Viví mis mejores navidades con la familia de mi novia

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Anónimo*

Ir a conocer a los suegros no deja de ser inquietante, mucho más si vas a pasar varios días en su casa y en unas fechas tan especiales como son Navidad y Año Nuevo. Aunado a que nunca había compartido con suegros, la incertidumbre era mayor.

Sin embargo, en mi caso resultaron ser las mejores navidades de mi vida.

Ellos sabían de entrada que yo no era una “amiguita” de su hija, sino su pareja. Qué hermoso es encontrar una atmósfera familiar tan distendida. Donde no se te juzga por tu orientación sexual. No hay malos tratos, chistes o comentarios con doble sentido ni miradas de desdén.

En ese hogar lo que hubo fueron momentos para la risa y para festejar la vida. Día a día nos fuimos engranando de manera natural, como si los conociera de toda la vida y solo nos estuviésemos reencontrando, al punto de sentir hoy que formo parte de una familia, mi nueva familia.

En esa semana y media de convivencia compartimos detalles como ver el  álbum de fotografías de cuando mi novia era chica o de su etapa adolescente, aunque lo más sublime fue escuchar las anécdotas de esas etapas narradas en voz de mi suegra. También hubo intercambio de recetas culinarias y de gustos por la jardinería.

Cocinar en familia los platos típicos de estas fechas en mi Venezuela natal, preparar la mesa, alistar la casa y compartir la cena el 24 y 31 de diciembre de 2016 fue reencontrarme con mi niñez cuando hacía todo eso en casa. Desde que trabajo y soy independiente las navidades pasan muchas veces sin darme cuenta. El cobijo recibido esta temporada es un verdadero alimento al alma. Con el agregado fabuloso de que así como respetan y aplauden mi relación con su hija, también recibieron con amor y bendiciones a mi hija.

Es un verdadero privilegio llegar a una familia donde te sientes tan cómoda, tan tranquila y donde las expresiones de afecto son algo natural. Entrar a la casa de los padres de mi novia es como adentrarse en una burbuja maravillosa donde quedan afuera los comentarios ruines de parte de una sociedad intolerante hacia las relaciones homosexuales. Es sentirse protegida y libre de ser, amar, vivir con la mujer que amas.

Para papá, mamá, hermanos y sobrinos el verla feliz a ella era más que suficiente para darnos la bienvenida y propiciar que la alegría continuara.

Son un verdadero regalo a mi vida, me siento agradecida con la vida por encontrarte, amor.

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