La camaradería de los varones en el cine de Marco Berger

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Por Marcos Vidal (*)

Según la Real Academia Española el termino deseo se define como un “movimiento afectivo hacia algo que se apetece”. Uno de los mejores lugares donde se vuelven visibles las emociones y los sentimientos es, sin lugar a dudas, en el cine. En relación a este arte Marco Berger, joven director y guionista argentino, ha sabido contar historias de deseo, atracción y tensión sexual en la pantalla grande. El amor y el anhelo entre hombres son las temáticas principales de sus trabajos, siempre supervisadas bajo la mirada personal de su creador.

Luego de realizar varios cortos entre los que se encuentran Una última voluntad, El reloj y Platero, Berger debutó en el 2009 con su opera prima Plan B. Es el relato de un triángulo amoroso conformado por dos chicos y una mujer. El argumento narra el propósito de Bruno, uno de los personajes, de recuperar a (su ex novia) Laura, por lo que decide planear y recurrir a una dulce venganza: que consiste en seducir a Pablo, novio actual de su ex pareja, con el propósito de sacarlo de su camino.

El largometraje protagonizado por los actores Manuel Vignau y Lucas Ferraro, indaga y muestra la tensión que existe muchas veces entre hombres, y que se niega o se esconde por las normas culturales de la sociedad en la que vivimos.

Ausente es el título del segundo filme de este cineasta. Se cuenta la historia de amor imposible entre un joven estudiante y su profesor de educación física. Más allá de problematizar la cuestión principal de los personajes, la homosexualidad, aborda de manera impecable la cuestión del acoso y la extorsión que ejerce un menor hacia un adulto. El guion es una combinación única de homoerotismo, suspenso y tensión dramática.

Esta película fue ganadora en el 2011, del Premio Teddy al Mejor Film de Temática LGTB en el Festival Internacional de Cine de Berlín. La misma cuenta con las actuaciones de Carlos Echevarría, en el rol del docente y Javier De Pietro, como el menor en cuestión.

Un cine sin etiquetas

En el 2013 Berger estrenó su tercera cinta, Hawaii, la misma concursó en la Competencia Argentina del Bafici, de ese año. Aquí el foco es puesto, nuevamente, en dos varones que se reencuentran por casualidad, después de mucho tiempo sin verse. Los personajes dan comienzo, a lo que en un principio parece una simple amistad. Que luego va construyéndose para llegar, lentamente, a convertirse en una relación. El relato hace referencia a las desigualdades de clases y de poder en la que se encuentran ambos jóvenes.

La cuarta puesta cinematográfica de este talentoso director fue Mariposa. La misma se estrenó en la Berlinale 2015 y fue la ganadora del Tercer Sebastiane Latino. Este premio tiene el fin de reconocer y galardonar a la película latinoamericana estrenada el año anterior que mejor represente la diversidad sexual y de género, según se explicó en el sitio web oficial del Festival de San Sebastián.

Aborda la temática del despertar sexual y los primeros amores, pero visto desde dos realidades diferentes, que se desarrollan al mismo tiempo con los mismos personajes. Se trata de mundos paralelos, en el que el aleteo de una mariposa puede cambiarlo todo. Es la primera vez que los roles principales son un varón (Javier De Pietro), actor fetiche del director, y el personaje femenino es interpretado por la maravillosa Ailín Salas.

Actualmente, Berger se encuentra en el rodaje de su última producción, Dos elefantes. Se trata de un bromance, un género nuevo, que relata una amistad masculina desde un plano romántico. El argumento se refiere a la relación de dos chicos que se conocen por medio de la novia de una de ellos. La confusión surge cuando Esteban (Guillermo Pfening) que vive en Milán, llega a Buenos Aires a visitar a su familia y decide encontrarse con su ex novia, que actualmente está en pareja con Iván (Lautaro Delgado). La idea de Esteban es quedarse en Argentina un par de días, razón por la cual es el actual novio de su ex, decide alojarlo en su departamento. Es allí donde comienza a surgir un vínculo entre ambos.

La filmografía de Marco Berger se propone ahondar en la tensión amorosa, el suspenso, los deseos inconfesables y los miedos de las personas, pero siempre contados con cierta naturalidad, como si sus personajes dejaran de lado las etiquetas. Si bien se puede decir que se está ante la presencia de un director de cine queer, el mismo cineasta prefiere aclarar que no filma para el espectador gay, sino que lo hace para un público en general, donde circunstancialmente sus personajes son hombres.

(*) Soy periodista y escritor. Vivo en Córdoba, Argentina. Amante del séptimo arte, lector furioso y adicto a la buena música. Me interesan todas aquellas manifestaciones relacionadas con la cultura y con la comunicación desde una perspectiva socia

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