Queridos aliados privilegiados

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Ahora que el existe mayor visibilidad de la comunidad LGBT también ha incrementado el número de aliados: personas que dicen respetar y “aceptar” nuestra existencia y que están en contra del trato homofóbico.

Pero no solo hablaremos aquí de los aliados a la causa LGBTIA, también hay aliados feministas, aliados contra el racismo y de otras luchas contra la discriminación.

Que quede claro: no es necesario ser parte de la causa para creer en ella o luchar por ella. En otras palabras, no solo los gays quieren erradicar la homofobia, ni solo las mujeres son feministas. Pero vamos a ver qué es ser un verdadero aliado y qué no lo es.

Un “aliado” es una persona que se suma o cree en la causa de lucha de un sector de la población que es discriminado. Son personas que si bien no sufren esta discriminación, reconocen que existe y reconocen como iguales a las personas en situación vulnerable.

En otro artículo sobre la mal llamada discriminación invertida, explicaba que existen identidades que son privilegiadas. Ser hombre, ser heterosexual, ser blanco, ser cisgénero, tener dinero y no sufrir de algún tipo de discapacidad nos ponen en un lugar de privilegio.

Ser hombre en una sociedad machista es un privilegio (¿qué se siente no tener que pensar todos los días qué ropa te vas a poner por miedo a que te metan la mano?), ser blanco en una sociedad racista es un privilegio (¿te sientes bien cuando te dicen que “no pareces peruano”?), ser heterosexual en una sociedad homofóbica es un privilegio (¿qué?¿no te botaron del parque por besar a tu flaca?), ser cisgénero en una sociedad transfóbica es un privilegio (así que puedes entrar al mismo baño que otras personas de tu género. Nice), tener plata es siempre un privilegio.

Debemos reconocer que hemos crecido viviendo en una sociedad que normaliza la discriminación, que tenemos el machismo, el racismo y la homolesbobitransfobia en la sangre (es un decir, no se pasa genéticamente, todo se transmite de manera social). No es vano hay muchos gais homofóbicos, personas que en el fondo piensan que son homosexuales, bisexuales o lesbianas porque hay algo malo en ellos y que deberíamos quedarnos toditos en el clóset para evitar discriminación. Hay mujeres que realmente piensan que por ser mujeres manejan peor que los hombres o que los hombres mandan en la casa y mejor nos quedamos calladitas si nuestros esposos lo ordenan (lo siento guzmanlovers, esto es machismo).

Entonces, ¿qué implica ser un aliado?

Para ser un aliado primero te debes identificar con alguna de esas identidades que tienen privilegios. Eres un aliado de la causa LGBT si eres heterosexual, por ejemplo. Eres aliado del feminismo o la igualdad de género si eres hombre o te identificas como uno. Eres aliado si eres blanco y reconoces la existencia del racismo.

Cuando uno reconoce que tiene privilegios, por lo general siente culpa. Es horrible sentir que el otro, a quien reconoces como igual, es disminuido por la sociedad. Sientes culpa porque no pediste tener los privilegios, vienen con tu identidad.

Cuando uno no reconoce que tiene privilegios, por lo general siente cólera. Esta es una de las grandes diferencias entre las personas que son aliados reales y lo que no. Cuándo te enfrentan con tus privilegios, ¿te molestas? ¿Los reconoces? (tarea para la casa).

Los feministas hablamos mucho de reconocer los privilegios porque es la única forma de reconocer al otro como vulnerable. Nosotros mismos tenemos que reconocer nuestros privilegios para poder liberarnos del machismo, el racismo y la homofobia. Y es una tarea de todos los días enfrentarnos con ellos: si soy pansexual pero soy cisgénero, entonces tengo privilegios sobre las personas trans. Si soy mujer y soy heterosexual, tengo privilegios sobre las personas LGBT, aunque sufra de machismo.

Nadie te está atacando por decirte “eres hombre, no sientes esto”, solo están describiendo una realidad. Si eres hombre nunca has sentido el miedo a que te violen por ponerte cierta ropa, y eso es un hecho. Pero puedes reconocer que el machismo hace que te estereotipen y que asuman que por ser hombre debes ser el proveedor de la familia o que no sabes expresar tus sentimientos. Liberarnos del machismo es bueno para ti también. Pero es incluso mejor y necesario para las mujeres y para los otros géneros que son disminuidos, nunca te olvides de eso.

¿Qué no es ser un aliado?

  • Usar frases como “no soy homofóbico/machista/racista… PERO”
  • No es tolerar… es vernos como personas que merecen los mismos derechos.
  • No es hablar por el otro. No me malentiendas, es genial si eres heterosexual y marchas con nosotros en el día del orgullo o si te peleas en Facebook con tus contactos homofóbicos, pero en la medida de lo posible, tu accionar como aliado tiene que ayudar a las personas que no tienen voz a tenerla. Asegúrate de que no estás acaparando los espacios de las personas que sufren de discriminación.

Pasa mucho que si un hombre habla de feminismo, SÍ es escuchado. Pasa que si un heterosexual habla de homofobia, SÍ es escuchado. Esto solo confirma la discriminación y es importante que nos demos cuenta de esto para seguir avanzando.

Por favor, haters: no estoy diciendo que no hablen, solo que todo espacio es una oportunidad para evidenciar y darnos cuenta que no somos tratados de manera igual.

Que quede claro que la lucha por la igualdad beneficia a TODXS por igual. Reconocer los privilegios que tienes te hace un buen aliado y te brinda la oportunidad de hacer algo para que el mundo que dejas es un lugar más justo para todos.

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