studio F con esas sandalias de tacón 10 de tiritas y súper femeninas.

Un feminófilo es un travesti heterosexual que le gustan tanto de las mujeres que por eso le fascina vestirse como ellas, las idolatra y se siente realizado cuando puede transformarse y pasar por mujer saliendo a la calle con una amiga para disfrutar de la vida desde la perspectiva femenina. Y si esta en Bogota, el día de solo mujeres lo aprovecha en todo sentido!

Un feminófilo puede vivir en armonía interior solo cuando se ha aceptado como es, y de esta manera entiende la vida desde la perspectiva masculina y femenina haciendo que todo fluya de manera natural y equilibrada en su vida. Les gusta mucho la naturaleza, los animales y la mayoría de sus amigos son mujeres, a las que quiere y valora mucho.

Un novio feminófilo hará sentir a su novia la mujer más especial del mundo porque la ama profundamente y venera en todo su ser, y más si ella sabe de su feminofilia. Generalmente son muy tiernos y calmados. Este novio no tendrá problemas en pasear con su novia todo un día viendo vitrinas y comprándole cosas a ella porque lo disfruta igual o mejor que ella.

Un marido feminófilo entiende cuando su esposa le dice que esta gorda y cuando ella lo invita al salón de belleza para un nuevo corte. Gustoso la acompaña. Un marido así busca que su esposa esté siempre a la moda y que su provisión de maquillaje nunca se acabe, igual es para los dos!.

En lo sexual, el feminófilo es el hombre ideal porque entiende y comprende que no pude “venirse” así como así. Los abrazos, las caricias, los besos y la seducción tienen un espacio y un tiempo suficiente como para que ella llegue al orgasmo primero, lo suyo viene después.

La meta es la satisfacción plena de su pareja. Luego de semejante “comilona” en donde los dos quedan completamente satisfechos, continuara con sus besos y caricias. El no se volteara para el otro lado de la cama o te dirá vístete ya o ve a prepararme algo de comer que me dio hambre…el sencillamente te abrazara, de besara la nariz y te dirá gracias mi amor.

Un amigo feminófilo escucha los problemas sentimentales de sus amigas y les presta su hombro para llorar y ellas le contarán hasta los más mínimos detalles y sin saber por qué se sienten tan bien con su compañía.

Este amigo es el que las cuida en las rumbas cuando ellas han tomado hasta más no poder. Es el que siempre les dará una respuesta cuando ellas le preguntan una y otra vez: ¿por qué los hombres son así…tan perros…tan bruscos…tan guaches…?

Un feminófilo sufre amargamente cuando no se ha aceptado así, tiene constantes dolores de cabeza, y la ansiedad lo invade hasta más no poder porque la fuerza femenina que está dentro lucha por salir a cada segundo.
Por más que no quiera pensar en vestirse de mujer, siempre estará rodeado de mujeres que le recordaran este sublime placer como dice Vicente, nuestro Mariachi!El pensara que se esta volviendo marica, amanerado, loca arrebatada u homosexual. Lo peor de todo es que se siente solo y no encuentra ayuda fácilmente, además no le puede contar a nadie por miedo al rechazo, al que dirán y a la burla publica. Su situación es muy difícil y por más que quiera “curarse” no podrá. No hay psicólogo, brujo o poción mágica que les ayude.Pero cuando se liberan y se aceptan entran en un estado de paz interior que les da la fuerza suficiente de asumir su situación de una manera natural, y solo así es cuando entienden que no son bichos raros y que tienen también un espacio en esta sociedad al lado de los homosexuales, lesbianas y bisexuales.Además, descubren lo más importante, al igual que Colon cuando descubrió América, no es exageración, así se siente. Descubren que no están solos, que hay otros hombres como ellos, con iguales gustos y disgustos. Unos mas adelantados como el marido que ha ganado reinados de belleza y su esposa es su maquilladora personal o los que todavía no le han contado a su novia por miedo de perderla.

Ese es un feminófilo.

Espero que te haya gustado mi artículo y solo me resta preguntarte: ¿Me aceptarías como tu amigo feminófilo? ¿Ya tienes amigos como yo?

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