Un acercamiento a la escritora de Lorna: una historia de amor lésbico

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Lorna llegó a mí como un obsequio y luego de un tiempo de espera, lo terminé leyendo en el momento preciso y de una manera bastante original. Por Skype, a cuatro ojos. Fue tan agradable la sensación que me dejó que comencé a googlear a su escritora y como entre Google y Facebook no hay nada oculto, la hallé y le dejé un mensaje en privado, solicitándole la entrevista para Sin Etiquetas.

Aunque en un principio la comunicación no fue del todo fluida por asuntos técnicos; luego del primer percance ha corrido de maravilla. Encontré a una mujer bastante amable y dispuesta a colaborar en todo momento.

Primero, para conocerte un poco. ¿Quién es Erika Hav? ¿Dónde resides? Nacida en…

-Soy la pequeña de cuatro hermanas. Sí, sí, todo chicas. Nací en Bilbao (Vizcaya), y a los 14 años, me trasladé junto con mi familia a Madrid. Desde pequeña me ha gustado mucho el cine, la música, la lectura y el ajedrez. Y por supuesto, el mar.

Nunca me atrajeron los juegos mal dirigidos y mal concebidos para las “niñas” (lo terrible es que 46 años después, estos juguetes aún siguen luciendo esas sexistas etiquetas). Yo era de pistolas y cartucheras. Tuve la enorme suerte de contar con unos padres que no mostraron el más mínimo problema a la hora de regalarme juguetes, que en teoría y más en aquellos tiempos, se consideraban de uso y disfrute exclusivo de “chicos”.

Siempre sentí interés por otros países, por otras lenguas, por viajar, por conocer mundo. Considero que a lo largo de mi vida, he sido una persona con bastantes inquietudes y bastante inconformista también. Soy perfeccionista, hasta mi propia extenuación, y la de los que me rodean. Siempre pienso que se puede hacer mejor, lo que resulta, francamente, agotador.

Posiblemente, esto sea mi gran virtud, al mismo tiempo que se convierte en mi gran defecto, debido a que casi nunca quedo totalmente satisfecha con el resultado final. No soy una persona maniática, si, obviamente, dejamos a un lado mi gusto por la excelencia. Tampoco soy supersticiosa ni mucho menos hipocondriaca, por mucho que se empeñen en decir que todos los Virgo lo somos. Me definiría también como una amante de la gastronomía, ¡aunque ojo!, no de toda. Nunca me ha gustado mucho la carne roja, de pequeña en realidad, la detestaba, pero ahora puedo llegar a apreciarla. Eso sí, en cantidades restringidas. Tampoco me gusta nada el sushi, por muchas loas que le canten ahora.

Soy capaz de conducir 200 kilómetros para ir a comer a un restaurante que me gusta. Me ha ocurrido en más de una ocasión, bueno, y de dos, y de tres, y de… Creo que tengo mucho sentido del humor, hasta que se me acaba. Un humor un tanto ácido a veces, y un humor terriblemente infantil, en otras. Todo depende del momento, y de la compañía.

¿Soltera o con pareja?

-Con pareja.

¿Gatos o perros?

-Perros, y más especialmente, en la convivencia. Tengo dos perritas Yorkshire, Jodie (en honor a Jodie Foster) y Pizca (porque aún es más diminuta que Jodie). Pero los gatos también me gustan. Sobre todo, observarlos. Admiro su agilidad y la precisión de sus movimientos.

¿Orden o desorden?

-Orden, orden, aunque sin obsesionarme. Con un relativo orden me basta. Claro que depende de lo que cada uno entienda por “relativo”. Mejor diré que con un orden que se halle dentro de la normalidad, es suficiente.

¿Denise o Lorna?

-Las dos. Como creadora de ambas, encuentro imposible el decantarme por una de ellas. Las dos tienen cosas de mí, ambas surgieron y fueron tomando forma en mi mente de una manera tan progresiva como imparable. Una aporta la pasión y la impetuosidad inherentes a la juventud, la otra la serenidad y la racionalidad de la madurez. Una es el corazón, la otra es la razón. Y, al fin y al cabo, todos estamos hechos de esto, ¿no?

¿Música en español o en inglés?

-En español, en inglés, francés, italiano, ruso, coreano, y un largo etcétera. Si la melodía me gusta como si cantan en arameo. No me preocupa nada no entender la letra, porque si de verdad me llega la canción, ya me las arreglaré yo para saber de qué trata. Lo mismo me ocurre con los géneros, ya que grosso modo me gustan prácticamente todos, desde la música clásica hasta el heavy (algunas).

¿Ruido o silencio?

-Hoy en día, y sin lugar a dudas, el silencio. Pero también he sido de ruidos, de aglomeraciones, de bullicio. Me han gustado mucho las ciudades llenas de vida, de movimiento, de gente, aunque ahora busco lugares más alejados donde cambiar el asfalto por la fina arena de una bonita playa.lorna playa

He leído que necesita visitar el mar, al menos, una vez al año. ¿El más reciente lugar de playa que visitaste fue?

-Mazagón, una pequeña localidad en el sur de España, que se encuentra en la provincia de Huelva.

Ahora, hablemos de Lorna, tu primer libro publicado en el 2014. ¿Qué te lleva a escribir un libro de temática lésbica?

-Imagino que mi propia condición y forma de vida, ayudó a eso. Es lo que soy, lo que siento. Dudo que pudieran brotar en mí, personajes que poco o nada tengan que ver conmigo, en lo referido, lógicamente, a mi condición sexual. Supongo que si me lo propusiera, podría hacerlo, aunque no es algo que a priori me seduzca, y lo más importante, que me nazca. Hasta ahora, no ha sido así. Quizá algún día ocurra, pero hasta que llegue ese momento, no me veo escribiendo sobre otra temática, que no sea la lésbica. Además, ya existen infinidad de escritores cuyas obras van dirigidas al mundo heterosexual. Yo quiero y deseo hacerlo para las lesbianas. Al final, uno escribe lo que le gustaría leer.

¿Por qué el primer beso entre las protagonistas tarda taaaaanto en llegar? Nos subes en una montaña rusa de emociones, se aproximan y se aproximan, luego nada de nada…

-Jajaja, ¿Taaanto tarda? ¡Y luego dicen que la impaciente soy yo! Ahora en serio, ese es precisamente el quid de la cuestión. Es la esencia del argumento. La novela, además de ser una historia de amor entre dos mujeres, cuenta con unos ingredientes más complejos de combinar. La significativa diferencia de edad entre las protagonistas, es uno de ellos. Su primer contacto, como médico y paciente, sería otro. Y por último, la verdad que Lorna esconde, es tan relevante o más que los dos ingredientes anteriores. Todos estos componentes, hacen de “Lorna” una historia de pasión que requiere de más tiempo. No hay cabida para esas relaciones que acaban en la cama tras tomar la primera copa. Aquí no, aquí se produce un intenso y continuo pulso emocional entre ambas. Es un amor que va forjándose poco a poco. Es un romance in crescendo.

Lorna desafía patrones convencionales de nuestra sociedad latina o lo que algunos llaman, eso que es socialmente aceptado, dirías ¿más por ser un romance lésbico o por ser un romance entre una persona adulta y una adolescente? O ambos. Deseando, claro está, que más temprano que tarde un romance lésbico deje de verse como algo fuera de la norma.

-Si mi novela desafía patrones convencionales, espero que sea por el idilio intergeneracional (amor entre una mujer adulta y una adolescente en edad legal de consentimiento sexual), y jamás por ser un romance lésbico. De todos modos, permíteme que haga hincapié en la edad de Denise, 16 años, (casi 17), una edad más que legal en lo referido al consentimiento sexual en la mayoría del mundo, también en Latinoamérica, que incluso algunos países que la conforman, la señalan por debajo. Por otro lado, me gustaría recalcar que Denise llega a ese consentimiento por amor, jamás por engaño, intimidación, extorsión, abuso o cualquier otro delito tipificado en el Código Penal. Es Denise quien busca y desea, desde el principio, tener esa intimidad con Lorna, y precisamente ese persistente deseo por parte de Denise, es el conflicto que arrastra Lorna durante toda la novela.

PURA PASIÓN

La construcción de las escenas es muy visual, parece que una cámara es quien narra. Describes muy bien cada detalle. ¿Influye tu trabajo como productora de documentales en tu narrativa literaria?

-Me lo han preguntado en más de una ocasión, y la verdad, no sé bien qué responder. Es probable, aunque no estoy segura. Siempre he sido una persona muy visual, desde pequeña, por lo que quizá sea un rasgo en mí, que posiblemente se haya acentuado después, a través de mi trayectoria profesional.

Especialmente, las escenas íntimas están llenas de detalles y son muy reales, nada metafóricas. ¿Fluía fácil la pluma al momento de escribirlas?

-Me alegra oír que las consideras así, reales, es decir, creíbles. Era exactamente lo que pretendía, hacerlo verosímil, transportando a la lectora a esa pasión que existe entre las dos. La pluma fluyó fácil, sí, pese a lo nada fácil que resulta escribir escenas de esta índole. Aún así, me llevó su tiempo, no voy a negarlo. Quería que fueran explícitas, pero sin caer en la obscenidad, mal gusto o el vocabulario soez. He de decir que es una ardua tarea describir a dos personas haciendo el amor, y transmitir ese amor, deseo y pasión, con cierta elegancia sin recurrir a las metáforas.

Supe de una persona que la leyó a escondidas, ¿qué te dice eso?

-Ante todo me dice que es una persona que no se resigna, lo que es una fabulosa noticia, y un comienzo inmejorable. Siente de una manera diferente, y no se conforma con lo que ve a su alrededor. Es valiente, porque busca la lectura que desea, que le satisface, desoyendo, probablemente, todo tipo de discursos y comentarios homófobos, que por desgracia, se dan con demasiada habitualidad en nuestra sociedad, y lo más triste de todo, en nuestras propias familias. Solo puedo sentir admiración por una persona así, y respeto. Mucho respeto. Por otro lado, también es síntoma, lamentablemente, del estigma que aún supone ser lesbiana.

Una pregunta que me han hecho llegar, ¿Existe el personaje de Lorna, en la vida real? Y, ¿Denise? ¿Te has topado con alguna chica así, superdotada intelectualmente y hermosa, como la describes?

-Las dos son personajes de ficción. No obstante, sí existe la mujer en la que me inspiré para el personaje de Lorna, como también existió ese amor inextinguible que siente Denise hacia ella.

Ahora, vamos al final. Un final que deja al lector expectante. ¿Cómo se da la construcción del final de Lorna?

-Sí, esto también me lo ha comentado más de una lectora, por lo que, desde mi punto de vista, parece que conseguí mi objetivo. Para mí, es un final cerrado en sí mismo, al tiempo que deja una puerta abierta para una posible continuación. Un final, que si se lee con atención el diálogo que ellas mantienen en el último capítulo, unido a la escena final en sí, quedan disipadas las dudas, se liberan los lastres, a la vez que se diluyen los conflictos internos que una de las protagonistas alberga durante la trama.

Tips para futuros escritores: ¿Cómo describir escenas sexuales y hacer que se sientan reales, vívidas y a la vez, sublimes? ¿Es una condición sine qua non, vivirlas?

-Antes de responder, quería agradecerte esta pregunta, porque el significado que le confiere, me hace sentir muy halagada. Sin embargo, dudo sobre si soy una persona cualificada para ello. De todas formas, voy a tratar de dar una respuesta, aunque no me gustaría que se tomara como un tip, porque insisto, no soy quién para dar consejos, sino como mi propia experiencia personal.

Ante todo, para mí escribir, supone un proceso emocional tan intenso que lo encuentro prácticamente indescriptible. Necesito sumergirme de lleno en la historia, sentir a mis protagonistas, ponerme en su piel, convertirme en ellas. No soy una mera observadora o narradora, soy ellas. Y lo soy porque preciso vivirlo en primera persona. No quiero narrar lo que veo, sino lo que siento. Para ello, entro en un estado de profundo ensimismamiento. Y no, no es un buen momento para llamar y contarme la bobada del día, por divertida, curiosa o sorprendente que sea esta. Sigamos. Si no logro una total y absoluta abstracción del mundo exterior, no puedo hacerlo. No sé si otros podrán, yo, desde luego, no.

Cuando comentas si es una condición sine qua non vivirlo, entiendo que lo preguntas a nivel personal, ¿verdad? Si es así, diría que no, que no lo encuentro indispensable, pero también diré que la experiencia es un grado. Para esto y para todo. En mi caso, mi vida íntima, no hizo otra cosa que no fuera aportar, contribuir y ayudar a la descripción de estas escenas.

He visto en tu Facebook que te preguntan por la segunda parte de Lorna, ¿viene una segunda parte?

-Sí, es verdad, me preguntan mucho. Lo cierto es que nunca la he descartado.

Y en materia literaria, a qué estás abocada ahora. Saldrás pronto con alguna otra novela? ¿También lésbica?

-Estoy inmersa en tres proyectos a la vez. Una locura, lo admito. Mi idea es publicar una nueva novela lo antes posible, aunque aún queda trabajo por hacer antes de que vea la luz. Y sí, todas son de temática lésbica, sin embargo, no todas encajarían estrictamente dentro del género romance, como ha sido el caso de “Lorna”. Hay alguna que también encierra misterio y suspense, además de romance.

Aún es mucho lo que hay que hacer para que exista mayor visibilidad lésbica. ¿Has sido agredida por la publicación de tu libro?

-Totalmente de acuerdo contigo, aún falta mucho por hacer, sin desmerecer en absoluto, todo lo conseguido, que es mucho, muchísimo, sobre todo en países desarrollados. Y aunque sea mucho lo logrado, no nos olvidemos de que en el fondo, tan solo “algunas” acabamos de “medio” conseguirlo, pero a otras les sigue faltando un largo, duro, cruel e injusto camino por recorrer. Siempre nos han exigido las mismas obligaciones que al resto de la sociedad, y curiosamente, nuestros derechos siempre han estado recortados, limitados y lapidados, como mujeres y como lesbianas. Una verdadera vergüenza, una auténtica injustica.

Y ahora con respecto a tu pregunta, no, no he sido agredida ni física ni verbalmente por mi novela. Y te diré más, solo he recibido tres críticas destructivas, que yo me haya enterado, claro está. Como lo digo, tres. Tres contra cientos de agradecimientos y mensajes maravillosos que me escriben a mi buzón privado de Facebook, lectoras provenientes de todas partes de Latinoamérica y España. Por este motivo, quiero decirles a todas ellas, que la única que está agradecida por su cariñosa acogida, soy yo.

¿Piensas seguir aportando para que el amor y la atracción erótico-sexual entre dos mujeres sea socialmente respetado?

-Sí, desde luego que sí. Esa es mi única intención. A ver si entre todas conseguimos una total, real y absoluta normalización, que ya va siendo hora, ¿no te parece?

¿Dónde se puede adquirir Lorna?

Tanto en papel como en formato electrónico en:

 

Cuenta con envíos a toda Latinoamérica para el formato en papel.

En formato electrónico:

 

Muchas gracias por llegar hasta acá y por responder

Muchas gracias a ti, a www.sinetiquetas.org, por el interés mostrado en mí, y en mi novela “Lorna”, así como por vuestro trabajo diario por la visibilidad y normalización de la comunidad LGTBIQ+.

PD.- Cualquier otra cosa que quieras añadir, bienvenida sea.

Un abrazo a todas las lectoras de América Latina y el Caribe, que desde México hasta Chile, pasando por Puerto Rico, me hacen llegar extraordinarios y afectuosísimos mensajes acerca de “Lorna”.

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