George Michael: Cuando salió del clóset y todo su mundo cambió

0
787

En 2011, cuando ya todo el mundo sabía que George Michael era gay, el ícono de la música decidió hablar francamente de lo que sentía y de cómo vivía su sexualidad. Hoy, 25 de diciembre, Michael murió y además de recordar su música, repasamos algunas de sus declaraciones más sinceras sobre su vida privada, la cual de golpe perdió el carácter de privado. 

En 1998 fue sacado del clóset por un incidente que luego le causó risa, pero al comienzo le generó vergüenza y presiones. Un agente en Beverly Hills lo detuvo por buscar relaciones homosexuales en un baño público.

Michael se tomó el incidente con humor y lanzó el single Outside, en cuyo vídeo aparece disfrazado de policía bailando en un aseo iluminado con bolas de discoteca. Su popularidad no hizo más que aumentar: “A la audiencia le gusta ver que las estrellas tienen defectos. Que no pueden escaparse de lo que son, no solo en lo sexual”, opinó el artista, de acuerdo con una nota en El País de España.

“Estoy en un momento de mi vida en el que quiero experimentar y ahondar en la verdad de lo que es ser George Michael. Y creo que es hora de contribuir a la comunidad gay. Se lo debo. Por lo que contendrá un material que no se escucha normalmente en el mainstream, porque la música gay es muy guarra”, dijo en 2011.

En ese año, cuando tenía 48 años, habló de la vejez, la belleza y la madurez: “No soy como la brigada de la camiseta blanca, ese tipo de homosexuales guapos que van al gimnasio y a los que asusta envejecer. Nunca he estado cómodo siendo joven, es difícil de explicar. Tengo 48 años, que no es mucho en años gais, a esta edad te conviertes en un papi y gustas a muchos jovencitos. Me siento un objeto diferente de deseo. Cuando eres demasiado viejo para ser guapo tienes que concentrarte en ser un hombre. Estoy trabajando en ello”.

Su vida privada a menudo era motivo de cuestionamientos. George Michael parecía estar siempre harto. 

Estar en el clóset era quizás una tortura.  Estuvo a punto de salir a los 19 años, pero dudó: “La verdad es que no estuve seguro de mi homosexualidad hasta los 24”. Pero guardó silencio porque su madre tendría el temor de que cogiera el sida. Después, cuando estuvo preparado, se sintió tan harto de los periodistas que no le dio la gana darles la razón, reseña El Mundo. 

“Cuando por fin revelé mi homosexualidad, ya había intentado de todas las formas posibles hacer ver a la gente que no me importaba ser gay, incluso me había dejado ese bigote ridículo un tiempo. No podía negar lo que publicaban los periódicos, simplemente no dije lo que esperaban oír. Que se metan por donde puedan el bigote, las fotos de mi ex novio que publicaron, todo; pero no me dio la gana decirles ‘soy gay'”, sentenció.

Y luego se sintió más libre: “Soy lo que los gays llaman vainilla, me encanta el sexo, pero siempre lo he practicado de forma segura. En el fondo, una parte de mí piensa que la ira de Dios es la pura realidad. No me lo creo en absoluto, pero cuando era más joven resultaba difícil no sentirlo así, siendo homosexual”.

Comments

comments

Dejar respuesta