“Carol” y las cartas que recibió Patricia Highsmith sobre el amor gay

1
515

“El sexo se define por características físicas y debe indicarse en los pasaportes. El amor está en la cabeza, es un estado de la mente”.

Patricia Highsmith.

“Carol”, la película inspirada en la novela “El precio de la sal” de Patricia Highsmith, ha hecho que muchos se reencuentren con la obra de la escritora estadounidense, una obra que narra el amor de dos mujeres y que tiene un final feliz.

Highsmith (1921- 1995) escribe en el prólogo -fechado en 1989- que antes de ese libro, en las novelas estadounidenses, “los hombres y las mujeres homosexuales tenían que pagar por su desviación cortándose las venas, ahogándose en una piscina, abandonando su homosexualidad (al menos, así lo afirmaban), o cayendo en una depresión infernal”.

La escritora recibió una serie de cartas, más de las que esperaba, donde hombres y mujeres le agradecían haber escrito esta magnífica historia de amor entre Carol y Therese. “¡El suyo es el primer libro de esta especie con un final feliz! No todos nosostros nos suicidamos y a muchos nos va muy bien”, le escribió uno de los tantos lectores. Las cartas fueron llegando durante años. Nunca más volvió a escribir un libro así. Patricia Highsmith odiaba las etiquetas, y se libró de ellas, de alguna manera.

La novela –que escribió en unas horas, de un tirón–apareció en 1951 con el título de “El precio de la sal” y bajo el pseudónimo de Claire Morgan. Pero fue en 1989 cuando al reimprimirse, la autora revelaría su identidad y contaría las razones que la llevaron a tomar esa decisión y lo que pasó después.

Carol, una elegante y sofisticada mujer con una hija y un marido imposible, se encuentra con Therese de manera casual. Therese, vendedora de muñecas en un almacén, queda cautivada de solo verla entrar a la tienda. La historia de amor transcurre vibrante. Más allá de si la película hace o no justicia al magnífico libro de Patricia Highsmith, lo cierto es que visibiliza una realidad que si bien pertenece a los años 50, no es ajena en sociedades conservadores, donde el amor se censura.

Ver Rooney Mara, la mujer que enamora a Cate Blanchett en “Carol”´

En el épilogo, recopilando y cuestionando la marginación que todavía vivían los gays en los 80, Patricia Highsmith escribe: “Me alegra pensar que les dio a varios miles de personas solitarias y asustadas algo en que apoyarse”. La escritora murió en 1995, y si bien tenemos conquistas para aplaudir, no sería raro encontrarse con una pareja como la del libro.

“En esta época, más libre, debe de haber pocas Therese, pero siempre habrá Carols en miles de ciudades, con historias similares”, escribió Highsmith. Y no se equivocó.

Compartir
Artículo anteriorEste fotógrafo retrata a sus citas de tinder en la cama
Artículo siguienteVenezuela: Escasez de preservativos afecta actividad sexual
Mi primer blog fue verde y era sobre ser lesbiana en Lima. Varios años después regreso a una temática que pensaba cerrada con el objetivo de hacer realidad un sueño: un medio LGTBIQ. Soy periodista desde los 17 años y ya cumplí 42. Soy profesora universitaria, adicta al café, mamá de gatos y perros, lectora desesperada e insomne. Soy la directora de ClasesdePeriodismo.com, consultora en social media, estudiante crónica y amenazo -para no perder la costumbre- que ya voy a dejar el periodismo para fundar un bar. Amo Chorrillos, y tengo la suerte de haber regresado al barrio para mirar el mar cada mañana.

1 Comentario

  1. My partner and I will soon be in Oz on holiday and hope to come to The Spnnniig Room on August 14. I came there once with Jon Garrett a few years ago and enjoyed the evening – good poetry.

Dejar respuesta