En México, las parejas del mismo sexo son víctimas de la ultraderecha y de la Iglesia.

Para hacer sentir su voz contra el matrimonio homosexual y el estado laico, miles de personas marchan en Ciudad de México. Las voces conservadoras de la jerarquía católica exigen una reforma constitucional que vulneraría la situación de las familias diversas.

“El golpe va directo al hígado del presidente Enrique Peña Nieto. Cuando en mayo presentó su propuesta para apuntalar constitucionalmente las bodas gays (ya aceptadas por la Suprema Corte) nadie esperaba una reacción tan fulminante. Pero la Iglesia, bajo el liderazgo del oscuro cardenal Norberto Rivera, aprovechó la debilidad presidencial, cuya popularidad atraviesa sus horas más bajas, para poner en marcha una intensa campaña de agitación. Desde púlpitos y publicaciones eclesiales se azuzó un movimiento ultraconservadorque se ha organizado en torno al denominado Frente Nacional de la Familia. Este grupo sostiene que la homosexualidad es reversible; la transexualidad, una enfermedad mental, y que los anticonceptivos causan esterilidad”, señala El País.

El Frente Nacional por la Familia está transmitiendo en vivo la jornada.

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