Comunidad LGBT en Perú: Olvidada y humillada por el Estado

0
235

Durante mucho tiempo, los miembros de la comunidad LGBT esperaron una mirada, un gesto, una acción oficial. Y esto no pasó. El gobierno de Ollanta Humala, hasta hoy, no ha hecho nada. Pero no quiero escribir a nombre de un colectivo porque no soy activista, nunca lo he sido y seguro que no lo seré. Soy periodista, soy lesbiana y como ciudadana debo protestar.

Este gobierno ha contribuido (pero no lo ha logrado)  a la invisibilidad del colectivo. No existimos para el Estado. No recuerdo al presidente referirse claramente sobre el tema.  En una entrevista para Deutsche Welle TV, el mandatario dijo que “el Estado tiene que luchar contra todo tipo de discriminación y es importante entender que todos tienen las mismas libertades, y si alguna persona o grupo siente que hay una vulneración a sus derechos, se puede revisar las leyes, corregirlas o ampliarlas”. Lo dijo en julio de 2014. Los grupos que han sentido vulnerados, ignorados, maltratados y olvidados jamás recibieron noticias sobre esa ‘lucha’. O quizás estoy desinformada.

En algunas ocasiones, el jefe de Estado dijo que no daría su opinión personal, habló de prudencia y se excusó en no encender el debate. La Agencia de Noticias Andina y El Peruano, medios públicos y no oficialistas, no han abordado el tema, y no han dado voz a la sociedad civil LGBT, pero sí al cardenal Juan Luis Cipriani. La única vez que el tema alcanzó una cobertura razonable la encontramos en esta imagen. Lamentablemente, es solo una imagen. La salida de la también cuestionada (pero por otras razones) Carmen Omonte del MInisterio de la Mujer paralizó cualquier posibilidad de defensa de los derechos LGBT.

Hasta agosto de este año trabajé en Editora Perú (Agencia de Noticias Andina y El Peruano) y por una cuestión de transparencia con los lectores se hace necesaria esta precisión. Hoy trabajo en un medio que públicamente respalda la defensa de los derechos civiles. Perú21 se fundó en 2002, y desde entonces hasta hoy siempre se ha caracterizado por dar voz a los colectivos LGBT, en tiempos en que el asunto no estaba en debate, en la mayoría de países del mundo. Laboré en Perú21 durante casi 10 años desde su fundación, y ahora estoy de regreso: encuentro nuevamente un diario que defiende los derechos civiles y la libertad de elegir.

EL PERUANO

 

La sociedad civil LGBT ha luchado con fuerza, sobre todo, en el último año por ser escuchada y atendida. Este gobierno optó por ignorar las demandas. Nicolás Maduro, con lo nefasto que puede ser para cualquier democracia, ha mencionado a la sociedad diversa, y casi estuvo a punto de hacer creer que llevaría a su lista parlamentaria a representantes LGBT.  Luego los desembarcó, pero al menos se acordó que existían.  La revolución bolivariana no es gay friendly.  Pero el presidente de Perú no ha podido si quiera ocuparse de esta comunidad. La Primera Dama tampoco.

Y Cristina Fernández ha hecho tanto por la comunidad LGBT que muchos piensan que la llegada de Macri al gobierno de Argentina podría ser un retroceso. Rafael Correa, con toda su prepotencia y cinismo, se ha tomado una foto con activistas LGBT, activistas que lo aplauden y creen en él. Humala jamás ha invitado al colectivo LGBT para escuchar sus demandas. De Chile ya sabemos. Y está clarísimo que al expresidente de Uruguay, Pepe Mujica, no le copió ni el 1% del estilo.

Correa gobierno

mujica

Sí, soy una indignada más. Pero no soy una indignada desde hoy: como creo que los trapitos sucios se lavan en casa, eso hice cuando trabajé en el Estado. Y como parte de esa indignación nació Sin Etiquetas. Sin más aspavientos que hacer un periodismo inclusivo y sin homofobia.

Este gobierno nos ha hecho más vulnerables, nos ha ignorado, nos ha violentado, pero por suerte no nos ha paralizado. Este gobierno prefirió la sotana de Cipriani que la voz de un colectivo formado por hombres y mujeres que aspiran a una sociedad más justa. Este gobierno nos ha dado la espalda, y la comunidad LGBT ha tenido suficiente paciencia, pero hoy presumo que se siente defraudada. Así me siento yo. Burlada. Mi familia es invisible para este Perú de la ‘gran transformación’. Mi familia, como tantas otras familias homoparentales, no existe. Ese es el Perú que nos deja Ollanta Humala.

 

 


Comments

comments

Dejar respuesta