El momento en el que me hice fuerte

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Por Gabriela Olivera (*)

Hablo desde mi experiencia:

De niña fui alta y delgada, en la adolescencia desarrolle busto y caderas, un cuerpo acorde a mi edad. Siempre hice danzas y fui bastante física.

A los 20 años tuve la oportunidad de conocer a unas mujeres acróbatas circenses y quede maravillada con el control que tenían sobre su cuerpo, decidí meterme a clases y como yo había hecho actividades físicas toda mi vida pensé que no me resultaría muy complicado.

Error, me di cuenta que mi cuerpo no tenía músculos fuertes como para suspender mi peso. Entrené, entrené mucho (desde entonces hasta la actualidad) y poco a poco me fui fortaleciendo. Cuestión de sobrepasar límites y barreras físicas, mentales y perseverar día a día.Gaby olivera

Mi cuerpo empezó a reaccionar, mi espalda a muscular y ancharse, algunas prendas me dejaron de quedar o me resultaban incómodas, pero no más incómodas que la intromisión hostil de las personas.

Pues sí, tuve que soportar comentarios sumamente machistas, tan desproporcionados al esfuerzo personal que yo empleaba por hacerme una mujer fuerte para desarrollar los elementos técnicos que el circo requería.

Me tomé el tiempo de anotar algunos y aquí los transcribo:

  • “¡Tienes más espalda que yo!”, hombre de 22 años.
  • “Con esa espalda ya pareces flaco”, hombre de 28 años.
  • “¡Qué buena caja de macho!”, hombre de 25 años.
  • “¡A ver haz fuerza, creo que hasta tienes más punche que yo!”, hombre de 25 años.

Gabriela¡Oh sorpresa!, mis “amigos” descubrieron que yo, una mujer entrenada podía tener más espalda y musculatura que ellos que NO REALIZAN NINGUNA ACTIVIDAD FÍSICA.

La fortaleza, lamentablemente esta socialmente ligada a masculinidad y ver una mujer fuerte es alarmante, se la masculiniza y se hacen burlas y comentarios que le restan feminidad.

¿A más músculos menos femenina? ¡Jamás!, yo decidí hacerme fuerte y también decidí ser femenina.

Aprendí a que esos comentarios no me afecten, a no ocultar mi cuerpo, porque soy mucho más que un pedazo de huesos, músculos y demás que finalmente serán alimento para gusanos.

*Bailarina.

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