“América Latina es de las regiones más desiguales de todo el mundo para las personas LGBTI”

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Roberto Pérez es un activista mexicano que a los 17 años sintió un poderoso interés por el activismo. En una fundación llamada MEXFAM se fue involucrando a ciertos temas como los derechos sexuales y reproductivos, la prevención de enfermedades de transmisión sexual, métodos anticonceptivos, etc.

“Mi estancia en la organización me ayudó a conocer diversas problemáticas y necesidades tanto de mi sexualidad como de las demás compañeras y compañeros jóvenes LGBTI. Fue así como me incorporé poco a poco en las organizaciones y fui trabajando temas de derechos sexuales y juventud LGBTI”, cuenta Roberto.

Actualmente es un destacado activista en la Fundación Arcoíris que funciona desde 1998 y “vincula el trabajo académico con el activismo hacia la transformación social e impulsa nuevas perspectivas de análisis”. Tiene una misión orientada en pro de la diversidad sexual y en defensa de los derechos humanos.

¿Cuál es el trabajo que hace la Fundación Arcoíris?

La Fundación Arcoíris forma parte de consejos diversos y desarrolla trabajos en colectivo, entre estas iniciativas podemos mencionar:
• International Lesbian, Gay Bisexual, Trans and Intersex Association (ILGA).
• Consejo Asesor en Política Pública y Derechos Humanos LGBT de la Ciudad de México; Delegación Tlalpan; Red de Organizaciones de la Sociedad Civil de COPRED.
• Equipo de Capacitación de la Secretaría de Seguridad del Distrito Federal.
• Coordina el Encuentro Bianual Latinoamericano de Estudios sobre Sexualidad y Sociedad.
• Organiza el Curso Latinoamericano de Investigación en Sexualidad.
• Forma parte de ACT! 2015, iniciativa global integrada por 10 países que promueve la prevención del VIH, derechos sexuales y reproductivos en la Agenda-2030.
• Forma parte de la Coalición por la Educación Sexual Integral y contra el bulling homofóbico
• Desarrolla análisis y diagnósticos sobre la condición de LGBTI como víctimas de discriminación; migración interna y externa de personas LGBTI; religión, sexualidad y política.

¿Por qué es importante que los jóvenes y personas LGBTI asuman cargos de poder y se sitúen en espacios de toma de decisiones?

-Es un tema pendiente en la política pública de los países, en las instituciones y las sociedades. Es importante que las y los jóvenes LGBTI tomemos un rol activo y participativo como son en los cargos de toma de decisiones. En principio porque en este momento somos el bono demográfico más grande en muchos años, lo cual significa que gran parte de las políticas públicas que se están realizando en nuestros países y región están dirigidas a las juventudes. Es necesario mencionar que estas políticas están siendo diseñadas por personas heterosexuales (hombres), desde un esquema heteronomativo que no necesariamente permiten reconocer a nuestras poblaciones. Necesitamos transversalizar la perspectiva de diversidad sexual en la política y un primer paso es asegurar la participación política de jóvenes lesbianas, gays, bisexuales, trans eintersexuales. Pero, sería pertinente mencionar que para asumir cargos, necesitamos hablar forzosamente del empoderamiento, pero también de la profesionalización de las personas LGBTI para asumir estos cargos. Necesitamos problematizar sobre una realidad en donde hoy en día las personas jóvenes trans no cuentan con acceso al derecho a la educación; y que las lesbianas y los gays están desertando de las escuelas por la homofobia y lesbofobia que prevalecen en los ámbitos escolares. Es difícil hablar sobre asumir roles y cargos de toma de decisión de jóvenes LGBTI cuando no se habla y problematiza previamente los derechos comoeducación, salud y empleo en relación con las juventudes LGBTI.

Políticamente, ¿qué queda por hacer para que las personas LGBTI tengan más derechos?

-Me parece que no es que tengamos que tener más derechos. Es la exigibilidad y justiciabilidad para el reconocimiento de los mismos derechos que todas las personas en este mundo. Hay un desafío muy grande en las personas defensoras y defensores de derechos humanos al incorporar la perspectiva de diversidad sexual en las agendas, queda pendiente que las agencias de cooperación internacional reconozcan que nuestra agenda es más amplia que el matrimonio igualitario y la adopción. Las estrategias de los gobiernos en un marco de derechos humanos deben reconocer que en todos los derechos estamos las personas LGBTI: derechoseconómicos, sociales, culturales y ambientales, derechos civiles y políticos, derechos sexuales y reproductivos, derechos humanos… En todos estos, tenemos que estar presentes y las acciones que se diseñen para la protección tienen que contemplar a las poblaciones LGBTI. A eso me refiero con transversalizar una perspectiva (entre muchas cosas más).

El financiamiento para temas LGBTI es un tema político. Necesitamos contar con recursos financieros más allá del VIH para poder fortalecer nuestras iniciativas. Los gobiernos, instituciones donantes, agencias de desarrollo no pueden decir únicamente que están comprometidos con estos temas sino se destinan recursos para las poblaciones. Es un compromiso político también.

mexicano

AMÉRICA LATINA EN LA MIRA

¿Cómo ves el panorama en otros lugares de América Latina?

-Me parece que es difícil emitir un juicio de otros países en términos de experiencia personal, sobre todo porque no vivo en ninguno otro más que en México. No hemos de negar que el contexto es terrible. América Latina es de las regiones más desiguales de todo el mundo y eso se plasma en la realidad de las poblaciones LGBTI. Se da un contraste entre algunos países existen políticas públicas que protegen y garantizan el goce de los derechos para personas LGBTI (que son los menos), mientras que en otros, desafortunadamente, aún se criminaliza a las personas LGBTI. Una región en donde los asesinatos contra personas LGBTI va a la cabeza en el mundo, donde la migración por la persecución y la violencia sexual es detonadora para que suceda este fenómeno, y donde las muertes de personas trans por medicación no especializada sigue sucediendo. Además, tenemos los suicidios en las y los adolescentes, los cuales aumentan por la homofobia, lesbofobia y transfobia internalizada. Es una realidad en nuestra región que no se puede negar ni olvidar. La región ha tenido avances en materia de instrumentos internacionales (como la adopción de la Agenda 2030, el Consenso de Montevideo) muy progresistas que de alguna manera lo que nos permite y permitirá en los próximos años es exigir políticas públicas a los países en pro de los derechos de las personas LGBTI.

MÉXICO, ¿UN PARAÍSO LGBTI?

Ciudad de México 1

En el DF hay grandes cambios y se muestra como una ciudad amigable y respetuosa con la comunidad LGBTI. ¿Qué pasa en otros estados de México?

-Esta es una pregunta muy compleja. Se entrelazan muchas perspectivas. Sí, me parece que la Ciudad de México ha tenido eventos importantes en materia de política pública, que no sé si titularlo “hemos avanzado”. Hemos logrado el reconocimiento poco a poco de nuestros derechos en términos de política pública. Contamos con un marco normativo que protege y permite exigir. En esos términos, claro que hemos logrado mucho. Sin embargo, es necesario traer a la discusión la operatividad de estas políticas y las conductas poco amigables de las operadoras y operadores de los programas de éstas en las instituciones. Eso NO es amigable. Los servicios públicos aún tienen una deuda pendiente. Estoy seguro que en ese sentido, las otras ciudades del país no cuentan con estos logros. Las organizaciones están trabajando todos los días para construir un país más amigable y más respetuoso de todas las personas. Recientemente se declaró la Ciudad de México como Ciudad Amigable con la población LGBTI. Definitivamente esto no ha sido porque ya no haya asesinatos, discriminación, violencia contra las personas LGBTI. Durante todo este proceso ninguna persona, organización, red o colectivo ha dicho lo contrario. Ha sido una discusión muy interesante de muchas personas activistas de hace muchos años en diálogo con activistas jóvenes. No hemos negado esta realidad planteada, pero tampoco debemos de negar esta lucha que ha sido por varias décadas, por varias generaciones, por varios movimientos, por varias personas. Por todas las muertes que han constado, por todas las persecuciones y detenciones arbitrarias que han vivido nuestras colegas, y que hoy en día se han logrado muchas cosas en términos normativos. Hay que celebrar y reconocer, de lo contrario sería invisibilizar y negar las luchas de los movimientos de las lesbianas, de los gays, bisexuales,trans e intersexuales.

¿Cómo es el reconocimiento de las familias LGBT en México?

-Creo que hablar de reconocimiento aún es mucho, sobre todo porque hoy en día las familias diversas siguen luchando para adoptar, para casarse, para reconocerse legalmente, para acceder a derechos que tienen las familias heterosexuales… Aún faltan en los estados estos reconocimientos. Ni en la Ciudad de México es otra realidad. Todos los estados están en las mismas. Desde la fundación estamos lanzando una campaña defamilias homoparentales y lesbomaternales en la Ciudad de México, familias que han tenido que luchar por su reconocimiento y ha costado mucho.

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