Este joven gay sirio encontró la esperanza en Canadá

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Rasheed recibió amenazas de castración por parte de policías en su natal Damasco. El acoso no solo fue por sus opiniones políticas respecto al gobierno extremista en Siria, sino por su orientación sexual, después de que, junto a unos amigos, fuera llevado a la cárcel.

El diario de Canadá The Star dice que Rasheed pidió no revelar su nombre completo en la nota porque no le ha comentado a su familia acerca de su orientación sexual.

Los agentes de la Policía le vendaron los ojos y lo golpearon con cables eléctricos. Lo hicieron hablar a la fuerza, sobre todo después de apoderarse de su móvil, el cual contenía fotos y videos que hacían explícitas sus preferencias sexuales.

En medio de insultos despectivos y homofóbicos, los agentes le amenazaron aún más.  “Vamos a castrarte. Vamos a violarte. Usted nunca verá este mundo otra vez”, le dijeron a Rasheed, de 32 años de edad.

Justamente, las actitudes de los miembros de la Policía fueron las que le permitieron a Rasheed obtener la condición de refugiado en Canadá y comenzar una nueva vida.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ha nombrado a hombres solteros identificados como gay, bisexual o transgénero entre aquellos que son más vulnerables en Siria y que se encuentran en la necesidad de un traslado urgente a otro país.

PRIORIDAD

Canadá está siguiendo las directrices del comisionado en la identificación de 25.000 refugiados para su traslado asistido por el gobierno en los próximos meses. Los hombres homosexuales se incluyen entre los candidatos prioritarios.

Rasheed comenzó una nueva vida en Toronto, donde ha estado viviendo desde finales del año pasado. Tuvo suerte, pues cuando las autoridades sirias irrumpieron en la casa de su familia en medio de la noche para arrestarlo, él pasaba el tiempo con la familia en el Líbano. Rasheed contó que sus padres lograron ponerse en contacto con él en Beirut para advertirle que no regresara a Siria.

Justin Taylor, director ejecutivo de Rainbow Railroad con sede en Toronto, refirió que los que huyen de la homofobia llegan a sus nuevos hogares, incluso con menos recursos que la mayoría de sus compañeros refugiados. Y tienen más desafíos incluyendo la búsqueda de habilidades de vivienda y de aprendizaje del lenguaje.

El reto que supone más limitaciones es la atención médica debido a la necesidad de encontrar médicos “LGBT friendly”.

Pese a todo, Rasheed comentó que está particularmente impresionado por el contraste de actitudes entre su vieja y la nueva casa. Le gusta la relativa aceptación que ha encontrado entre los canadienses.

Vía The Star.

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