Fotos: Fabiola Valle

Ma-Má. La voz de Dakarai es suave, su risa lo ilumina todo y sus juegos te hacen pensar que estamos en cualquier lugar del mundo menos en el Perú, este país homofóbico que le ha negado a una de sus dos mamás aparecer en el Documento Nacional de Identidad (DNI), una situación que Darling Delfín y Jenny Trujillo deploran, pero no se han dado por vencidas. Están dispuestas a ir tras el final. Porque Dakarai tiene dos mamás.

Es de noche. Dakarai juega con un carrito y con otro. Tiene dos años y nueve meses. Darling cuenta que su vida no ha cambiado tanto desde que es mamá, pues desde muy joven se preparó para ello. Era algo con lo que soñaba. Cuando conoció a Jenny este sueño se hizo realidad. A los seis años de relación optaron por una inseminación artificial y luego de un tiempo encontrarían el escenario perfecto en Ciudad de México, donde vivían. La historia de Darling, Jenny y Dakarai es conocida en el Perú. Esta familia salió del clóset cuando Dakarai era un bebé. La historia de esta familia ha aparecido en los medios, y este Día de la Madre #DosMamás fue trending topic gracias a una campaña de la ONG Demus. Pero esta familia también ha sido conocida por la decisión del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) de no consignar el nombre de Jenny.

Dakarai no sabe, pero algo día sus madres le contarán que ingresó al Perú desde México en calidad de turista, que para seguir en su país tuvo que ir a Chile, y regresar, y otra vez hasta la frontera de Brasil por carretera, y regresar, siempre en esa especie de limbo, de ser y no ser el hijo de dos mujeres. Dakarai tendrá que saber, cuando sea grandecito, que llegó en brazos de sus mamás hasta el Reniec, que las autoridades lo ignoraron, que sus madres son unas luchadoras, y que mientras juega con sus carritos, ellas están pensando en que el Perú algún día va a cambiar.

-Al no reconocer a su otra mamá, ella no lo puede representar. Ella no lo puede representar si tiene un problema de salud o algún inconveniente en la escuela. Si me pasa algo, ella no es nadie para él ante la ley. El derecho de mi hijo se vulnera cada día desde que no reconocen a su madre Jenny.

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Darling describe la situación legal con fastidio. No hay resignación en sus palabras. Sabe que la batalla será larga.

-Hay una idea de que un niño solo debe tener como figuras a un hombre y a una mujer, pero eso no es real. Hay familias que están formadas por solo una madre, o por más personas. O por dos mamás. Lo importante es el amor, el apoyo y los recursos para darle lo mejor.

Darling es diseñadora y Jenny es ingeniera. Las dos están jugando con el niño, mientras se preguntan cómo la sociedad lo acogerá. Saben que en la escuela puede haber crueldad, por ello han decidido buscar el mejor lugar para que Dakarai no tenga problemas y crezca bien. Dakarai sabe que tiene dos mamás. Le dice mamá a las dos. Darling sueña con tener otro bebé. Y Jenny también espera que así sea. En esta noche fría de mayo, las dos cuentan que sus familias han respaldado su unión. Dakarai crece en un ambiente de amor que muchos niños no tienen.

Dakarai sonríe a la cámara y muestra un nuevo carrito. Jenny ordena la habitación de colores. En este espacio de color y luz esta familia se abraza día a día, ajena a los comentarios homofóbicos, a las agresiones y a esa condena que abunda en las redes sociales.

-En algún momento van a aceptar familias como las nuestras. Yo creo que el Perú va a cambiar-dice Darling.

Jenny:

-En el Día de la Madre fuimos trending topic por esta campaña de #DosMamás. Creo que fue positivo ver este respaldo, aunque sabemos que el camino es largo todavía. Somos visibles desde que somos pareja. Tenemos diez años juntas. En 2012 nos casamos simbólicamente en Lima, en febrero, y en septiembre lo hicimos legalmente en México. Luego regresamos a Lima con el bebé. Para mis padres es su nieto. A veces esta situación de discriminación me da rabia, me enoja leer cosas como ‘esas dos pervertidas qué le harán al niño’, o comentarios peores. Me indigna.

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Darling y Jenny son hijas de familias tradicionales como se llama en este mundo raro a lo ‘normal’. A la familia que han formado no le ven nada de extraño, nada de raro y hasta la palabra ‘diversa’ resulta un adjetivo innecesario. Son dos mamás y punto. De la mano de Dakarai, en ese pequeño cuarto donde ahora estamos, el Perú parece más cálido y menos doloroso.

“Este país tiene que reconocer que Dakarai tiene dos mamás”, dice Darling. Y Jenny no se queda atrás: “No podemos abandonar el caso, irnos a otro país y ya. Son los derechos del bebe. Es triste que me digan que no soy su mamá”.

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Dakarai juega. Jenny se pregunta por qué su hijo no tiene los mismos derechos que sus sobrinos o que sus hermanos que son padres.  Dakarai juega. Algún día le contarán esta historia, y ojalá ese día en su DNI aparezcan sus dos mamás, y ojalá en ese Perú esta familia deje de ser ignorada.

-Ojalá-dice Darling.

Esta historia es parte del documental “A mi manera” realizado por Fabiola Valle y Esther Vargas, el cual se difundirá en junio.

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Mi primer blog fue verde y era sobre ser lesbiana en Lima. Varios años después regreso a una temática que pensaba cerrada con el objetivo de hacer realidad un sueño: un medio LGTBIQ. Soy periodista desde los 17 años y ya cumplí 42. Soy profesora universitaria, adicta al café, mamá de gatos y perros, lectora desesperada e insomne. Soy la directora de ClasesdePeriodismo.com, consultora en social media, estudiante crónica y amenazo -para no perder la costumbre- que ya voy a dejar el periodismo para fundar un bar. Amo Chorrillos, y tengo la suerte de haber regresado al barrio para mirar el mar cada mañana.

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