Sexualidad y trauma en El Salvador moderno

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El libro “Sexualidad y Trauma en El Salvador Moderno: Una Auto-etnografía”, presenta los resultados de la investigación realizada por Carlo B. Zepeda, salvadoreño de nacimiento y nacionalizado en los Estados Unidos.

Zepeda quien reside en Miami, narra como en un principio su investigación perseguía otra temática y no la publicada en el libro.

“El estudio inició con el título de ‘Influencias de la moda: El surgimiento de la identidad homosexual entre hombres y jóvenes gays después de la guerra civil en El Salvador’. Pero me di cuenta después de realizar la sexta entrevista que la moda no era un detalle o un asunto importante en la vida cotidiana de los hombres gays de El Salvador. Existen otras situaciones o temas más importantes que afectan a la población homosexual/gay de este país, explica Zepeda.

Según Zepeda, originalmente investigaba cómo la moda forma o formó parte de la vida cotidiana de los hombres gay salvadoreños, y cómo les ayuda o ayudó a comunicar-expresar su sexualidad/identidad en la comunidad homosexual/gay y al resto de la población.

EL DILEMA DE SALIR DEL ClÓSET

“Cómo mencione antes, después de un poco tiempo me di cuenta que los hombres que yo estaba entrevistando no querían o no tenían deseos de hablar del tema, pero si querían discutir conmigo otros temas importantes que les había o les sigue afectando hoy en día. Los temas por la mayor parte tenían que ver con el dilema de salir del clóset, la discriminación institucional y social, la homofobia, la violencia que afecta a la comunidad LGBTI, la salud mental y una desastrosa economía que disminuye a muchos hombres gays a trabajar en áreas en las cuales ellos están sobre calificados a desempeñar”, detalla Zepeda.

Varios de los temas o las situaciones vividas por estos hombres también le habían pasado a Zepeda, por lo tanto su etnografía se volvió una auto-etnografía, tras identificarse con la investigación y las experiencias vividas por los participantes.Portada Libro

“El titulo final del libro es, “Sexualidad y Trauma en El Salvador Moderno: Una auto-etnografía». El estudio fue realizado para la Universidad de Miami, en Coral Gables, Florida. El objetivo se volvió personal y mucho más interesante, porque me ofreció la oportunidad de mostrar la situación social, política y económica del país y como la inestabilidad del país afecta a la población LGBTI salvadoreña. Los testimonios de las tres personas que son los protagonistas del estudio presentan una imagen de la realidad vivida por muchos hombres gays en El Salvador”, enfatiza Zepeda.

Como investigador Zepeda detalla que estos tres hombres representan la imagen contemporánea de muchos hombres gay salvadoreños. Cada uno presenta una experiencia única.

–Los tres protagonistas han sido maltratados por algún tipo de violencia, comparten el ser víctimas de una sociedad homofóbica y machista, el abuso sexual, el rechazo familiar, la discriminación laboral o escolar, y el hecho que en un momento u otro consideraron el suicidio como una forma de escapar de la realidad de sus vidas.

Originalmente Zepeda entrevistó a 26 hombres pero decidió enfocarse en las experiencias y la vida de tres de ellos para dar un toque personal e íntimo. Además de poder en el futuro engrandecer el proyecto.

EL APOYO FUE FUNDAMENTAL PARA LA INVESTIGACIÓN

Zepeda destaca el apoyo nacional e internacional que recibió para poder realizar su investigación, tanto institucional, familiar, de los entrevistados y una organización que defiende los derechos de la población LGBTI en El Salvador.

Tuve la gran satisfacción de poder trabajar y tener el apoyo de la Asociación Salvadoreña de Derechos Humanos Entre Amigos, considerada una de las mejores instituciones nacionales y regionales que luchan por los derechos humanos de la comunidad LGBTI en El Salvador. Desde un principio William Hernández, el director ejecutivo de Entre Amigos, me apoyó y me ofreció cualquier recurso que yo necesitara mientras residía en El Salvador—su equipo de trabajo también fue instrumental para poder ejecutar este proyecto–. La Universidad de Miami y el Departamento de Educación de los Estados Unidos me ofrecieron el apoyo académico, financiero y diplomático para poder realizar mi estudio. Una vez en El Salvador, mi hermana mayor Vilma y su esposo Luis me ofrecieron estancia en su casa en Olocuilta, La Paz. Ellos y la demás familiares me hicieron sentir en casa y me ofrecieron desde un principio un apoyo total. Sin condiciones o prejuicios. También tuve la oportunidad de recibir la ayuda de varios catedráticos de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).

El apoyo que recibió de la Asociación Entre Amigos fue importante afirma Zepeda. Pues comenzó desde el diseño de la propuesta para el estudio en la Universidad de Miami.

“William Hernández, Joaquín Cáceres, Ibe Mártir y Óscar Huezo me ofrecieron su apoyo total. Escribieron cartas de patrocinio y cuando los visité por primera vez en enero del 2014 antes de comenzar el estudio, William se tomó el tiempo para informarme de la situación que vive la comunidad LGBTI en su país. Sin el apoyo de Entre Amigos yo creo que el estudio no hubiera podido ser lo que hoy en día es, todo un éxito y un triunfo personal. Si alguien en Latinoamérica o en otros países quiere conducir un estudio en El Salvador, les recomiendo que busquen el patrocinio y el apoyo de la Asociación Entre Amigos”, menciona Zepeda.Carlos-Zepeda

ENFOCADO EN HABLAR DE LO QUE NADIE HABLA

Zepeda asegura que se enfocó en lo que muchas personas a veces no suelen hablar, especialmente en una sociedad que es discriminadora, homofóbica, conservadora y machista.

“Desde un principio yo decidí enfocarme en lo que no existe en la literatura académica: lo personal, el trauma causado por el abuso sexual, físico o mental, en lo que muchos saben que existe pero no lo discuten. Me enfoque en la vida de tres hombres que representan diferentes etapas en la historia de El Salvador: uno que nació durante la guerra civil, otro durante la posguerra y uno en la modernidad. Como era de esperar, yo utilice el testimonio para documentar la vida de estos tres hombres. El testimonio ha sido usado en la literatura latinoamericana para divulgar la verdad y la realidad de grupos marginados por todo el continente”, enfatiza Zepeda.

Sin embargo, lograr que los hombres gays salvadoreños se abrieran para hablar sobre estas temáticas no fue fácil, asegura Zepeda, quien al final logró superar este obstáculo.

–En un principio fue difícil conseguir o enlistar participantes ya que muchos de ellos tenían un poco de resistencia en participar en un proyecto que tocaba aspectos que eran personales y tal vez íntimos. Poco a poco con la ayuda de varios miembros del equipo de Entre Amigos y los anuncios en la página de Facebook de la organización, participantes empezaron a tomar parte en el estudio; al final, los tres participantes que seleccioné me ofrecieron todo su tiempo y sus testimonio.

La investigación en El Salvador estaba planificada para dos meses, pero Zepeda decidió realizarla en casi 4 meses, pues, quiso recoger suficiente información para evitar olvidar algún dato que le obligara a viajar nuevamente, pues el tiempo para presentar los resultados no podía extenderse.

–Decidí quedarme un poco más de tiempo ya que el estudio tomó una ruta diferente a la que yo había planeado tomar desde un principio. El único problema que tuve una vez que regresé a Miami fue que tuve que realizar más investigación acerca de cómo conducir una autoetnografía, ya que el comité del proyecto y yo habíamos planeado hacer una etnografía clásica. Una vez identificada la información y los temas relevantes durante mi investigación en El Salvador, las piezas empezaron a encajar en sus propios lugares.

Antes de salir de Miami Zepeda y su comité de investigación realizaron varias llamadas a la embajada salvadoreña en Washignton D.C. para tener información sobre la situación sociopolítica de El Salvador. El objetivo era saber que tan seguro era para un ciudadano norteamericano conducir un estudio.

–Una vez teniendo la información de la embajada salvadoreña y la embajada de los Estados Unidos en El Salvador, la Universidad de Miami me dio la luz verde para poder ir a conducir mi estudio en El Salvador. Mi única preocupación en El Salvador era el poder manejarme en público como hombre gay y cómo un ciudadano extranjero en mi tierra natal. Cómo otros investigadores gays que han realizado estudios en otros países con situaciones políticas inestables, yo también consideré que El Salvador no era un país tolerante a favor de los homosexuales y por eso me tomé todas las precauciones posibles ya sea en la calle o en privado con los participantes, sus familiares y amigos.

Al final de sus tres meses en el país, Zepeda destaca que no fue víctima de ningún hecho violento, pero si pudo darse cuenta que la situación que viven los salvadoreños a causa de los crímenes, la violencia cometida por las pandillas es algo que no solo afecta a la comunidad LGBTI sino a la población en general.

–Me di cuenta que El Salvador es un país violento, no sólo por su guerra entre pandillas, sino también para los ciudadanos inocentes que a menudo son sus víctimas, la violencia que se produce en las familias, en las que las esposas y los niños (especialmente los niños LGBTI) son los más afectados. No hay necesidad ni siquiera de salir de casa para estar en peligro. De vez en cuando en la ciudad o en los pueblecitos que visité hubo personas que dijeron algo homofóbico pero eso era de esperarse y no me molestó para nada.

Hasta hoy el estudio publicado en el libro es de carácter privado de la Universidad de Miami, la cual ofreció el apoyo académico y diplomático a Zepeda, quien era estudiante graduado de la institución. Sin embargo, el público puede acceder al el libro por medio de una dirección electrónica que la Universidad de Miami puede proveer.

“Una vez hecha pública el próximo año, todos podrán leer el estudio en inglés. Estamos en el proceso de tratar de traducir todo al español y poder publicar el material por medio de UCA Editores. También la revista The Advocate publicará a finales del año varias porciones del estudio pero será en inglés”, enuncia Zepeda.

RESULTADOS OBTENIDOS

Según Zepeda, uno de los principales resultados del estudio es que la sociedad salvadoreña permanece inamovible respecto a la comunidad LGTBI.

-La discriminación y la homofobia son incontrolables; la iglesia (Católica y las sectas evangélicas) tienen una gran influencia en la vida cotidiana de la población y en la elaboración y aprobación de leyes que podrían tener un impacto positivo en las vidas de los marginados—los pobres, las mujeres y la comunidad LGBTI. Fue muy interesante descubrir que han pasado 23 años desde que se firmaron los Acuerdos de Paz, y la sociedad salvadoreña sigue siendo una sociedad gobernada por un sistema patriarcal fuerte donde las mujeres siguen siendo marginadas y los gays y las lesbianas tienen poco o nada que decir en el Estado sobre sus derechos. Afortunadamente, organizaciones como Entre Amigos están ayudando a la comunidad LGBTI a recibir y que se les otorguen sus derechos humanos y a tener la validación legal.

Para Zepeda estas últimas dos décadas de transición han sido brutales por pasar de una guerra genocida a una sociedad repleta de predicamentos sociales sangrientos.

–El Salvador sigue siendo una sociedad patriarcal, machista, donde las mujeres son invisibles en gran parte de su historia escrita y siguen siendo objetivadas, relegadas a un segundo plano, y asesinadas impunemente. Está claro que las cosas en El Salvador no han cambiado mucho. La historia se repite de nuevo. Los gays y todas las minorías sexuales en El Salvador son objeto de discriminación, acoso y asalto violento. Este es un hecho histórico que los gays salvadoreños y todas las minorías sexuales siempre han sido puestos en peligro y se trata con el peor desprecio posible.

No fue fácil detallar la vida de los gays salvadoreños afirma Zepeda, porque muchos de ellos viven en constante temor de la homofobia y los crímenes violentos.

–Tradicionalmente, los hombres homosexuales han sido empujados a vivir una vida en el armario, de manera aislada, por lo que a menudo se les omite de la historia oficial de la pequeña nación. Para revelar aspectos de la vida LGBTI en El Salvador fue difícil porque la gente gay históricamente ha sido retratada en los medios de una manera escandalosa y, a menudo asociada con los prejuicios y teñido de connotaciones de inmoralidad y enfermedad psicológica. Aunque hoy en día, es legal en El Salvador la orientación homosexual, sigue siendo considerada reprobable y desviada por parte de la sociedad.

Para el investigador, los miembros de la comunidad LGBT han enfrentado históricamente cantidades masivas de discriminación, violencia y represión por la sociedad ya que es una cultura dominada por el machismo.

“Las personas LGBTI han encontrado maneras de hacer frente a pesar del abandono por parte de miembros de la familia, la marginación generada por las instituciones gubernamentales que aún interpretan la homosexualidad como una enfermedad psicológica y una relación viciada con establecimientos religiosos que siguen interpretando la homosexualidad como una perversión, y a las personas homosexuales como socialmente defectuosos y moralmente degenerados”, detalla Zepeda.

NUEVOS RETOS

Después de trabajar en este proyecto por más de un año, haberlo introducido y defendido con éxito ante los miembros del comité ejecutivo de la Universidad de Miami, Zepeda espera seguir investigando áreas que le interesan como la sexualidad y el género en el sistema escolar latinoamericano específicamente en El Salvador.

-También estoy interesado en investigar la sexualidad entre-generacional; la idea de cómo los padres influyen en la transmisión de una identidad sexual que muchas veces no es honesta y repleta de prejuicios anticuados. También estoy interesado en la época de la guerra civil y el abuso de los derechos humanos durante ese período, especialmente en la falsificación de información por parte de miembros del gobierno militar de la época. Me interesa mucho El Salvador como una sociedad para estudiar; existe mucho material que investigar y publicar.

Zepeda presentará su investigación el próximo 15 de octubre a las 7:30 de la noche en el Museo Nacional de Stonewall en Fort Lauderdale, donde espera la participación del público y de los medios de comunicación.

 

Link de Carlo B. Zepeda

 

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Periodista, Community Manager, freelance, Comunicador Social, Animalista, Ambientalista y Docente. Como parte de la diversidad sexual mi compromiso es dar voz a quienes son silenciados por ser considerados minoría. Amo ser autodidacta y compartir los conocimientos. Mi delirio los gatos y un buen café.

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