Buenos Aires establece cuota de empleo a favor de personas trans

El 17 de septiembre, la Cámara de Senadores de la Provincia Autónoma de Buenos Aires aprobó la ley que establece una cuota de empleo de 1 por ciento en el sector público de dicha ciudad a favor de las personas travestis, transexuales y transgénero (TTT).

La ley, seguida bajo el Expediente D-432 2014-2015 y presentada por la diputada Karina Nazabal, establece que “el sector público de la Provincia de Buenos Aires debe ocupar a personas TTT que reúnan las condiciones de idoneidad para el cargo y establecer reservas de puestos de trabajo a ser exclusivamente ocupados por ellas con el fin de promover la igualdad real de oportunidades en el empleo público” (artículo 1)

Asimismo, crea una resera de “las vacantes que se generen en los cargos correspondientes a los agentes que hayan ingresado bajo el régimen de la presente ley, o que posteriormente se hayan incorporado a esta norma, para ser ocupadas en su totalidad y exclusivamente por personas TTT, de acuerdo a las condiciones de idoneidad previamente referidas” (artículo 2)

De acuerdo con el propio texto de la ley, la cuota deberá ser cumplida por “el Estado Provincial, sus organismos descentralizados, las empresas del Estado, las municipalidades, personas jurídicas de derecho público no estatal creadas por Ley, las empresas subsidiadas por el Estado y las empresas privadas concesionarias de servicios públicos” (artículo 2). Los funcionarios responsables de estas dependencias que no cumplan con la cuota incurrirán en faltas graves.

Para acceder a esta ley será necesario que las personas TTT acrediten copia de su partida de nacimiento en caso no se hayan acogido a la Ley de Identidad de Género (LIG). Si lo hubieran hecho, deberán acreditar la constancia que certifique el beneficio adquirido por esta. Un requisito bastante cuestionable, pues una de las medidas establecidas en la propia LIG es la confidencialidad y voluntariedad del trámite y de la partida anterior al cambio de sexo. Solicitar ahora que la persona TTT certifique que es beneficiaria de dicha ley vacía de contenido la reserva sobre la rectificación registral.

También hubiera resultado favorable que la ley defina qué son personas TTT a efectos de su aplicación, pues si el único requisito es la partida de nacimiento, la acreditación quedará sujeta a la apariencia física o al criterio del funcionario encargado de la contratación y para acceder a la rectificación registral de la LIG no es necesario someterse a cirugía alguna. Incluso puede darse el caso que la persona se haya sometido a tantas cirugías que en efecto ya no sea posible advertir físicamente su anterior apariencia o siquiera que es trans, pero tendrá que buscar el modo de acreditarlo aun cuando esto se encuentre en su esfera personal. En este sentido, la aplicación de la cuota podría resultar más difícil y hasta prejuiciosa.

En declaraciones para Infojus, la autora de la ley recordó que  “Vivimos en un país donde el promedio de vida es de 80 años y la población trans tiene uno de 33. Ahí hay una gran brecha que se debe reparar y corregir. Uno de los motivos tiene que ver con el ejercicio de la prostitución, porque la mayoría de las travestis se prostituye para conseguir el recurso necesario para comer, para pagar la pensión o el antigripal en invierno. Por eso es necesario acompañar ahí donde hay una necesidad”.

A pesar de ello, la medida no se ha hallado fuera de críticas. El diario La Nación de Argentina, por ejemplo, dedicó su editorial del domingo 1 de noviembre a esta ley, que calificó de absurda debido a que “denigra a quienes han hecho su elección de género pues, de ningún modo, son inferiores a cualquier persona heterosexual. Afirmar lo contrario es discriminarlos. La norma nace viciada en su origen, ya que precisamente viola el principio de igualdad ante la ley”.

Si bien es posible cuestionar la idoneidad de la medida o si hubiera sido mejor establecer beneficios tributarios cuando se acredite la contratación de personas TTT, las cuotas para grupos vulnerables no violan el principio de igualdad. Por el contrario, en el plano académico con conocidas como acciones afirmativas y lo que buscan es justamente alcanzar esta igualdad en la realidad. Se dan a favor de grupos en situación de vulnerabilidad y han sido replicadas en diversas partes del mundo. En Perú, por ejemplo, existe una cuota de empleo a favor de las personas con discapacidad tanto en el sector público (5%) como en el privado (3%). La propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) cuenta con un documento para la creación de cuotas a favor de estas personas.

La cuota de empleo establecida en la Provincia Autónoma de Buenos Aires ha sido bien tomada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la cual en un comunicado señala que “medidas de esta naturaleza buscan incentivar el acceso de las personas trans a esferas públicas y a un mayor ejercicio de sus derechos económicos y sociales. Pueden contribuir no sólo a reducir los niveles de pobreza que enfrentan las personas trans, sino que también podrían asistir a reducir los niveles de homicidios y violencia policial en la medida que disminuyan el número de personas trans en economías informales criminalizadas y contribuyan a derrumbar estereotipos y prejuicios relacionados con la identidad de género”.

Pueden ver el texto completo del proyecto aprobado aquí: http://goo.gl/6DO26J

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