#NiUnaMenos: No te olvides de Zuleimy

0
208

Zuleimy no fue trending topic. No estuvo en boca de ningún candidato presidencial en plenas elecciones. Y el Gobierno de entonces, el de Ollanta Humala, por supuesto, la ignoró. Tampoco la mencionaron en los reality que de vez en cuando rescatan ‘casos humanos’.

Zuleimy fue una notita policial. Una muerta más. Y encima la noticia estuvo mal escrita, la llamaron travesti, le cambiaron el nombre como quisieron. Ocurrió a fines de mayo, en plena campaña electoral.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alzó la voz ante tanto silencio y recordó al Estado y a los medios la importancia de prestar atención a estos hechos y no permitir más ataques así. ¿Hasta cuándo el Perú seguirá ignorando los crímenes de odio?

Zuleimy vivía en Trujillo. Tenía 14 años. Estaba en una esquina del distrito de La Esperanza. Al parecer, ella y sus amigos estaban tomando licor. De pronto, cuatro balazos borraron su sonrisa maquillada, la hicieron caer sobre el piso. Se desangró. Murió. La prensa local dijo que era un chico vestido de mujer. Una loquita más.

Zuleimy nació hombre, pero siempre se sintió mujer. Era una adolescente trans, que soñaba con una transición a futuro. Se sentía una mujercita, y así lo expresaba en su Facebook, donde sus amigas la llamaban preciosa y reina. En el asentamiento humano donde vivía posiblemente se burlaban de su empeño en querer ser mujer, de sus vestidos, maquillaje y su voz. A ella le importaba poco. O quizás no lo demostraba. Zuleimy vivía (o trataba) de vivir al máximo. Pero la mataron.

Los trans y las trans en el Perú son el tema menos sexy de cualquier campaña electoral, y de cualquier político.

Las organizaciones defensoras de los derechos humanos y de la causa LGBT repudiaron este asesinato en su momento. Una vez más, la voz de estas instituciones quedó opacada por la coyuntura. ¿A quién le importa la desgracia de una niña trans cuando el conteo de votos presidenciales no termina?

Manuela Ramos publicó las fotos del cuerpo de Zuleimy. Eran unas fotos crudas y dolorosas. #NoALaTransfobia decía un hashtag. Se criticaron las imágenes. Pero allí quedó. Porque en el Perú, la muerte y los ataques a las y los trans son asuntos menores. La ministra de la Mujer, Marcela Huaita, no se pronunció (ojalá me equivoque).

Unicef pidió al Perú que adopte las medidas necesarias que permitan prevenir estos actos de violencia contra la comunidad trans y que cese la discriminación por varias razones, entre ellas las cuestiones de género. La respuesta del gobierno de Ollanta Humala fue silencio. El nuevo presidente nos da esperanza.

Hay muchas Zuleimy en el Perú que pasan inadvertidas. Nadie pregunta por sus vidas apagadas. Sus familias las rechazan. La sociedad las desprecia. Nadie las busca. Nadie las necesita. Pero existen. Y ahora cuando marches y grites #NiUnaMenos no te olvides de ella. No te olvides de Zuleimy.

 

NR: Este texto se publicó inicialmente en Perú21 y fue actualizado para publicarse hoy.

Comments

comments

Compartir
Artículo anterior#GaysNoMerecenMedallas: el hashtag del odio que indigna, pero que también nos hace reflexionar
Artículo siguienteBoris Izaguirre a lo Gisele Bündchen
Mi primer blog fue verde y era sobre ser lesbiana en Lima. Varios años después regreso a una temática que pensaba cerrada con el objetivo de hacer realidad un sueño: un medio LGTBIQ. Soy periodista desde los 17 años y ya cumplí 40. Soy profesora universitaria, adicta al café, mamá de gatos y perros, lectora desesperada e insomne. Soy la directora de ClasesdePeriodismo.com, consultora en social media, estudiante crónica y amenazo -para no perder la costumbre- que ya voy a dejar el periodismo para fundar un bar. Amo Chorrillos, un distrito que pocos limeños ponen en su biografía.

Dejar respuesta