(Imagen de Walker Vizcarra para http://www.pressenza.com/)

Por Jorge Vega Reyes

“Son procesos muy largos. En el caso de mi mamá duró más de tres años para que lo asumiera de una manera positiva, con mi papá tuve un momento de conversaciones, actualmente no hablo con él, y yo creo que cada persona tiene un proceso diferente para entenderlo, yo por suerte he contado con el apoyo de mi mamá, aunque hemos tenido momentos bastante difíciles, bueno aún los tenemos”, responde cuando se le pregunta sobre la opinión de su familia sobre la decisión que tomó  Se acerca una mesera, toma la orden. Ella pide un café.

Yo creo que cada quien ha tenido su tiempo, bueno ahora con mi familia también ha sido un poco incómodo, pero poco a poco la mayoría se van acostumbrando, y cuando uno ve que tiene el respaldo de sus amigos, de su medio, de sus padres, eso reafirma tu seguridad, eso te permite tener más fuerza, en el hecho de que se respete tu decisión.

Nua Elizabeth Fuentes es una mujer transgénero de 24 años. A punto de titularse de socióloga, esta activista transfeminista ha tenido presencia en varios colectivos y organizaciones LGBTI y feministas. Es amante de la música y de la actuación. Actualmente es una de las protagonistas de la película ecuatoriana “Amores en la Mitad del Mundo”. Es cofundadora de la publicación de arte queer y de género no binario “Maquina Púrpura Fanzine”.

Se acerca la mesera, sirve las tazas de café y se retira.  ¿Sabías que en esta cafetería hace un par de años un empleado fue despedido por haber ido vestido de mujer a la fiesta de fin de año?, pregunté a Nua. Ella sonríe, da un sorbo a su taza y responde: Yo vengo acá sin miedo. Sí, en algún momento sentí miedo, pensando o diciendo que ahí son transfóbicos y me van a botar. Ahora vengo con mi conciencia de que pasó esto, pero también con mi idea de que aquí estoy presente y que de alguna manera me disputo este espacio público.

Ser distintos en un mundo diferente

¿Cómo fue tu infancia?

-Tuve una infancia muy normal, una de las cosas que me dijo mi mamá cuando supo que era una persona transgénero, me preguntó si me habían violado, hay ese estereotipo que las personas LGBTI somos productos de un trauma, pero yo solo me di cuenta que el mundo para mí era algo diferente a lo que se me presentaba como un chico y no me identificaba plenamente con eso. Yo tuve ese conflicto desde pequeña y tuve diferentes capítulos en mi vida, pero todo ha sido un mismo proceso. No soy una persona diferente, sino que tome una decisión sobre mi cuerpo, sobre mi identidad y simplemente sigo mi vida.

Hasta el 25 de noviembre de 1997 ser homosexual en Ecuador era un delito tipificado en el Código Penal. El Art. 516, inciso primero del Código Penal del Ecuador, señalaba que “las relaciones homosexuales consentidas entre adultos serán castigadas con reclusión de cuatro a ocho años. Marcando una época de represión a la comunidad LGBTI. ¿Nos puedes hablar un poco al respecto?

Estaban penadas las relaciones masculinas homosexuales, no las identidades de género como la trans, pero simplemente caía como la primera persona de sospecha, era llevada a la cárcel por disturbio público o por el código penal. La homosexualidad femenina no estaba penada, ya que se pensaba que entre las mujeres no había sexo, se pensaba que para haber sexo debe haber un pene, se creía que entre ellas no podían tener sexo.  La época fue marcada por la clandestinidad, lo malo es que se despenalizó pensando que la homosexualidad era una enfermedad entonces no tenía que ser penada sino vista desde el punto de vista médico, incluso que podría haber contagio en las cárceles, eso fue algo que marcó igual.

Una época en la que ser distinto era sinónimo de cárcel, varios son los relatos que evidencian la violencia y represión que marcó esos años, uno de ellos es el de Mabell Gracía, una mujer transexual que en el gobierno de León Febres Cordero estuvo en la cárcel y afirma que los policías la obligaron a hacer cosas aberrantes, “El famoso escuadrón de la muerte perseguía a los trans para aprehenderlos, luego los maltrataban y castigaban”, dijo para el medio El Telégrafo. El Escuadrón volante, también conocido como “El escuadrón de la muerte”, se creó en el gobierno del ex presidente Febres Cordero, cuya finalidad era la protección de las personas naturales y de los bienes de las entidades del sector público y del privado ante la ola de delincuencia que vivía esa provincia del Ecuador, varias personas de la comunidad LGBTI fueron víctimas de violencia de la mano de ese escuadrón.

Otro de los casos más conocidos es que en esa época, en la ciudad de Quito, la policía ecuatoriana detenía a las mujeres transexuales que ejercían prostitución en las calles, las llevaban a la laguna del parque La Alameda, las desnudaban, las hacían nadar, eran maltratadas e incluso violadas. El escuadrón de la muerte o ‘la laguna del parque’ son solo algunos de los casos que desencadenan los distintos relatos que giran en torno a la violencia y maltrato que marcó ese tiempo, y de cierta manera aún persiste.   

“Es algo que nos persigue hasta ahora, tenemos otro código civil, pero el problema es que la mayoría de sentencias de casos de asesinatos a personas trans sigue quedando en la impunidad, hasta ahora no tenemos un solo caso que la sentencia se haya dado como un delito de odio GLBT, eso es también porque hay espacios en nuestra legislación que lo dejan como una cuestión de voluntad del juez”, dice Nua.

Además, ella afirma que la violencia a mujeres trans ha cambiado mucho en los espacios públicos, aunque considera que el tema de los asesinatos sigue quedando pendiente, cada año mueren alrededor de 10 personas transexuales, de las cuales la mitad son mujeres trans: “Eso mayormente queda en la impunidad, falta una decisión política para seguir este tipo de asesinatos”.

En busca de la visibilidad en la sociedad

Desde tu profesión y activismo has tenido la oportunidad de visibilizarte en distintos espacios, uno de ellos precisamente es dentro de la policía ecuatoriana. ¿En qué consiste este trabajo?

-Es parte del Proyecto Transgénero, doy charlas de género sensible a la policía nacional, tuve la oportunidad de entrar al proyecto para dar talleres de capacitación. Damos cursos para ascenso de estado mayor . Siempre hay capitanes o coroneles que les cuesta entender el tema, se cuestionan bastante pero ya no es una forma violenta de personarlo, en especial en el tema de procedimiento sobre los cuerpos. Mientras más podemos hablar con los policías, más se evita un maltrato que se puede dar en las calles con las trabajadoras sexuales trans que están en el espacio público. Es nuestro aporte, mi aporte personal para el manejo del espacio público de la policía con las personas trans.

La activista transexual Diane Rodríguez en una entrevista para el medio Gkillcity.com afirma que el porcentaje de personas trans que se dedican a trabajos sexuales es del 72%. Y añade que la gran mayoría no terminan el colegio.  ¿A qué factores crees que se debe esto?

-Cuando las personas transexuales se enteran de su identidad de género en la adolescencia, muchas de las familias los botan de la casa, desde ahí son empujados a formas de vida más marginalizadas, muchas veces terminando en el trabajo sexual. Además, la falta de aceptación en los espacios laborales, ¿Qué dicen nuestros papeles? Si dicen masculino se devela que somos personas transgénero y nos quitan posibilidades de trabajo. Yo creo que todo es una estructura que viene desde la adolescencia, desde que se nos niega la educación en los colegios, cuando se nos niega el espacio laboral o cuando vamos a los espacios de salud es bastante violento para nosotras, es una estructura que se encarga de violentar a las personas transgénero en general a la comunidad GLBTI.

Una ley que no reconoce la transexualidad

En el año 2015 se aprobó la Ley Orgánica del Servicio Nacional de Gestión de la Identidad y Datos Civiles, uno de los cambios más relevantes que se generó a partir de la ley fue que cuando la persona cumpla 18 años, de forma voluntaria y por una sola vez, podrá sustituir el campo de sexo por el de género que puede se : masculino y femenino. De esta manera, el peticionario puede solicitar el cambio en los nombres a causa de la sustitución del campo sexo por el de género. Al preguntar a Nua sobre si la ley se convierte en un avance o retroceso en la lucha de la comunidad transexual, ella da un sorbo a la taza de café, guarda silencio por algunos segundos y después responde: “Es un tema complicado para la mayoría, no es lo que queríamos. Dejó huecos y puede crear retrocesos, pero es una oportunidad y una época para seguir luchando

Es un tema complicado para la mayoría, primero la ley de identidad de género era basada en la idea de la autopercepción y la autonomía, entonces hubo unos cambios que tenían, se mezcló un poco con el matrimonio entre personas del mismo sexo, se tenían miedo de que los gays se cambiaran el género para casarse, entonces crean unos mecanismos como los testigos rompiendo con la idea de autopercepción y autonomía”, dice Nua Fuentes. También añadió que desde este año se comenzó a imprimir cédulas que dice sexo hombre y sexo mujer, en cambio en el año anterior decía sexo masculino y sexo femenino.

“Entonces para las personas trans tenemos género femenino o masculino, entonces se rompe totalmente con la idea de autopercepción, las personas trans con la ley actual no somos reconocidas, yo no soy reconocida como una mujer trans ni como una transfemenina sino soy reconocido como un hombre femenino y desde ahí es muy difícil entender el tema del feminicidio ¿Qué es lo que queríamos con el género en la cedula, inclusión o segregación?”, afirmó.

A pocos meses de comenzar un nuevo proceso electoral en Ecuador, la ley aprobada genera distintas dudas dentro de la comunidad transexual, al preguntarle sobre como ejercerán ellos las votaciones, ella afirma que es una de las inseguridades que se ha creado con la ley. “Yo personalmente como no he elegido el género, ya que el género de cierta manera oculta esta discriminación que hace la actual cedula entonces este año tendré que votar en la mesa de hombres y esto es un tema de no reconocimiento, aun no se está seguro de cómo vamos a votar las personas trans porque estamos divididas por género y las mesas están divididas por sexo, hombre y mujer, aún estamos pendientes si nos van a incluir o si nos van a  crear otra mesa que también eso sería discriminatorio o simplemente vamos a votar como siempre”, dijo.

Familias diversas

En el mes de junio de 2016 se convirtieron en padres Diane Rodríguez y Fernando Machado pareja transexual que vive en Ecuador, el impacto mediático que generó esta noticia y el debate que se abrió en las redes sociales visibilizaba las diferentes posturas que tiene las personas respecto al tema de las familiar diversas, una de las críticas que más generó repercusión fue la emitida por el pastor Nelson Zavala, “Lo único que van a generar es una confusión a esa criatura, porque hoy el que se hace pasar por madre, realmente es el padre, y quien se hace pasar por padre, es la madre, tremenda confusión (…). Lo que el Registro Civil hace es dar rienda suelta a la confusión para que esta criatura cuando crezca vea que su mamá está disfrazada de hombre y su papá de mujer; al niño le dirán que lleva el apellido del padre, cuando será el de la madre. Terrible lo que este Gobierno ha permitido”, dijo refiriéndose a la inscripción del apellido materno como primer registro del recién nacido, antes que el paterno, como lo permite la antes mencionada Ley Orgánica de Gestión de Identidad y Datos Civiles.

La fundación Silueta X, donde Diane Rodríguez es la presidenta, se emitió un comunicado donde se afirma que: “La finalidad es sensibilizar a los ecuatorianos. La discriminación a las familias diversas no solo es la génesis de bullying contra los LGBTI (…). La nueva ley del Registro Civil nos permite optar por la principalización del apellido, una lucha que llevó años al movimiento feminista y a las organizaciones LGBTI”. 

-Zavala y Silueta X, son tan solo dos opiniones respecto al hijo de la pareja transexual, un acontecimiento que abrió el debate sobre las familias diversas. ¿Crees que la finalidad fue sensibilizar a los ecuatorianos o quizá generar notoriedad, recordemos que Diane Rodríguez actualmente es candidata a la asamblea por el movimiento político Alianza País?

-Me parece horrible la crítica social que hubo a la pareja, y desde mi opinión creo que el objetivo de Diane sí fue ser visible, porque los medios presentaron la noticia como “La primera pareja transexual en tener un hijo en Ecuador, incluso en Latinoamérica”, eso es totalmente falso, no es un caso nuevo en el país, ni en la región, ya han existido parejas de este tipo, desde muchos años atrás hubo el tema de chicos trans embarazados, desde Manabí hay algunas historias de vida que relatan eso, ellos tenían sus partos dentro de casa, puertas para adentro, ocultos, lo hacían por miedo. Es criticable la forma en que los medios abordaron el tema, no somos gente nueva, los transexuales no son producto de la modernidad, somos personas que siempre han estado, somos familias que siempre han estado, eso es importante recalcar. 

Un mar de posibilidades

Ella es amante del arte, toca el bajo, es actriz, ha realizado distintos performances, gusta de The Mars Volta y Lina Maria Alves. Uno de sus autores favoritos es José Saramago, admira a Lana Wachowski. Nua Fuentes interpreta a Natasha en la película ecuatoriana “Amores en la Mitad del Mundo”. Es una ex trabajadora sexual que decide dejar su pasado atrás y comenzar junto a su amigo Víctor, entre ambos se genera un lazo de apoyo y amistad. Al preguntarle sobre su opinión acerca de la representación de las personas transexuales en el cine y la televisión ecuatoriana, ella dice que se piensa en el tema gay como representante de la comunidad, mostrándolo como una persona afeminada. Y advierte que hay mucha confusión en los medios al abordar temas acerca de la comunidad LGBTI: “Se crea como la idea del travesti y del drag queen, pero no se ve una representación de las personas trans como sujetos normales, por ejemplo, como yo, como una estudiante universitaria, ni siquiera se piensa que existe”.

Pronto te titularás como socióloga. ¿Cómo fue la experiencia de cursar tus estudios en la universidad? ¿Existió discriminación?

– No hubo ninguna discriminación diferente. Tal vez la gente lo comentaba, pero creo que el espacio exigía respeto y fue aceptado por todos, igual yo tuve profesores que me apoyaron en mis cambios de identidad de género y de nombre y lo aceptaron bastante bien. Esa fue la suerte y privilegio que yo tuve, de poder contar con un medio que no fue hostil con mi identidad.

¿Cómo te ves en diez años a ti y a la comunidad transexual?

-Estamos en una época de comenzar nuevos discursos, yo también intento eso, vengo con un discurso nuevo, como persona trans no estoy a favor de las operaciones de resignación genital y estoy en contra del discurso de que “este cuerpo no es mío”. Yo no pienso que este cuerpo no es mío, seria cruel vivir pensando que este cuerpo no es mío, mi cuerpo es un mar de posibilidades y depende de mí hasta donde puedo llegar o lo que yo pueda decidir. Es un tema de autonomía. Yo espero que en unos diez años ese tipo de discursos entren y cada vez más veamos a más personas trans o gays no solo en espacios educativos y académicos, sino en cargos públicos. Es importante visibilizarnos en todos los espacios, no creo que se tome 10 años. Sería optimista al pensar que en 10 años se tome estos procesos, yo creo que tomará más tiempo.

Suena el celular de Nua que está en la mesa, ella contesta, “Hola mami”, dice, se disculpa un momento y sale de la cafetería a hablar. Vuelve después de algunos minutos y dice que debe irse.

¿Cómo te escribirías en pocas palabras?

– Soy una persona un poco distraída y un poco descuidada, pero me gusta estar comprometida con las cosas que hago

¿Por qué Nua?

-A veces la gente no se da cuenta de lo potente que puede ser la capacidad de decidir por una misma, sobre su cuerpo, su estética, su nombre, el nombre siempre significa bastante, es una decisión muy importante para una persona trans, la capacidad de poner un nombre con el que me sienta cómoda y me identificara. Escogí Nua porque es un nombre shuar para resaltar varios aspectos. ¿Para qué elegir un nombre extranjero? Es un nombre que hace referencia a mi cultura ecuatoriana. Nua significa mujer, entonces también va mi afirmación por mi identidad, todo va alrededor de esto, el poder del deseo de llamarme Nua.

Nua se despide, se irá en moto con una amiga, ya que no puede conducir porque tiene undolor en la pierna. “Me tocará usar un casco que es ridículamente cursi”, dice entre risas.

Hay una frase de Saramago que dice “somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”. Y con la respuesta final de Nua, entiendo la razón por la que Saramago es uno de sus escritores favoritos. ¿Acaso la memoria no es identidad o la identidad no es memoria? El deseo de poseer un nombre que te identifique, la afirmación por la identidad, sin ella no existimos y sin el deseo desaparecemos.  No pudo haber un mejor momento para terminar la conversación y conocer al personaje, al instante que ella dijo: “El deseo de llamarme Nua… Y Nua significa mujer”.

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