Siempre serás mi mejor amigo

Por Luis Cusicanqui Eran las nueve de la noche, Andrés, Julio y Eduardo entraron al bar. Buscaron una mesa antes que el lugar se llene de...

Genoveva: No quiero este corazón

Guillermo bebe cocoa. El café le desagrada. De hecho, no tiene sentido del gusto. Pero con la cocoa es distinto y su lengua la...

Mi amiga virtual no tiene Internet

He decidido escribirte pensando que algún día, espero pronto, tengas internet.

Gio Infante: Un profundo desprecio por los derechos humanos

Por Gio Infante (*) VER: Ollanta Humala: Cinco años de espalda al colectivo LGBT que lo apoyó en 2011 No, no me arrepiento de haber apoyado la candidatura...

Genoveva: Durazno suave

Cuento trans

Cartas marcadas

❤ Lima, 20 de diciembre de 2013 Verónica, mi Verónica He dudado mucho antes de escribirte. Tres años y medio no pasan sin dejar huella, yo he...

Sin censura

Por Víctor Prado. Cuando estaba más peque, mamá me habló de respeto porque solía discutir  con  mi hermanito menor. Nos sentó a ambos y nos explicó:...

¿Vamos a ver cómo amanece en la ciudad de la furia?

Por María Alejandra Benavides Era el último miércoles de cada mes y como siempre estaba a reventar, el almanaque señalaba que el Bardearte se abría paso...

Deidades y ganas, ganas, muchas ganas

Por las maniobras, por la delicadeza, por la paciencia como poco a poco el acólito fue acariciando el cuerpo dorado de Silvia. Ella supo que no era su primera vez, que ya era ducho en el arte de poseer cuerpos. Ella se dejó hacer y sí que la hicieron. Cuando llego el momento decisivo, Macarena era ya, una música fácil.

Veranos

"40° C es la temperatura en la cuidad de Buenos Aires" Había dicho la minita del noticiero. Tu pieza sin ventilador, el colchón en el...